16 julio, 2018. Por

Where to Drink Coffee

El Lonely Planet de las cafeterías y cafeterófilos del mundo
Where to Drink Coffee

“What else?”, entona un convencido George Clooney mirando a cámara con una taza de café en la mano. Hay más, mucho más, señor Clooney. Hay un mundo entero de ese líquido oscuro esperando ser descubierto. Where to Drink Coffee no se presenta como un manual para puretas cafeteros al uso; es más bien una guía de viajes alternativa para aquellos que, ciudad tras ciudad, disfrutan sentándose a saborear las variedades autóctonas. Una suerte de Lonely Planet de tazas calientes –ojo, también los hay especialistas en Iced Coffee– con mapas y descripciones cortas pero efectivas.

Hace unos meses, el periodista Alejandro Alcaraz comenzó a compartir en Instagram sus visitas a cafés del mundo. Nueva York, Berlín o Dublín fueron algunas de las ciudades elegidas, a las que agrupó bajo el hashtag #TheCaffeineTour. No es que tenga relación directa con Where to Drink Coffee, pero sí es un gran ejemplo para explicar el sistema que sigue el volumen, editado por Phaidon, que llegó a España hace cosa de un mes. Como un mosaico de localizaciones, repasa todos aquellos hot spots que merecen una visita.

Portada del libro que edita Phaidon

La pareja formada por Liz Clayton y Avidan Ross firman el tomo, aunque de cara al resultado adquieren posición de mediadores. Los verdaderos protagonistas son los 150 baristas con los que han charlado a lo largo del globo y que han hecho referencia a compañeros locales, pero también de otros países o incluso continentes. Son esos los cafés recomendados, con textos redactados por cada uno de los expertos.

«El libro no se presenta como un manual para puretas cafeteros al uso; es más bien una guía de viajes alternativa para aquellos que, ciudad tras ciudad, disfrutan sentándose a saborear las variedades autóctonas»

Puede que parte de Where To Drink Coffee resulte prescindible a aquellas personas familiarizadas con el mundillo, ya que dedica sus primeras páginas a explicar todo tipo de términos útiles a la hora de entender las peculiaridades de cada país. Hay (aparentes) obviedades como Americano o Espresso, pero también referencias a momentos históricos en lo que al café se refiere o formas de preparación poco comunes en Occidente. Es la introducción perfecta para quien disfruta del café –permitidme la expresión- a nivel usuario. Un complemento acertado para pedir el producto perfecto en mostrador sin que el barista en cuestión responda a una pila de preguntas.

Una vez explicado esto, hace falta aclarar algo: a pesar de recoger localizaciones en todo el mundo, el volumen está muy centrado en Europa y Norteamérica, con dos tercios de sus páginas dedicados a referencias occidentales. Asia, con 34 páginas, y Latinoamérica, con 18, quedan claramente por detrás; el caso de África, cuna histórica del café, es todavía más acusado: solo seis páginas hablan del producto de éste continente.

Quizá sea ese el único fallo de Where to Drink Coffee, que funciona por lo demás como un formato útil siempre que el lector tenga tiempo libre para volar a las ciudades propuestas. Es un volumen sencillo –disponible solo en inglés, eso sí- imprescindible si eres de aquellos que se queda en las fronteras occidentales. Para buscar experiencias cafeteras más profundas quizá toque investigar más allá de sus 350 páginas, pero eso es otro tema.

Where to Drink Coffee