9 mayo, 2017. Por

Vientos de Levante

O el punto en el que se encuentran Mary Poppins y un enfermo de ELA
Vientos de Levante

Uno de los personajes de esta función le dice a Ainhoa, la protagonista, que, como Mary Poppins, ella llega con el viento. Pero como no es a Londres donde llega, sino a la región de Cádiz, pues en vez de con el viento del Este llega con los Vientos de Levante. Ainhoa no es Mary Poppins ni esta función es en absoluto la película de Disney. Así que no os asustéis. Pero sí que es cierto que de buenos sentimientos la obra que podremos ver hasta el 19 de mayo en el madrileño Teatro Galileo está llenita. Así que, gentes sin corazón, absténganse por favor de acercarse. Pero a poco que uno sienta unos latiditos en el pecho, Vientos de Levante le sacará unas (son)risas y unas lágrimas (otra vez Julie Andrews, sí).

Carolina África vuelve a escribir, dirigir y protagonizar con La Belloch Teatro después de Verano en Diciembre otra función repletita de humanidad. En ella la protagonista llega a Cádiz para visitar a su amiga Pepa, una psicóloga que trabaja en una casa hogar de enfermos mentales y en el área de cuidados paliativos de un hospital, donde conoce a un enfermo de Esclerosis Lateral Amiotrófica. Una función sencilla y pequeña, oda a las relaciones entre los seres humanos con eje de la visibilización del ELA.

Carolina África presenta un texto lleno de detalles cotidianos, muchísimo humor y una ternura infinita hacia sus personajes. La hermosa luz de la ciudad gaditana consigue trasladarse al escenario del Teatro Galileo y los atardeceres y la playa se presentan ante nuestros ojos, con unos personajes (desde los loquitos, como dice Pepa, hasta la hermana metomentodo de Sebastián) que consiguen hacerse un huequecito en corazón del espectador.

Vientos de Levante es una de esas funciones en las que la sutileza interpretativa lo es todo (sin ella la función podría caer perfectamente en la risa y/o lágrima fácil). Y hay que decir que la labor de cada uno de los intérpretes aquí (Jorge Kent, Carolina África, Paola Ceballos, Jorge Mayor y Pilar Manso), algunos desdoblándose en varios personajes, es oro puro. Absolutamente creíbles, cercanos y llenos de verdad y cariño. Un trabajo precioso. Si os gustan las historias tiernas y con corazón, no os la perdáis.

Vientos de Levante