4 julio, 2018. Por

Verano Indie 2018

Las 20 canciones del verano del circuito alternativo este 2018
Verano Indie 2018

CAROLINA DURANTE – CAYETANO

Poco van a poder competir el resto con el grupo revelación de este año. Su radiografía sobre el pijismo madrileño es una genealogía perfecta que ha funcionado en todo el circuito independiente, pero incluso en los propios pijos con sentido tanto del humor como de pertenencia a ese grupo. Puede ser una canción de pijos hablando de pijos, pero también es el último gran himno del sarcasmo indie.

LAPILI & BEAUTY BRAIN – MUSLONA

Seguridad, neofeminismo y sarcasmo es esto. LaPili la presentó junto a Jirafa Rey en Factor X, pero en realidad es una canción suya con base de Beauty Brain, uno de los mejores productores emergentes de música urbana y electrónica. En esta canción, la muchacha saca a pasear sus carnes y reivindica los cuerpos con curvas con tanta sorna y socarronería como orgullo y empoderamiento.

VEINTIUNO – DOPAMINA

Pocos discos hay tan esperados como Gourmet, el salto del combo toledano al mainstream tras su fichaje por Warner Music. Y es que pocas bandas como ellos han conseguido demostrar personalidad, hablar tan claro y a la vez líricamente de las cosas y hacer guiños a bandas como The 1975 pero también a estructuras de pop y música alternativa. De los dos singles que estrenaron, Dopamina suena más potencial para chiringuitos y discotecas indies.

ROSALÍA – MALAMENTE

Llevando el flamenco a una nueva dimensión y abriendo una línea de debate que ha llevado a parte de la comunidad gitana a hablar de su propuesta como un ejercicio de apropiación cultural, siendo el ojito derecho de los grandes artistas latinos (de J Balvin a Juanes o Pablo Alborán, todos lo hacen promo y le rinden culto y pleitesía a cambio de nada) pero mezclándose todavía con parte de la ortodoxia flamenca, Rosalía ha decidido patear su propio tablero: en Malamente, primer adelanto de El Mal Querer, el disco que ha producido junto a El Guincho, se coloca como la primera flamenca urban, la Beyoncé de las neotonadilleras. Va a seguir sonando su canción este verano.

BAIUCA – MUIÑEIRA

¿Un pavo de menos de 30 años que ha decidido llevar una melodía tan popular como la Muiñeira de Chantada, una canción que debería ser el himno de Galicia, a un registro casi de música de club vanguardista? No es raro que Baiuca se esté hinchando a festivales, a pesar de lo radical e incómoda para muchos de su propuesta: mezclar música tradicional con vanguardia electrónica, resignificando los códigos culturales de su Galicia natal y consiguiendo que la juventud más alternativa escuchen los matices y melodías que sus abuelos les cantaban en su aldea y ellos pasaban.

PUTOCHINOMARICÓN – GENTE DE MIERDA

Himno generacional, pero también piedra filosofal de un Chenta Tsai que ha conseguido, en apenas un año y algo, que su música saliera de su habitación y sirviera como escapulario integrador de varias minorías oprimidas dentro de la cultura de masas. No solo es uno de esos proyectos que parecen necesarios para romper tabúes y abrir melones que llevaban congelados muchos (demasiados) años; sino que, además, deja temazos como esta Gente de mierda que es, a la vez, una reflexión sobre la sociedad moderna en la era del click y una gema pop de una inmediatez espectacular.

NOVEDADES CARMINHA – VERBENA

Han encontrado en la influencia de la música negra uno de los mejores aliados para encontrar su nuevo sonido, cada vez más lejos de la electricidad del garage. Aquí siguen haciendo ojitos a la cultura popular, pero también abren un nuevo registro vocal, dejan guiños a James Brown y presentan un hit funcional para que este verano festivalero haya una nueva canción que cantar.

FLORIDABLANCA – SOLO DE MADRUGADA

Floridablanca, si bien han decidido reiniciarse a todos los niveles, tienen un pasado del que no deberían arrepentirse: antes eran Sin Rumbo, una de esas bandas llamadas a ser una revelación de un indie-rock que colindaba con los fans de El Canto del Loco (su primer álbum fue editado por Manicomio Records, el efímero sello que tuvieron Dani Martín y David Otero). Poco a poco, su sonido fue virando hacia registros más modernos, buceando por órbitas sintéticas, psicodélicas y hasta de cierto aire negroide para su pop. En esas lo hicieron explícito con Luz, último álbum publicado como Sin Rumbo, un precedente inmediato que ayuda a comprender su deriva en Floridablanca: su sonido se debate entre el indie de pista de baile, guiños a la new wave más hedonistas y melodías de pop negro tan cerca de Metronomy como a The Weeknd o The 1975.

SIDONIE – MARAVILLOSO

Siguiendo la tónica de su exitoso El peor grupo del mundo, el trío catalán sigue acercándose a melodías de corte ochentero, entre Cindy Lauper y Mecano, pero manteniendo la genética de sus marcas de agua más identificables en Maravilloso, un nuevo hit que nos va introduciendo, entre filtros de auto-tune, estribillos épicos, coros colectivos y teclas indie-dance, en lo que será su próximo movimiento. Así se las maravillarían ellos.

LA CASA AZUL – EL MOMENTO

No ha parado quieto durante los últimos años, Guille Milkyway, pero también es cierto que se ha tomado con mucha calma su siguiente movimiento. Son siete los años que llevamos sin disco de La Casa Azul, tras el fabuloso La Polinesia Meridional. Parecía que su nuevo disco saldría el año pasado, pero saldrá este (o eso dice). Nos lo creemos: ha ido presentando nuevos singles como esta El Momento que mantiene esos aires eurodance y tecnopoperos, sus falsetes y sus melodías propias de un cantante melódico, pero para festivales modernícolas. Bravo todo el rato.

LIDIA DAMUNT – EL TÚNEL

“Más peligrosa que la cocaína” es lo primero que dice la murciana en la que es su primera canción 100% electrónica. No la ha hecho sola: la producción es de Hidrogensse, uno de los grupos con mayor personalidad del circuito pop estatal. La unión de ambos es una auténtica bomba de neutrones que estalla en múltiples direcciones y que se recompone adictiva, y como una de esas joyas del pop raro, pero, a su vez, ultramelódico que debería escuchar todo el mundo este verano.

KING JEDET – NO TENGO TIEMPO

Es la diva genderfluid definitiva. La Leona, como se hace llamar y como ha titulado a su álbum debut, ha llegado para quedarse. Aunque aún quedan cosas por pulir, la rupturista imagen y discurso de King Jedet apoyan un cancionero que, aunque irregular, deja momentazos reggaetoneros y traperos con melodías redondas y listos para sonar tanto en la presentación de los tronistas de MYHYV como para ser el centro de atención de las fiestas del Orgullo o cualquier festival open minded dispuestos a programar a uno de los artistas más necesarios del circuito. En este tema, además, se compaña de Ms Nina y Brisa Fenoy y cuenta con la producción de Nerso Beats.

FUSA NOCTA – NO GYALS

Su paso por Factor X le puede venir tan bien como mal. En cualquier caso, estamos ante una de las artistas de pop urbano más singulares de las aparecidas el último año. Tiene personalidad, tiene marca, tiene grandes canciones; y aunque tiene una con mayor potencial para convertirse en canción del verano y reventar listas de venta (En la ruina, cuya grabación original deja mucho que desear), No Gyals es su escapulario, la canción que se te pega automáticamente y que te obliga a decir sin parar ese “vamo’ a ver, vamo’ a ver, vamo’ a veeeer”. Pues eso: vamos a ver (qué pasa).

GLITCH GYALS – CÓMEME EL DONUT

Deberían haber ganado Factor X, y hasta hubiera ayudado su presencia para que el formato no se fuera al garete como acabó yéndose en los directos. En cualquier caso, Jirafa Rey y LaPili caminan juntos en esta canción repleta de doble sentido, sarcasmo, tecnopop de lomo ancho y un estribillo que si no lo has cantado estos últimos meses es que has vivido en un frasco de mayonesa.

DELAPORTE – UN JARDÍN

La presencia de esta canción como cortina del regreso de Fama, ¡a bailar! redimensionó el alcance del dúo, que ya apuntaba maneras como una de esas apuestas de música urbana que hace ojitos al circuito comercial. Tan cerca de los aires trap más reggaetoneros, pero también a la vanguardia electrónica, el hit de Delaporte sonará en más de una playlist este verano.

EL COLETA – SIEMPRE

Incombustible en su culto a la cultura pop de los años ’80, pero también a la reivindicación de las clases obreras, de la rumba gitana, de la estética quinqui y el sonido caló, El Coleta ha firmado uno de sus grandes hits de los últimos años: hay más rumba-pop que rap callejero en Siempre, una canción que suena como a una colaboración entre Jeanette y Los Chunguitos. Un temazo que deberíamos cantar en la carretera todos este verano.

BLANCO PALAMERA – OTRA

Música para follar, chill pop, pop&b o como queráis. Lo que estos dos jóvenes compostelanos están articulando desde que publicasen hace unos meses su primer single es un sonido absolutamente libre: atmósferas embriagadoras, con cierto grano dreamy; pero también toques de trip-pop, armonías vocales que compiten entre sí por ver cuál es la más pegadiza de todas y un mensaje que sirve para seguir creciendo: “no miro atrás, no, no”. Esperamos su debut, previsto para después de verano, como agua de mayo.

BETACAM – OTRAS CHAVALAS

Ya va siendo hora de renovar los postulados del synthpop, el tecnopop, el electropop y viceversa desde una perspectiva contemporánea, y sin hacerle la ola en sonido, discurso y lírica a los años ’80. Posiblemente Javier Carrasco, o Betacam, sea una de las propuestas más frescas del género: en su voz hay aires a cantante melódico de los años ’70, pero también a joven de clase media de la Malasaña del Siglo XXI, con tanto de sarcasmo como de romanticismo; y lo mejor: melodías tan embaucadoras, hipnóticas y necesarias como la de Otras chavalas, una reflexión sobre el cariño en tiempos de poliamor.

IZAL – EL POZO

Sus más de tres millones de reproducciones solo en YouTube no engañan a nadie: el combo capitaneado por Mikel Izal es el gran nombre del indie mainstream que veremos este año liderando prácticamente todos los festivales de este verano, y buena culpa tienen canciones como El Pozo, con uno de esos estribillos que se debaten entre la épica que los caracteriza, los arranques de indie-rock moderno y una inmediatez que consigue que, una vez que la escuches, te encuentres (los ames o los odies) entonando esta melodía en la ducha, paseando al perro o cuando estás en la cocina dándole vuelta y vuelta a la hamburguesa, casi sin darte cuenta.

HINDS – THE CLUB

Si nos hubieran dicho que se trata de una canción de los primeros Strokes nos lo hubiéramos creído. Los prejuicios que muchos tienen con una banda como Hinds deberían ir al retrete definitivamente: su segundo álbum ha subido el nivel de su hypeado e internacional debut, y en parte es gracias a canciones como The Club, una melodía sunny pero con un riff mayúsculo que recuerda a The Libertines, un grano sonoro que recuerda a Julian Casablancas y compañía y unas cadencias que invitan a saltar y cantar como si fuera lo último que hiciéramos en el mundo.

VARRY BRAVA – EL SITIO PERFECTO

Sota, caballo y rey, pero funciona: el último hitazo de los murcianos deja guiños al Salta de Tequila, pero también supone una de las melodías más redondas y potencialmente coreadas de este verano en festivales de indie mainstream, donde el abrazo y los empujones en el pogo se mezclan con coros (los “paparapapapa” nunca fallan) y un ritmo que recuerda a Zenttric, pero también al pop de radiofórmula.

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