11 julio, 2018. Por

Verano de Terror

Diez películas de terror contemporáneo para hacerte caquita este verano
Verano de Terror

Tras dos películas tan notables como Un lugar tranquilo y Hereditary, y a la espera del remake de Luca Guadagnino, el director de Call me by your name, del clásico del fantaterror europeo Suspiria y de la nueva, y como siempre polémica película de Lars von Trier, The house that Jack built, parece claro que 2018 está siendo un gran año para el terror. Aunque quizás no sea solo un gran año: tal vez levamos una gran década con los pelos de punta. He aquí el top de las imprescindibles, que aconsejamos recuperar para pasar un gran verano… con miedo.

  1. Déjame entrar (2008)

La mejor película de terror, y sin duda, una de las grandes cintas de lo que llevamos del siglo XXI, llegó del frío. Situada en la Suecia de los ochenta, la a ratos tierna, a ratos espeluznante historia de amor entre un niño solitario que sufre bullying y una niña vampiro, basada en el best-seller de John Ajvide Lindqvist, consigue ser, al mismo tiempo, perturbadora, lírica, brutal, apasionante y originalísima.

  1. La bruja (2015)

Uno de los grandes fenómenos de los últimos años es la irrupción de lo que podríamos llamar “terror indie”. Con el apoyo de productoras como A24 o Blumhouse, con presupuestos mínimos, actores desconocidos y mucho talento, una nueva hornada de jóvenes directores han realizado, como veremos, algunas de las películas de género de la década. Un excelente ejemplo de ello es el debut de Robert Eggers. Ambientada en la época colonial, La bruja nos relata con inteligencia y elegancia una parábola sobre el origen del mal, con uno de los finales más impactantes que ha dado el reciente cine fantástico. A destacar la impresionante actuación de la joven Anya Taylor-Joy.

  1. Martyrs (2008)

A principios de los dosmiles, un grupo de cineastas franceses se rebeló contra el terror soft de los noventa, impuesto por el éxito de Scream y cintas similares, con una serie de películas como Al interior (2007) o Alta tensión (2003) donde primaban el impacto, lo visceral y lo violento: lo que se llamó “El nuevo extremismo francés”. Sin duda, la obra maestra del movimiento fue esta película de Pascal Laugier, convertida, desde su estreno, en una inmediata cinta de culto, en la que era capaz de combinar el gore más desatado con una mirada de devastadora frialdad que recuerda al cine Haneke, y una altísima dosis de nihilismo. Martyrs, sin duda, merece el título de película más cruel y salvaje de esta lista.

4. Lords of Salem (2012)

El irregular, aunque casi siempre interesante, Rob Zombie rodó la que es, hasta ahora, su mejor película –en competencia con la también magnífica Los renegados del diablo- con esta revisión de las viejas leyendas acerca de las antiguas prácticas de brujería en Nueva Inglaterra en clave psicodélica que desconcertó e irritó a muchos espectadores, que fueron incapaces de dejarse llevar por una catarata de imágenes y sonidos surrealistas y alucinatorios, como no veíamos desde el Inferno de Argento, independizados de cualquier lógica narrativa habitual. Y como siempre, con la musa del bueno de Rob, su esposa, la magnética Sheri Moon Zombie como protagonista.

  1. Arrástrame al infierno (2009)

El gran Sam Raimi, tal vez para quitarse la espina de la fallida Spiderman 3, rodó a continuación un auténtico back to basic al cine que lo había hecho grande, el la trilogía de Posesión Infernal o Darkman, con su mezcla única de humor negro, pirotecnia visual, espíritu de cartoon, diversión y golpes de efecto, refinada y llevada hasta el límite. Una auténtica joya salvajemente entretenida

 6. It Follows (2015)

La segunda película de David Robert Mitchell es, ante todo, un ejercicio de estilo;una casi interminable persecución en la que su creador homenajea abiertamente, con sus amplias tomas, su ritmo hipnótico y su banda sonora de sintetizadores a los hits del terror ochentero y, en especial, al cine de John Carpenter. Michael Myers estaría orgulloso.

  1. El extraño (2016)

La industria del cine coreano desde los años noventa no ha dejado de crecer. Y era evidente que un género tan popular como el del terror se les iba a resistir. Goksung, estrenada en Estados Unidos como The Wailing y en España como El extraño es una de las películas más desconcertantes que ha llegado a la cartelera internacional desde Asia en los últimos tiempos: una bizarrísima mezcla de comedia -de nuevo muy, muy negra-, terror y suspense. Si hubiera que buscar algún término de comparación, sería una versión coreana rural, en formato de largometraje, del Twin Peaks de David Lynch. El magnífico thriller sobrenatural que es El extraño posee, en un altísimo grado, una de las señas de identidad del cine coreano contemporáneo: un enorme poderío y elegancia visual, un sentido del ritmo implacable y la capacidad de sorprender al espectador.

  1. Crudo (2017)

Lo más brillante de esta película, a la que podríamos llamar la hija aventajada del nuevo extremismo francés de principios de siglo, es cómo su directora y guionista, la debutante Julia Ducournau, mezcla el despertar sexual de la protagonista con la modificación de sus otros, digamos, apetitos, cada vez más salvajes y desatados, de una forma pausada, pero implacable. Incluso se atreve a incluir unas pequeñas notas de un humor negrísimo, tan bien integradas que apenas afectan a la atmósfera asfixiante de su relato.

A lo que hay que sumar el enorme trabajo de sus dos protagonistas, Garance Marillier y Ella Rumpf, cuya particularísima relación es uno de los puntos fuertes de Crudo. La suma de todos estos elementos (impecable en todos los aspectos técnicos, un guión que avanza hacia un desenlace tan espeluznante como medido sin ningún giro en falso y las brillantes interpretaciones), convierte a Crudo en uno de los hitos del terror contemporáneo.

  1. The Town That Dreaded Sundown (2014)

Alfonso Gómez-Rejón, antes de triunfar con Yo, él y Raquel, había rodado este brillantísimo remake/homenaje postmoderno del slasher del mismo título de 1976,una lección de metacine tan barroca visualmente como inteligente en su propuesta. Ignorada y ninguneada, tanto por el gran público como por los fans acérrimos del género, si hay justicia en este mundo acabará siendo una película de culto.

  1. Eden Lake (2008)

¿Un apacible rincón de la campiña, en la Gran Bretaña actual, puede ser el escenario del mejor survival de la última década, una cinta tan tensa y retorcida como llena de ecos de clásicos como Perros de paja, Deliverance o Southern Comfort? Por supuesto que sí. El estreno se vio acompañado, además, de una considerable polémica por lo que algunos calificaron como retrato demonizador de la clase trabajadora británica.

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