5 octubre, 2017. Por

Un cuerpo en algún lugar

¿Cuántos cuerpos nos separan del que nos salva?
Un cuerpo en algún lugar

“Tanto en la ficción como en la búsqueda, lo importante es el nivel de creencia.
Más que el nivel de creencia, lo capaz que es uno de volver a ese lugar cuando inevitablemente se sale de él.”

En este caso, Gon Ramos ha conseguido que queramos volver a ese lugar. Cierto es que este Un cuerpo en algún lugar que se estrena en el Teatro Kamikaze no es esa experiencia experimental catártica de belleza total y absoluta (se ve que nos gustó, ¿no?) que fue Yogur / Piano (tampoco lo esperábamos, porque aquello era mucho). Pero esta nueva función continúa una poética muy especial, una melancolía que se te mete dentro y que encuentra de nuevo una luminosidad al final del túnel. Nunca mejor dicho, además, puesto que se trata de la historia de una búsqueda, un viaje emocional que empieza y termina en un tren.

Una historia, la de Él, que deja todo en pos de un amor con el que sólo compartió unos instantes. Gon Ramos estructura el texto en una suerte de road movie-collage in media res, consistente en escenas salteadas en las que Él se encuentra con diversos personajes durante su búsqueda, todos interpretados por otro único actor. Todos para preguntarnos “cuántos cuerpos nos separan de ése que nos salva”.


Ramos
deja todo en manos del texto y los dos actores (la puesta en escena es sumamente sencilla, con apenas dos sillas delante de nosotros). Y si Luis Sorolla está absolutamente entregado en ese auténtico reto que es multiplicarse en (aproximadamente) una docena de personajes (incluyendo una suerte de narrador o voz del autor en un prólogo que, por cierto, parece un pelín forzado), es Fran Cantos quien regala una de esas interpretaciones que te llegan al alma. Enorme, honda. Hermosísima. Esa es la palabra: una interpretación hermosa la de Fran Cantos y cómo afronta este Él, en su eterna búsqueda.  Una de esas ocasiones en las que se tiene ganas de salir al escenario para abrazar al personaje, no digo más.

Un cuerpo en algún lugar. Hermoso texto. Hermosa interpretación. Hermosa sensación. Sí, queremos volver a este lugar (y al Kamikaze sin duda alguna, que vaya programación nos está regalando).

Un cuerpo en algún lugar