Afirmar su personalidad, rompiendo códigos, este es el concepto en torno al que se articula la nueva campaña publicitaria TUDOR.
Dicha campaña, que se inserta en una dinámica de comunicación totalmente nueva para una marca de relojes, reinventa una historia y un estilo propio a TUDOR que dista del recurso a mecánicas de identificación de iconos y universos reconocidos.
Una visión orientada a la creación y el futuro, esta oportunidad se nos presenta gracias a la labor de Ron Ferri, artista contemporáneo neoyorquino. Pintando sobre fotografías de modelos con una tinta negra de fabricación propia, Ron Ferri creó con TUDOR una forma de expresión inédita: encuentro del arte y la comunicación comercial. Trazos de pintura negra reinterpretan cada imagen para transformarla en una obra singular.
La campaña se dirige a una público capaz de expresar su originalidad y hacer elecciones radicales; gente que aprecia desmarcarse adoptando un reloj que combina tecnología de alta gama y deseo de estilo.
El lenguaje del artista intensifica esta nueva identidad que juega con todas las facetas de una personalidad creativa y audaz. La gran novedad de la campaña también radica en la forma inédita de la relación entre una marca y su público.
Ajenas a las imposiciones, las obras permiten a cada cual proyectarse en personajes ilustres a fin de crear su propia historia. Un estilo y un tono presentes en todos los modos de expresión de la marca: de la integración completa de la publicidad a los puntos de venta, pasando por formatos innovadores de los medios de comunicación.
Realizada en París, la campaña presenta ocho modelos femeninos y masculinos que acompañan los modelos de las colecciones Classic y Sport para señoras y caballeros. Este tratamiento de la imagen totalmente innovador amalgama a la perfección los dos distintivos de la marca: calidad excepcional de los relojes TUDOR y dinamismo de quienes los llevan. |