22 noviembre, 2017. Por

Troyanas

Arde Troya en el Teatro Español para no desgarrarse por dentro
Troyanas

«Jamás pariremos silencio», dice Hécuba en un bellísimo y brutal monólogo que rebosa rabia al principio de estas Troyanas que se acaban de estrenar en el Teatro Español. Un montaje dirigido por Carme Portaceli basado en la tragedia de Eurípides y con versión de Alberto Conejero. Un montaje que habla de los horrores de la guerra. De los de los escombros y el reparto del botín: las mujeres de los vencidos (hijos y esposos, ahora todos muertos).

Hécuba (una Aitana Sánchez-Gijón que le ha cogido el gustillo a la tragedia), Políxena (Alba Flores), Casandra (Míriam Iscla), Andrómaca (Gabriela Flores), Briseida (Pepa López) y Helena (Maggie Civantos). Seis mujeres que, una tras otra, escupen con ira su dolor. El fuego que, una vez arrasada la ciudad, se ha transformado en una llama que eternamente les abrasará por dentro. Y un hombre lleno de arrepentimiento, Taltibio, que, como una especie de narrador, nos cuenta cómo fue a esas mujeres para comunicarles el reparto (básicamente como esclavas).

«Arde Troya y arde el Teatro Español con este sólido montaje, espléndida versión y visión de estas mujeres que no pueden callar porque el grito las desgarraría por dentro»

Troyanas nos acerca la tragedia griega de una manera directa y clarísima, gracias, sobre todo, al hermosísimo trabajo de Alberto Conejero en el texto (maravilloso), a una dirección clara de Portaceli (con un manejo especialmente brillante en cuanto a los coros), y a ese conjunto de intérpretes. Porque es una maravilla ver a un grupo de actrices de tal calibre y entrega (con perdón de Ernesto Alterio, que emociona en su prólogo y epílogo).

Arde Troya y arde el Teatro Español con este sólido montaje, espléndida versión y visión de estas mujeres que no pueden callar porque el grito las desgarraría por dentro. Y así acaba Hécuba, «como todas las Hécubas», aguantando, «para que la última palabra no sea de ellos. Para que no se queden con toda la luz de este mundo».

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