28 mayo, 2018. Por

Travis

La redonda melancolía pop de ‘The Man Who’ celebra su (casi) vigésimo cumpleaños
Travis

En los tiempos en los que el término britpop aún era sinónimo de las luchas fratricidas entre Blur y Oasis, los frenéticos dobles y triples sentidos de Pulp, los destellos de glam de Suede y las torturadas oscuridades de Placebo; cuatro chavales de Glasgow vinieron a cambiar los temas, la actitud, la paleta de colores y el sonido de la ola de alcohol, drogas y desenfreno que había barrido las Islas Británicas durante los 90. Corría el año 1999 cuando Travis publicaron The Man Who, su segundo disco. Con él se convirtieron y son, aún a día de hoy, en uno de los grupos más respetados del Reino Unido, y abrieron una senda que fue fundamental para el ascenso de bandas como Coldplay, Keane, Doves o Snow Patrol.

“‘The Man Who’ abrió una senda fue fundamental para el ascenso de bandas como Coldplay, Keane, Doves o Snow Patrol”

Aunque The Man Who no se publicó hasta mayo de 1999, las sesiones de grabación de éste se desarrollaron en 1998. De hecho, muchas de las canciones que lo forman llevaban compuestas desde el 96, antes de que Travis publicaran su rockero debut, Good Feeling (1997). Y no es que con aquél primer trabajo a los de Glasgow les fuera mal: en realidad la crítica especializada de su país lo recibió con notas más altas que las que le asignó más tarde a The Man Who. Pero, si bien Good Feeling estaba lleno de temas de pegada tan incontestable como Happy, Tied To The 90’s o Good Day to Die, Travis no inventaron en él nada que no se llevara haciendo desde los 70. De hecho superaron ampliamente aquél mismo concepto con Ode To J. Smith (2008).

No quiero con esto decir que The Man Who constituyera una revolución armónica o estilística. El éxito de Manic Street Preachers con su This Is My Truth Tell Me Yours (1998) en la anterior edición de los BRIT ya presagiaba un relajamiento en los ritmos y una concepción diferente del rock de guitarras. Pero The Man Who acabó de atemperar los ánimos y traer nuevos aires a un panorama musical en el que el britpop ya estaba agotado. Y lo hizo encontrando un inesperado lugar entre la balada pop y el himno explosivo que habían gobernado dicho panorama durante la década anterior.

“Travis acabaron de atemperar los ánimos y traer nuevos aires a un panorama musical en el que el britpop ya estaba agotado”

Donde Good Feeling estaba lleno de un rock optimista y pegadizo, The Man Who viró al llamado soft rock, pero sin perder de vista el guitarreo ocasional para los momentos de mayor intensidad emocional, como la Writing To Reach You que lo abría, la Blue Flashing Light que lo cerraba como pista escondida o el delicioso solo de guitarra de As You Are. Aunque también generó por el camino un par de himnos que casi desde su lanzamiento se volvieron icónicos: Turn y Why Does It Always Rain On Me o, incluso, Driftwood. Solamente en el Reino Unido vendió más de dos millones y medio de copias, llegó al primer puesto de las listas de ventas y le valió a Travis sendos BRIT Awards al mejor disco y banda británica de aquél año.

Fran Healy, vocalista y compositor de Travis, durante el concierto que la banda dio en el FIB 2014

Se pueden buscar muchas explicaciones a por qué The Man Who de Travis se acabó convirtiendo en un disco tan perdurable y querido por el público. Puede que el público estuviera, sencillamente, cansado del britpop. Personalmente, pienso que el talante eternamente afable y cálido de sus cuatro componentes tiene mucho que ver. En contraste con las estrellas del rock ebrias, pasadísimas de rosca, cuando no directamente agresivas o combativas que desfilaron y desfilan por el panorama alternativo británico, Fran Healy y sus secuaces hacen gala, aún hoy, de una actitud sencilla, amable y sincera que, sin duda, se transmite a sus letras.

“Por una especie de aclamación popular, The Man Who pasó de ser considerado un disco mediocre en primavera a ser uno de los mejores del año a finales de 1999″

Que el cielo se desplomara en forma de copiosa tormenta tras un día seco en Glastonbury en cuanto Travis se subieron al escenario en la edición de 1999 también contribuyó al proceso de boca-oreja mediante el cual Why Does It Always Rain On Me, el himno en torno al cual gira todo el disco, ensanchara su leyenda. Así, por una especie de aclamación popular, The Man Who había pasado de ser considerado un disco mediocre en primavera a ser uno de los mejores del año a finales de 1999.

Pero lo cierto es que The Man Who es un disco que, en sus 47 minutos, funciona de manera sensacional, sin altibajos. Incluso con esa desgarradora Blue Flashing Light, que se tuvo que incluir como bonus track para que no desentonara con el sonido del álbum, a pesar de encajar a la perfección con la temática sombría de éste. Temas de poco más de cuatro minutos, sin paja, un sonido compacto pero no repetitivo y una melancolía que, si bien es constante, abandona el lloriqueo impostado de la balada romántica o resacosa para conseguir un tono mucho más humano. Es por ello que aunque The Man Who es un disco que funciona a la perfección cuando uno tiene un día sombrío, no le baja a uno el ánimo o no es imposible de escuchar cuando no se está en horas bajas.

“Veinte años después sus arreglos de guitarra no suenan anticuados y sus letras, en su sencillez, aún se presentan humanas y sorprendentemente maduras”

Veinte años después sus arreglos de guitarra no suenan anticuados y sus letras, en su sencillez, aún se presentan humanas y sorprendentemente maduras, a pesar de apelar a un buen puñado de emociones adolescentes, como esa bellísima As You Are. Si lo piensa uno, ni los discos que lo precedieron estilísticamente como This Is My Truth… o Urban Hymns (1997) de The Verve; ni el Parachutes (2000) de Coldplay, que se publicó inmediatamente después, han perdurado como álbumes (otra cosa son los singles y los himnos) de una manera tan sólida como The Man Who. Algo tuvo que ver, también, que el The Invisible Band (2001) que lo siguió fuera una continuación perfecta y un éxito comercial aún mayor para los escoceses, aunque aquél fuera mejor compilación de singles el álbum.

Así que este verano Fran Healy, Andy Dunlop, Dougie Payne y Neil Primrose, Travis, nos devolverán a aquélla elegante portada, gris y gélida, que tan hermosos recuerdos nos evoca a muchos. ¿Volverá Healy a cantar a pleno pulmón en medio de una Riviera abrarrotada, como lo hiciera en tiempos? Sea cual sea la respuesta, es un momento perfecto para reencontrarse con una de las últimas joyas que nos dieron los 90… o para descubrirlo, si es que a estas alturas todavía no sabes de qué disco te estamos hablando. Pronto podremos revivir The Man Who completo, así como algún otro éxito de la banda.

GIRA
03.06: Madrid. La Riviera
04.06: Barcelona. Razzmatazz

Travis