3 mayo, 2018. Por

Toundra

“No buscamos ese éxito comercial. Que la gente venga a conciertos, para nosotros, es mucho más significativo”
Toundra

Después de celebrar el décimo aniversario de la banda con un concierto por todo lo alto en el Palacio de los Deportes de Madrid, Toundra vuelven, por fin, con su quinto disco. El cuarteto madrileño, que ha conseguido acercar el rock instrumental a un público amplio y variado, inicia una nueva etapa con Vortex, un álbum en el que el rock contundente y lleno de sorpresas también deja espacio para la belleza y los arreglos guitarreros delicados e hipnóticos. Un disco que, sin duda, sorprenderá a los seguidores de la banda pero que también puede captar la atención de aquellos aficionados al post-rock que no conozcan en profundidad su trabajo anterior (si es que queda alguno).

Hablamos con Alberto y Esteban, guitarrista y bajista, respectivamente, de Toundra, a pocas semanas de la publicación de Vortex sobre la trayectoria de la banda, los motores que les siguen impulsando para componer y dar conciertos. Y, por supuesto, el nuevo disco.

No sois la primera banda de rock instrumental, y no vais a ser la última, que surge de las cenizas de uno o varios grupos de doom o de metal. ¿Diríais que es un paso natural para algunos músicos de ese género?

Alberto: Nosotros dos realmente hemos venido del hardcore sobre todo. Alex también. No sé, lo que yo he visto en otras bandas de género hardcore, screamo etc, muchos han virado hacia estos estilos. Por lo menos, la banda que para mí siempre ha sido de referencia, Envy, que es una banda que me encanta, es la evolución que han tenido, desde el hardcore así más crudo hasta el post-rock ambiental.

“Nadie puede escapar de sus antecedentes. Nosotros somos lo que somos gracias, y siempre estaremos orgullosos de ello, a venir de escuchar hardcore”

¿Creéis que le aporta algo a Toundra todo este equipaje musical anterior?

Alberto: Totalmente.

Esteban: Sí, no seríamos los mismos. Estamos orgullosos, no de todos, pero de casi todos los discos que tenemos.

Alberto: Es un género que nosotros seguimos escuchando y pensamos que todavía queda mucho de esa música, no solamente a nivel técnico y musical realmente sino, también, a nivel de actitud, la forma de encarar los conciertos y ese tipo de cosas.

Esteban: Sí. Vamos, es que nadie puede escapar de sus antecedentes. Nosotros somos lo que somos gracias, y siempre estaremos orgullosos de ello, a venir de escuchar hardcore y punk rock. Y bueno, evidentemente tienes que escuchar otras cosas. Pero venir de ahí nos ha aportado no solo como músicos, sino a nuestra vida.

Me sorprende mucho que podáis mantener el ritmo de composición y gira que tenéis con Toundra y que, aún así, varios miembros de la banda mantengáis proyectos paralelos tan relevantes como Minor Empires o Exquirla.

Alberto: Minor Empires ya no seguimos. Estuvimos el antiguo guitarra, Víctor, y yo, pero fue realmente eso, que no tenía tiempo para sacar otro proyecto. Exquirla sí que somos nosotros cuatro. En ese caso es más sencillo porque como somos los mismos de Toundra hacemos el parón todos a la vez y nos dedicamos en grupo al mismo proyecto.

“Estábamos mucho más contenidos en Exquirla y a nosotros el guitarreo es una cosa que nos define bastante. Echábamos de menos tirar de riffs”

¿Hay algún tipo de retroalimentación entre estas colaboraciones y Toundra? ¿O los consideráis compartimentos estancos para salir de cuando en cuando de Toundra a hacer otras cosas?

Alberto: Son espacios estancos, pero sí que hay una influencia que no puedes negar. Sobre todo porque en Exquirla hemos tenido que cambiar mucho la forma de trabajar. Hemos cambiado también, digamos, el carácter de la música.

Esteban: Los roles dentro del grupo y del escenario cambian.

Alberto: Y eso luego te afecta a la forma de encarar un nuevo disco de tu grupo principal. Pero tampoco es tan intrusivo.

Esteban: No, no ha sido intrusivo. Lo que siempre cuesta es arrancar a componer. Porque nosotros somos una banda que vamos almacenando cosas en diferentes grabadoras, ordenadores, y móviles. Se van guardando ideas y luego cada dos años paramos y hay que estar cuatro o cinco meses sólo componiendo. Incluso más tiempo hemos llegado a estar. Entonces cuesta arrancar. Luego ya va saliendo fluido y ya cuando te has metido en faena cada vez eres más productivo. Yo creo que es lo que nos cuesta pero nos ha pasado desde el principio.

“Es como una obligación que te pone la mercadotecnia para vender la música. Tienes que poner un nombre a un conjunto de canciones, plasmarlo en un soporte y ponerlo a la venta”

Después de escuchar mucho Vortex me ha parecido que es un disco en el que las guitarras brillan todavía más que en vuestros trabajos anteriores. Mi cuestión anterior tenía que ver con esto, porque me preguntaba si este mayor peso de las guitarras tiene algo que ver con ese ejercicio de readaptación que habéis hecho en Exquirla.

Alberto: Tiene que ver más con una reacción que como una influencia directa. Porque ya te digo que estábamos mucho más contenidos en Exquirla y a nosotros el guitarreo es una cosa que nos define bastante. Echábamos de menos tirar de riffs en un disco y componer, que en Exquirla no podíamos. Teníamos esa limitación de hacerte una estrofa, hacerte un colchón para que una persona pueda desarrollar su letra y su voz.

Vortex es el primero de vuestros discos al que no le asignáis un título numérico, aunque la ‘V’ tiene claramente algo que ver con ello. ¿Qué preferís que os pregunte? ¿Por qué es Vortex el primer disco que no tituláis numéricamente? ¿O el por qué de los títulos anteriores?

Esteban: Esto surge porque el primer disco lo grabamos cuatro meses después de juntarnos en el local y lo llamamos simplemente Toundra (2008). Y cuando terminamos de grabar II (2010) no sabíamos cómo llamarlo y dijimos “pues mira, ¿por qué no hacemos como Led Zeppelin y ponemos los números?”. Es como una obligación que te pone la mercadotecnia para vender la música. Tienes que poner un nombre a un conjunto de canciones, plasmarlo en un soporte y ponerlo a la venta. Bien, evidentemente jugamos a ese juego. Pero también era un poco un guiño a eso, a no poner un título. Y, en un homenaje a Led Zeppelin, hemos hecho como ellos, hasta el cuarto.

“Paradójicamente, y sin haberlo querido, hemos generado un ciclo: a un disco más ambiental y conceptual le sigue uno rockero”

Casi desde el principio vuestras portadas están muy trabajadas artísticamente. La de Vortex qué representa, ¿un eclipse o un agujero negro?

Alberto: En teoría es un eclipse, pero si tú quieres pensar que es un agujero negro, para nosotros está bien porque una cosa que intentamos llevar muy a rajatabla en Toundra es no definir demasiado conceptos, ni arte, ni alusiones a las canciones para que la gente pueda pensar o interpretar o sentir lo que guste.

Sí, la imagen por sí misma me parecía obviamente un eclipse. Pero el título me hacía dudar.

Alberto: Se entiende, pero el título no está relacionado directamente con la portada, sino viene por otras cosas que nos han influido.

Las portadas en el mundo del rock instrumental son, en realidad, importantes. Muchos grupos del género las utilizan como soporte para portar una información adicional que, al no haber palabra, ellos consideran necesario. ¿Sería vuestro caso?

Esteban: Nosotros lo hicimos con IV muy descaradamente. Todo el disco va de un incendio y los zorros que uno escapa y el otro muere. No, en este disco no tiene relación. Anteriormente en II también lo tuvo. Paradójicamente, y sin haberlo querido, hemos generado un ciclo: a un disco más ambiental y conceptual le sigue uno rockero. Pero a nosotros nos gusta, y sabemos que es necesario, que la imaginería de cada etapa del grupo es muy importante. Porque al final las imágenes cognitivamente hacen que las relaciones con una etapa o con unas canciones. Eso es lo más importante.

“Intentamos no definir demasiado conceptos, ni arte, ni alusiones a las canciones para que la gente pueda pensar o interpretar o sentir lo que guste”

IV (2015) ya fue un éxito de ventas en España, probablemente el disco de rock instrumental más vendido en nuestro país y a mi, personalmente, me parece que Vortex es todavía más fácil de escuchar, sobre todo de cara al oyente que no está metido en el mundo del post-rock. ¿Creéis que vais a captar todavía más público nuevo con este disco?

Alberto: No sabemos. Es que realmente tampoco es algo que nos preocupe. O sea, nos gusta siempre alcanzar a gente nueva, sobre todo que sean de estilos diversos, porque creemos que es un valor añadido para nuestro grupo, que haya gente de estilos muy diversos gustándole Toundra. Pero no buscamos ese éxito comercial. Que la gente venga a conciertos, para nosotros, es mucho más significativo. Ahí podemos leer mejor la salud del grupo que en las ventas.

Alberto y Esteban de Toundra

Si ese es vuestro objetivo, desde III (2012) lleva siendo francamente complicado conseguir entradas para vuestros conciertos.

Esteban: Sí, somos muy afortunados. Tenemos que ser conscientes de eso. Muchas veces en directo estás tocando, miras al público y dices “disfrútalo porque quizás mañana no haya”. Y sí, nos gusta medir la salud del grupo en ese tipo de baremos. Pero no puedes crear, no puedes estar creando un disco, tu música, tu grupo… en esto que estamos nosotros, que al final este año daremos sesenta conciertos fácilmente, no puedes estar en esto pensando “tengo que llegar a más gente” o “tengo que vender más discos”. Evidentemente te alegras y eres partícipe de ello porque es tu creación pero para estar aquí tienes que estar, simplemente, porque sea tu vida. Porque te guste. Porque el motivo por el que sigues vivo es tocar. Si no, no duras en esto.

“Nos gusta siempre alcanzar a gente nueva, sobre todo que sean de estilos diversos, porque creemos que es un valor añadido para nuestro grupo”

Toundra, además, es una banda que ha conseguido que el post-rock se escuche en España. No creo que sea casualidad que vuestro éxito haya coincidido con todo un florecimiento de varias bandas del género en nuestro país. ¿Os sentís parte de una nueva corriente que se ha desarrollado en los últimos diez años en España?

Esteban: Nos hacemos mayores… Es un poco pretencioso admitir algo así.

Alberto: Éramos los pequeños, además. Cuando empezamos éramos como unos críos. Ahora te sorprende ver anuncios en redes sociales de gente que busca grupo diciendo que una de sus influencias principales o que busca hacer un grupo tipo Toundra. Es halagador, pero desde la humildad que te da haber empezado desde abajo es imposible que te sientas como líder de algo.

Esteban: Es que seguimos estando muy abajo.

Alberto: Nosotros seguimos trabajando igual que al principio.

Esteban: No somos de ningún movimiento ni somos líderes ni abanderados de nada.

“La gente nos quiere mucho y eso nos ha ayudado, pero esto no es un proyecto de futuro: esto es nuestra pasión”

Alberto: Mola mucho hablar con la gente joven que te dice “Ay, yo quiero llegar a donde vosotros habéis llegado”. Les digo que nosotros seguimos trabajando, este es nuestro hobby. Hemos tenido mucha suerte con el público. La gente nos quiere mucho y eso nos ha ayudado, pero esto no es un proyecto de futuro. Esto es nuestra pasión.

Esteban: Eso es muy bonito. Ver a la gente disfrutar y ver a chavales. Eso es lo que te llevas, que te venga un chico llorando porque le ha dejado su novia y dice que tu música le está ayudando un montón en un momento triste. Al final te tiras una hora charlando con él en un festival y él te está aportando mogollón. No podemos ser líderes de nada, de ningún movimiento ni de nada así porque nosotros creemos que somos los que más hemos recibido con muchísima diferencia. En comparación con lo que se puede llegar a pensar de que nosotros hemos hecho que mucha gente flipe. No, los que más flipamos somos nosotros y los que más hemos recibido somos nosotros.

“No buscamos ese éxito comercial. Que la gente venga a conciertos, para nosotros, es mucho más significativo. Ahí podemos leer mejor la salud del grupo que en las ventas”

¿Qué se siente al llenar el Palacio de los Deportes con una música tan alejada del pop como la vuestra y que encima os telonee alguien de la talla de Alcest?

Esteban: Les trajimos nosotros.

Alberto: Fue como montar nuestro propio festival. Para mi fue especialmente emotivo el momento de salir al escenario. Asomarme mientras se sentaba la orquesta y ver a la gente completamente callada, atenta al escenario. Sentí como una presión en el pecho y casi ganas de romper a llorar. Fue súper emocionante. Es un hito que veo difícil que se pueda repetir. Pero es como un nuevo recuerdo que hemos generado para la historia de Toundra que es muy especial para nosotros.

Esteban: No está dentro de nuestras motivaciones de ahora el hacerlo. Tenemos otras.

Vais a pasar abril recorriendo Europa para presentar Vortex. ¿Para cuándo podemos esperar disfrutarlo por España?

Esteban: En otoño-invierno.

Alberto: En verano es inevitable ir a festivales, alguno europeo y españoles.

“No podemos ser líderes de ningún movimiento ni de nada así porque nosotros creemos que somos los que más hemos recibido con muchísima diferencia”

Si hace unos años me dicen que Cartavio, el cuarto corte de Vortex, es un tema de Toundra, no me lo habría creído. Tanto ese como Kingston Falls me suenan tan diferentes de lo que hacíais en II o III que tengo que preguntaros qué ha pasado aquí.

Esteban: Desde hace unos años para acá a mi me gusta muchísimo un guitarrista que se llama David Pajo y que tiene varios proyectos. Era el guitarrista de Slint, sacaba discos como Aerial M, luego como Pajo y luego como Papa M. Es un tío que me ha inspirado un montón y queríamos ver qué salía si nos juntábamos e intentábamos explorar ese camino. Y salió Cartavio. También porque queríamos huir de tener que hacer otra canción acústica. Hicimos Völand, hicimos Requiem, hicimos Viesca… No nos queremos sentir presos de nuestras propias decisiones anteriores, y salió Cartavio. Y Kingston Falls, bueno, pues queríamos una canción rápida, efectiva, corta y que todos fuésemos entrando y saliendo. Juntándonos, saliendo uno, volviendo a entrar… fue como un juego. Y salió eso.

La nota de prensa describe a Vortex como un “nuevo comienzo” para Toundra. ¿A qué se refiere?

Alberto: Nosotros sentimos un poco que con III estábamos agotando una época. IV era un disco de transición, pero quisimos encuadrarlo en la primera época de Toundra. Para nosotros ya había habido un cambio importante en la formación, cuando entró Macón por Víctor, y sentíamos que habíamos alcanzado muchos hitos con lo del Palacio, los primeros diez años de Toundra… Y queríamos romper un poco con esto. En Vortex queríamos potenciar todas esas cosas que pueden provocar un cambio de época, como cambio de artwork, música con otras inspiraciones, otro tipo de temas, otro enfoque a la hora de componer, la formación nueva… y es lo que intentábamos con el nuevo disco, romper con lo anterior.

“En ‘Vortex’ queríamos potenciar todas esas cosas que pueden provocar un cambio de época… Es lo que intentábamos con el nuevo disco, romper con lo anterior”

¿Hay algún hilo narrativo en Vortex o es tan solo el interés de generar temas concretos, como los dos que habéis comentado?

Alberto: Vortex es un disco en el que hemos intentado más canciones redondas, canciones por sí mismas, que hilarlo todo como hemos hecho antes, que siempre intentábamos transiciones, que las canciones se compensasen dentro del tracklist completo del disco. En este disco sí que hemos buscado temas muy efectivos por sí mismos y, de hecho, nos ha costado mucho elegir el tracklist final. Porque había obviedades como la Intro o qué tema queríamos que fuese el intermedio, pero ha sido todo muy improvisado, realmente, en el tracklist. Porque las canciones son muy rockeras y están muy vistas para el directo, para encajarlas y que formen parte de un setlist clásico de Toundra.

GIRA ESPAÑOLA:

28.04: Villarrobledo, Viñarock
03.05: Donosti, Doka Antzokia
01.06: Eibar, Ez Dok Fest 2018
23.06: Salamanca, Tres Acordes Fest.
29.06: Santiago de Compostela, O Son Do Camiño
12.07: Madrid, MadCool Festival
29.09: Bilbao, Kafe Antzokia
13.10: Barcelona, AMFest
10.11: Córdoba, Sala Ambigú Axerquía
17.11: Saarlamand, Gloomaar Festival
23.11: Valencia, Sala Moon
28.12: Gran Canaria, La Choza
29.12: Tenerife, Aguere Cultural

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