8 mayo, 2017. Por

Tomavistas 2017

Echamos un vistazo a cada una de las vistas del Tomavistas
Tomavistas 2017

En 2014 el Tomavistas parecía llegado para quedarse, pero la estrategia de organizar un festival en fechas veraniegas con un cartel sin grandes nombres masivos y un espacio algo alejado para poder tomarse unas birras y volver tranquilamente a casa como es el Hipódromo de la Zarzuela hizo que desde la organización decidiesen tomarse un año sabático para replantear la propuesta.

De ahí que el Tomavistas de 2016, ubicado en un espacio nuevo pero mucho más abierto, amable y afable como el Parque Enrique Tierno Galván y un reparto de campanillas entre artistas internacionales y nacionales hizo que este 2017 no solo sea el primer gran evento festivalero en Madrid, sino que se permita el lujo de agenciarse en exclusiva algunos de los artistas más cotizados del circuito musical alternativo e imponga un combinado de artistas que hacen de esta tercera edición la más plural y apetecible de todas.

Desde Notodo analizamos al dedillo las claves de un cartel que amanece y apetece.

VISTAS INTERNACIONALES

No es fácil agenciarse algunos de esos nombres internacionales que se rifan entre festivales. La vocación del Tomavistas en sus primeras dos ediciones fue expandir el producto alternativo estatal. Por eso que esta tercera edición esté gobernada por algunos de los directos de peso internacional más interesantes de la temporada es un grato cambio de marcha, un acelerón para un festival que combina vocación.

Por allí podremos ver en exclusiva a Goldfrapp presentar las canciones del sensual y robótico Silver Eye que volverá a traernos a la pelirroja a la capital tras varios años de ausencia. Junto a esta, el dance-punk de los neoyorquinos Hercules & Love Affair; o las nuevas trazas psicodélicas de proyectos británicos como los de Temples o The Horrors serán otros de los activos que lideren el cartel.

Pero no serán los únicos: también habrá espacio para la facción más necrosa, con el post-punk ritual de Suuns; el indie-rock del cuarteto británico femenino The Big Moon, nuevo ojito derecho de la prensa musical; el croonerismo indie del estadounidense Jeremy Jay; el art-rock de trazas jazz del francés Aquaserge; o el garage con aires C86 de las costarricenses Las Robertas, conseguirán poner el acento internacional en la edición más mixta del festival madrileño.

VISTAS A CORO

A pesar incluso de que este año el cartel esté rodeado por nombres de peso internacional y forasteros de lujo, este Tomavistas no se ha olvidado de algunos de los iconos del pop y el rock alternativo que han capitaneado las primeras dos ediciones de la cita.

De ahí que entre los más populares nos encontremos las propuestas de indiemainstreamers como Lori Meyers o nuevos símbolos del rock alternativo como León Benavente o Los Punsetes; sino también curiosas alianzas de indie de autor como la de The New Raemon & McEnroe o la nueva vida en solitario de Enric Montefusco, hasta ahora conocido por liderar a los icónicos Standstill.

Junto a ellos, también tendremos dos propuestas estatales que han conseguido asomar la cabeza con regularidad fuera de escenarios estatales (y lo siguen haciendo) como es el caso de los valencianos Polock y del mallorquín L.A.; y a símbolos del powerpop o punkpop andaluz como Airbag, grupo de culto punkarra donde los haya.

VISTAS DE VANGUARDIA

Y dentro de la propuesta sonora estatal, los visos de vanguardia no se quedarán cortos. Por allí podremos disfrutar de uno de los iconos del movimiento neo-rap o trapero estatal como C. Tangana, recién llegado de una exitosa gira por América Latina; sino también de uno de los proyectos de electrónica o pop baleárico más internacionales, la de los vascos Delorean.

Junto a estos, el sorprendente regreso de SVPER (antes conocidos como PEGASVS), que adelantarán canciones del esperado sucesor de un debut que vio la luz hace ya un lustro; nuevas vías para el garage psicodélico de la mano de combos en expansión como Alien Tango o Baywaves; la diva definitiva de una coctelera sónica tan espástica y metamórfica como policromática como la que lidera la ex lideresa de Charades, desde hace varios discos como Aries; proyectos que consiguen elevar la raíz flamenca más oriental para rehabilitar el sonido rockero como consiguen los andaluces Quentin Gas & Los Zíngaros; o el krautrock de los murcianos Schwarz, pura contundencia industrial.

LAS VISTAS PEQUEÑAS MÁS GRANDES

Es normal que en festivales de la envergadura y la ambición del Tomavistas uno se quede en esos nombres propios en mayúscula, negrita y que lideran la primera línea, dejando en un segundo plano esas segundas y terceras líneas. Error. De toda la vida de Dios los grandes festivales han encontrado o sus mejores directos o el grueso de ellos en propuestas quizá menos ambiciosa, con menos protagonismo popular pero con una mayor capacidad de lanzar órdagos a grande para la conquista de un público que muchas veces no es el suyo.

Este año, si tuviéramos que apostar por alguno de ellos, posiblemente la propuesta de Morgan iría en cabeza: son el grupo revelación de los últimos meses, su capacidad para delinear melodías soul a través de una armazón folk-pop los está convirtiendo en un fenómeno que se extiende como la pólvora.

Junto a ellos, otros secretos a voces de la temporada: las atmósferas synth-folk de la actriz y música catalana Paula Jornet como PAVVLA; las debutantes Las Odio con su garage de corte sixties; la expansión neorockera de Atención Tsunami o Kokoshca; la indietrónica melódica de Rural Zombies; o el nervio neogaragero de Los Nastys, Mourn o Fuckaine serán algunos de los otros candidatos.

Tomavistas 2017