5 Enero, 2017. Por

The Frightnrs

El eslabón perdido entre Amy Winehouse, Alabama Shakes y Peter Tosh
The Frightnrs

Teníamos mucha prisa por encontrar sustituta a Amy Winehouse. Y, de alguna manera, la opinión pública y/o la masa mediática determinó que, tras el fiasco de Duffy, era Adele la diva que colonizaría el espacio vacío que dejó hace algo más de cinco años la Wino. Sin embargo, y más allá de la procedencia (británica), de la insultante juventud (veinteañera una, veinteañera la otra), la personalidad y la capacidad por llevar el soul más salvaje al campo de la radiofórmula universal, no podemos decir ni que las raíces ni que la sonoridad de sus discos ni que la personalidad vocal de una y la otra tengan demasiados puntos en común. Pero… ¿y si The Frightnrs fuesen ese eslabón perdido que se ubica entre Amy, Alabama Shakes y Peter Tosh?

Sin embargo, y más allá de cuestiones tímbricas en donde Amy Winehouse prácticamente no tenía espejos ni iguales (y los que tenía eran los de Billie Holiday, Ella Fitzgerald o Aretha Franklin: superad eso), posiblemente sí hayan nacido unos hermanos pequeños, cercanos al sonido tanto del Mark Ronson más callejero como al del rocksteady de corte soul de los Dap-Kings que acompañaron a Amy en su etapa más gloriosa, además de haber sido los escuderos de la recientemente fallecida Sharon Jones, o el de otros posibles hermanos mayores pero que también articulan un sonido entre el soul, el reggae, el r&b y el pop como es el caso de Alabama Shakes.

The Frightnrs vienen de Queens, y tras foguearse en el circuito dancehall y rocksteady emergente de Nueva York con un par de EPs (el homónimo The Frightnrs y el Inna Lovers Quarrel que sirvió como ensayo general de lo que sería su debut), publican Nothing More to Say, un primer álbum que bucea por los recovecos del rocksteady, el reggae y el dub de aires vintage, casi como una banda para bodas, bautizos y comuniones de la década de los ’50; sin perder comba ni a hits inmediatos que Winehouse hubiera convertido en himnos (Nothing More to Say o What Have I Done) ni tampoco a melodías románticas como las de Till Then o Lookin for My Love ni desaprovechar el grano retro de un sonido que huele a más a baúl de los recuerdos que a garage deslavazado.

The Frightnrs