24 mayo, 2010. Por

La Rioja en verde

Turismo de Naturaleza
La Rioja en verde
La Rioja en verde

Del Atlántico llegan vientos húmedos que besan las montañas riojanas del Sistema Ibérico, mientras que los del Mediterráneo recorren el valle del Ebro al tiempo que el clima continental se cuela por la meseta castellana y todo ello en una extensión de poco más de 5.000 kilómetros cuadrados, un 1 por ciento del territorio nacional, haciendo de La Rioja un lugar de paisajes llenos de contrastes y diversidad.

Siete son los valles –Alhama, Cidacos, Leza, Iregua, Najerilla, Oja y Tirón– que definen esta provincia y que corresponden con otros tantos ríos que confluyen en el caudaloso Ebro y que, a su vez van formando otros con entidad propia. Valles y montañas, parques naturales y espacios protegidos hacen de La Rioja un excelente destino para disfrutar de la naturaleza. La Rioja cuenta con seis espacios naturales integrados en la Red Natura 2000, algunos ya incluidos como Zonas de Especial Protección para las aves (ZEPAS). El primero de ellos está formado por las sierras de la Demanda, Urbión, Cebollera y Cameros donde predominan los brezales, enebrales, hayedos y bosques de coníferas que dan cobijo a especies protegidas como águilas culebreras, reales o calzadas, el halcón abejero, o el búho real. El segundo, está delimitado por las hoces y barrancos de los ríos Alhama y Añamaza, en la denominada sierra de Alcarama. Buitres leonados, halcones y, de nuevo águilas reales son algunos de los habitantes de la zona de Peñas de Iregua, Leza y Jubera, y alimoches, halcones peregrinos y águilas perdiceras han encontrado su hogar entre los roquedos y acantilados de los Montes Obarenses. Las Peñas de Arnedillo, Peñalmonte y Peña Isasa, en la Rioja Baja, constituyen el quinto espacio natural del que los buitres leonados y los búhos reales son moradores. Por último, pero no menos importante, los sotos y riberas del Ebro representan un valor de mantenimiento de la biodiversidad donde álamos blancos, chopos, sauces y olmos se alzan, como dijo Ana María Matute apuntando como lanzas mágicas hacia el país irreal y misterioso del fondo del río.

En estos días de plena efervescencia primaveral en los que los campos se visten con sus más llamativos colores y la temperatura es amable, caminar al aire libre es una actividad más que recomendable y ¿Qué mejor que una ruta entre viñedos por las riberas del Ebro? O un paseo por el cañón del río Leza sin molestar a su comunidad de buitres leonados, o contemplar las cumbres blancas (incluso más allá de mayo) de la Sierra de la Cebollera desde el pasto verde de los Hoyos de Iregua… El camino de la Herradura, los senderos de Ribavellosa que transcurren entre hayas, encinas y pinos, la vía que comunica los monasterios de Suso y Yuso, las sendas de las Majadas o de La Blanca son algunas de las opciones más populares entre los caminantes. Para aquellos cuya forma física les acompañe (como en la Guerra de las Galaxias pero en versión músculo) les espera el sendero de Gran Recorrido GR-93 que atraviesa todos los valles y sierras del sur -Sierra de la Demanda, el Valle del Najerilla, el Cameros Nuevo, el cameros Viejo, el Alto Valle del Cidacos y el Valle de Linares- a lo largo de 200 kilómetros, cuya ruta principal se puede realizar en ocho etapas.

Si prefieren las ruedas, dos en este caso, el camino verde del río Alhama parte del Balneario de La Albotea y atraviesa huertas y zonas rocosas además del yacimiento arqueológico celtibero de Contrebia Leukade. Son 12 kilómetros de ruta para los que no hace falta ser Perico Delgado. Esta es una de las rutas de la Reserva de la Biosfera de La Rioja que está enclavada en la confluencia de cuatro valles, Leza, Jubera, Cidacos y Alhama, y que alberga diferentes hábitats y un patrimonio natural de gran relevancia. Para los que opten por la bicicleta de montaña la ruta de Sotos del Ebro, la de los Monasterios o la de La Rioja Alta son algunas alternativas para disfrutar del deporte y las vistas. Llevamos un rato hablando de valles y ríos pero aún no nos hemos mojado y si quieren hacerlo de un modo emocionante y divertido el piragüismo es una alternativa a la medida. Para travesías tranquilas les recomendamos los embalses de González Lacasa y Mansilla y para los que prefieran emociones fuertes, las aguas bravas del Iregua y el Najerilla.

Si la variedad de paisajes, la gastronomía o el vino aún no les han hecho levantar los pies del suelo, cosa que nos cuesta creer, se puede tomar un poco de impulso gracias a diferentes actividades aéreas como paseos en globo sobrevolando los viñedos de la zona de Haro con brindis de altura incluido o, para los más atrevidos, con la práctica de vuelos en parapente y ala delta como los que despegan desde los valles de Oja, San Millán o Leza. Visiten La Rioja, y vuelen.

La Rioja en verde

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Nombre: Naturaleza en La Rioja

D�nde: La Rioja

Espacios Naturales en La Rioja

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