No todos aquellos que descienden de personalidades muy destacadas en su ámbito profesional son capaces de continuar la tradición familiar con éxito. En la mayoría de los casos resulta complicado estar a la altura de las expectativas, y no digamos ya forjarse un nombre propio. Por fortuna, la historia cuenta con excepciones de un calibre que merecen estudio aparte. Hijo del famoso pintor Mariano Fortuny Marsal, nieto de José de Madrazo y sobrino de Federico de Madrazo; pintor, grabador, escenógrafo, luminotécnico, fotógrafo y diseñador textil y de moda. Es la inagotable descripción de Mariano Fortuny y Madrazo (1871-1949). Un auténtico hombre del renacimiento cuya obra deslumbra con brillante y misteriosa luz propia.
Los diseños de moda de Fortuny gozaron durante la Belle Époque de un gran éxito internacional, siendo lucidos por celebridades como Isadora Duncan y halagados por escritores como Marcel Proust. Hoy continúan siendo verdaderos referentes cuya impronta se manifiesta llena de vitalidad en diseñadores contemporáneos como Hubert de Givenchy o Karl Lagerfeld. Distintas versiones de su famoso vestido delphos, el velo o chal knossos, el traje Eleanora, las capas burnous, túnicas, jubones… la exposición a la que nos invita el Museo del Traje es mucho más que las piezas de moda en sí mismas pues en ella podemos sumergirnos en las fuentes que inspiraron al artista. Tejidos estampados, pequeñas esculturas, grabados, relieves, pinturas y fotografías crean ambiente, dan fondo y color a modo de escenografías que nos ayudan a entender el imaginario del que el soplo creativo de Fortuny extraía su esencia. Un lujosísimo atrezo meticulosamente escogido y de muy diverso origen, como el Museo del Prado o el Museo Arqueológico Nacional. En conjunto, una feliz reunión de 130 piezas donde los diseños de moda provienen de las colecciones del propio Museo del Traje y del Museo Fortuny de Venecia, entre otras. Desde las creaciones más afamadas, pasando por las inspiradas en distintas épocas y culturas, hasta su relación con el teatro y el diseño textil; una muestra del mundo de riqueza y estímulo de Fortuny, donde cualquier rincón del recorrido podría ser un buen lugar para despertar a nuestra propia musa.
