The Uniform Project

Ejercicio de estilo y sostenibilidad

¿Te acuerdas del “fondo de armario”? Esta expresión, desaparecida del léxico de la moda, se refería a un conjunto de prendas básicas que, sabiamente combinadas y complementadas, permitían a su dueño ir a la última y hecho un pincel en cualquier situación, ya fuera la recogida de la aceituna o una recepción del embajador. Las grandes cadenas de moda y su habilidad de crear versiones económicas de las tendencias (mano de obra barata mediante) no sólo eliminaron esos “básicos” de nuestro armario (y dejó a Carlos García Calvo sin su tema de conversación favorito) sino que multiplicaron el consumo de ropa. Y, junto a la democratización del estilo, se multiplicaron también los residuos y el gasto energético innecesario (entre materiales, producción y transporte). 

Algo así se plantearon Sheena Matheiken y Eliza Starbuck, las dos jóvenes norteamericanas que han puesto en marcha The Uniform Project, una iniciativa online que muestra cómo llevar 365 looks distintos, uno para todos los días del año, con un mismo vestido; o mejor dicho: con siete vestidos idénticos, por cuestiones de higiene. Los diferentes estilos, que se muestran en una web a diario y sometidos a votación por parte de los usuarios, se consiguen a partir de complementos y prendas “sostenibles”. Es decir, de segunda mano, reciclados o hechos a mano o bien conseguidos a partir de donaciones desinteresadas de colaboradores y amigos; bien diseñadores emergentes que quieran mostrar su trabajo (y asociarlo a un mensaje de responsabilidad y solidaridad) o, simplemente, cualquiera que esté dispuesto a deshacerse de una bufanda o unos zapatos viejos por una buena causa. Con este ejercicio de creatividad y “contención del gasto”, las chicas pretenden dar un mensaje de sostenibilidad. La idea queda clara: no necesitamos la mayoría de prendas que tenemos y con un par de trapitos y mucha imaginación podemos estar ideales por muy poco. Convendría recordarlo la próxima vez que nos adentremos en la franquicia de turno, con la excusa de “a ver qué hay de nuevo”. Tu bolsillo y tu planeta lo agradecerán. 

Pero los buenos propósitos de The Uniform Project no acaban aquí. De hecho, la concienciación ecológica es una excusa para recaudar fondos que se emplean en unos objetivos más inmediatos. Para un extra bonus de conciencia, Sheena y Eliza (la joven diseñadora que firma el little black dress que sirve para todas las ocasiones) han creado una fundación bajo el nombre del proyecto y en su web animan al visitante a donar algo de dinero que irá a parar a la fundación Akanksha. Esta organización sin ánimo de lucro que promueve la escolarización de los niños que viven en los barrios de chabolas de India. La fundación se ha propuesto invertir la misma cantidad al año en cada niño que el gobierno. Por el momento, este proyecto de estilismo solidario ya ha conseguido recaudar más de 14.000 dólares desde que se pusiera en marcha el pasado mes de mayo a la vez que recupera esa noción de estilo “como forma de expresión personal”, en palabras de Sheena Matheiken, que una vez tuvo independientemente de lo que nos haya costado. En este caso, mucha creatividad y buenas intenciones.

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lory 1/02/2010, 17:55
es muy buena la noticia y saber que para todo existe una mejora en la vida diaria...

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Nombre: The Uniform Project

Dónde: En internet

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