Eso de no voy al teatro porque no tengo tiempo ya no sirve como excusa. Recientemente se ha hecho un hueco en la oferta de ocio madrileña el microteatro, algo así como el homónimo de los nanocuentos en versión escénica. Se trata de obras de entre diez y quince minutos que se representan en salas reducidas –para unos diez espectadores– y separadas pero que comparten un mismo espacio y una temática común. Todas ellas se repiten en forma de bucle, de tal modo que cada persona del público puede escoger el tiempo que quiere pasar en el teatro, dependiendo del número de obras a disfrutar y el dinero que decida gastarse ya que cada visita a una sala se paga de manera independiente. Se trata de una mecánica similar a la navegación por Internet: tecleas un tema y surgen varias respuestas: unas más interesantes, útiles o divertidas y otras con enfoques que no habías barajado antes o con puntos de vista diferentes al tuyo, lo que te proporciona una visión mucho más amplia del asunto en concreto y amplía tus elementos de juicio.
Esta propuesta tiene sus orígenes en noviembre de 2009 cuando unos cincuenta artistas –directores, autores y actores– presentaron el proyecto Por Dinero en un antiguo prostíbulo situado en el número 4 de la calle Ballesta. Este espacio fue cedido por la asociación Triball (Comerciantes de la zona Triángulo Ballesta) al director Miguel Alcantud, artífice de la idea, quien reunió al equipo artístico y técnico para llevarla a cabo. Así, las 13 habitaciones de la primera planta del edificio (que estaban abandonadas) se convirtieron en escenarios de otras tantas obras teatrales que rondaban los 10 minutos y cuyo tema común era la prostitución, abordada con tonos que iban de la comedia al drama. personas Fue un éxito de critica –calificado de irreverente, transgresor, diferente– y público –horas antes de comenzar las funciones, se formaron colas de más de 200 personas– a pesar de que no se hizo ninguna campaña publicitaria y sólo se dio a conocer a través de las redes sociales. Esta buena acogida animó a algunos de los participantes a pone en marcha: Teatro por Dinero.
La oferta actual consiste en tres alternativas: Microteatro adulto (tarde-noche de jueves a domingo), Microteatro Infantil (mañanas y tardes de sábado y domingo) con tres obras infantiles y una para bebes y Teatro convencional (los lunes) con una obra de duración estándar sobre el tema del mes. Y ¿dónde se desarrolla esta actividad artística? Pues en una antigua carnicería situada en la calle Loreto y Chicote, 9. El espacio está dividido en dos plantas. La primera es un amplio café-bar en el que se realizan exposiciones de fotografía, pintura, videoarte… y en la planta baja es donde tienen lugar las actividades teatrales gracias a un original de diseño de paneles móviles. Ni tiempo ni dinero. No valen más excusas. Acudan al teatro que, sin duda, merece la pena.
