Junk Club

Casi clandestino

Madrid es una ciudad que esconde infinidad de lugares misteriosos y seductores bajo su superficie: una estación de metro fantasma –Chamberí– hoy reconvertida en museo, pasadizos secretos bajo la Cibeles o el Palacio Real, o las cuevas de la Plaza Mayor que sirvieron de refugio al legendario Luis Candelas, entre otros muchos. Porque si de la capital es reseñable su cielo, ya sea nocturno o velazqueño no podía dejar de serlo también su suelo. Y bajo él también se encuentra un curioso espacio llamado Junk Club. Sólo tenemos que acercarnos a la Plaza de la Paja, una de las más animadas en las noches madrileñas y de las que más encanto guardan, y entrar en La Musa Latina, local de referencia en cuanto a tapeo se refiere, porque en su interior, nada más bajar las escaleras, se encuentra nuestro destino. Pero no será tan sencillo atravesar su puerta ya que necesitaremos una contraseña para acceder que nos facilitarán al hacer la reserva –muy recomendable porque suele estar hasta la bandera– o los amables responsables de La Musa.

Su nombre se refiere a cachivaches, trastos u objetos usados y, en cierto modo, es lo que nos encontramos: una decoración retro con mesas, sillas y sofás sacados del desván de la abuela o del Rastro bajo una bóveda de ladrillo encalada. Nada de diseños actuales con inspiración vintage. No, no. Aquí todo es auténtico y los objetos guardan historias verdaderas, lo que brinda al local un ambiente acogedor y único. También la vajilla, la cristalería y el resto de piezas de mesa son acordes con este estilo. Esta atmósfera se la debemos a Javier Bonet –más conocido como Sr. Bonet, un freelance gastronómico especializado en asesoramiento en restauración– y Marlene Albadalejo, diseñadora industrial con tienda de muebles vintage en Mallorca y responsable de diseño de la firma de calzado artesanal Carmina Albadalejo.

Pero estamos hablando de un restaurante y lo anterior es sólo un buen escenario para lo realmente importante: la comida. Siguiendo en la misma línea aquí se apuesta por recetas tradicionales, algunas rescatadas del olvido, pero a las que se les da toques originales, de fusión y de humor. Sí, de humor, o juzguen ustedes mismos cuando pidan los picantones al horno a la cerveza con una lata de la misma estratégicamente colocada o el sorprendente y dulce Mars Attacks. Mención aparte merece su variada coctelería con curiosas mezclas como el Kastizo Royal, La niña del rastro es abstemia o el Cosquillas Pink, sin olvidar el tan de moda gin-tonic. Si quieren conocer un lugar casi clandestino, divertido y con precios más que comedidos, bajen al subsuelo madrileño. No les dejará indiferentes.

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Nombre: Junk Club

Dónde: Madrid

Un restaurante

Reservas: 671 541 822

Dirección: Costanilla San Andrés, 12. Madrid