Quién dice que no se pueda hacer surf por los sofás del mundo… Desde 2003 son muchos los que confunden cojines con tablas y recorren el mundo de salón en salón. No hay que ser un experto surfista, tan sólo tienes que entrar en la página de CouchSurfing abrirte una cuenta y así, con un simple golpe de ratón abrirás tu salón al mundo. Si bien, esta plataforma fue lanzada formalmente en enero de 2004, en la actualidad cuenta con página y hasta (cómo no) con su propio Facebook. Todo empezó con un vuelo de Bostón a Islandia y un chico con conocimientos de informática: Casey Fenton. Este ingenioso americano quería una experiencia distinta a la que le ofrecían los hoteles y hostales tradicionales así que envío miles de correos a estudiantes de la Universidad de Islandia con la intención de encontrar a una persona que quisiera acogerle en su casa. Para su sorpresa tuvo muchas respuestas de gente que se prestaba a ofrecerle alojamiento. Tras esta experiencia tan positiva la idea del Surf de Salón empezó a adquirir forma propia y los parqués de todo el mundo empezaron a dibujar olas en su superficie. Este tipo de hospedaje alternativo tiene precedentes ya en el año 1949 cuando Bob Luiteiler creó el primer servicio de hospitalidad llamado Servas Open Doors, una organización sin ánimo de lucro de carácter internacional que abogaba por la paz interracial e internacional. El siguiente caso de hospedaje de Hospitalidad de Intercambio se dio en Alemania con Hospitality Club. Y finalmente les llegaría el turno a los hospitalarios surfistas de salón. El proyecto de CouchSurfing se ha convertido en una de las redes sociales de viajeros más populares del mundo.
En la actualidad cuenta con miembros de aproximadamente 218 países diferentes con destinos tan dispares como Singapur, Ghana o Jamaica. La Web del Sofá cuenta ya con una página comunitaria donde, entre otros, se encuentran traductores y programadores, que hacen posible gestionar los miles de mensajes y foros para así facilitar una mejor interacción entre los hogareños surfistas. Para formar parte de esta comunidad de salones sin fronteras sólo tienes que entrar en la página de CouchSurfing crearte un perfil, elegir el destino al que se quieres viajar y solicitar alojamiento a los posibles anfitriones vía e-mail. Además ningún surfista está obligado a compartir su tabla, puedes simplemente ofrecerte para tomar un café o hacer de guía por tu ciudad. Y si lo que te preocupa es que te tumben las olas del parqué tampoco tienes por qué tener miedo ya que la página dispone de un sistema de verificación donde los viajeros cuentan sus opiniones y realizan valoraciones sobre sus anfitriones de salón. De este modo, algunos de estos surfistas de sofá adquieren un mayor índice de confianza consiguiendo así también ser anfitriones en más ocasiones Este sistema de alojamiento hace posible que conozcas salones de personas de otras culturas que no sólo comparten sus sofás sino también su tiempo para hacer de guía por su país. Una experiencia más cercana a la propia vida que a un turismo de hostales donde sólo conocerás australianos. Surfeando por salones cogerás las mejores olas que te llevarán a playas exóticas y diferentes. Y lo mejor… ¡la rica fauna marina que descubrirás!
