Renault Twizy

La vida eléctrica

Míralo: es feliz. Debajo de ese aspecto miniaturista, juguetón (en todos los sentidos de la palabra) y casi como elemento arcade externo de un nuevo videojuego para la Wii se esconde el futuro de la automoción urbanita global. En algún momento tenía que llegar, y Renault ha decidido que ya era suficiente: el Renault Twizy, además de ser el primer biplaza 100% urbano es eléctrico. No se trata del primer coche eléctrico comercializable pero probablemente sí el primero al que tendremos acceso los ciudadanos de a pie, haciendo del arte y del empaque un producto que es, a su vez, ambicioso y divertido, renovador y necesario, futurista y futurible, premiable y activista. Una de las primeras grandes respuestas que una gran marca de la automoción se plantea no sólo pensando en los gustos y necesidades de la civilización urbanita, sino también en las labores obligadas de adaptación que marcas multinacionales de este perfil deben comenzar a abordar: el cuidado del medio ambiente.

Cuando hace dos años Renault lanzaba su firma Drive the Change, pocos pensaron (¡escépticos!) que en un margen de tiempo tan corto iban a sacudir el mercado automovilístico con propuestas tan actuales y necesarias para la adaptación de la automoción a un entorno súper intoxicado por el oro negro como genialmente atractivas y accesibles para el bolso de la dama y la cartera del caballero. Si bien cuatro son los modelos (Twizy, Fluence, Kangoo y ZOE) que a finales del corriente año Renault pondrá (nunca mejor dicho) en circulación apostando por la electricidad y pasando de tubos de escape (y, por ende, de la contaminación cáustica del oro negro y su humareda intoxicable) bajo las siglas de un nuevo rango de mercado al que dieron por llamar Renault Z.E. (recogiendo cada marca esas siglas a modo de apellido epilogar que, en realidad, significa Zero Emisiones), el que más nos mola a nosotros es el Twizy. ¿Que por qué? Porque estábamos ya cansaditos del Smart y sus escasas competencias, porque su carácter moldeable a todos los extremos lo convierte en un juguete para adultos con carnet de conducir y porque, precisamente, la facilidad que nos permite el hecho de poder cargar la batería de nuestro coche como si de un artefacto de Apple se tratase lo vuelve tan atractivo y modélico como cualquier elemento electrónico que tenemos en casa. Imagínate un mundo sin humo, las calles desocupadas de grandes coches que rellenan su carril y el de un par de automóviles más como si de un material obeso se tratase, poder aparcar en un radio de ocupación de escasos centímetros y, sobre todo, lo que te ahorras en no toser el humo impune de la gasolina y el gasto a todos los niveles que ello conlleva. Movilidad sostenible en estado puro. Bush no estará contento, pero la gama de Renault Z.E. y su modelo Twizy en concreto nos dicen desde abajo: adiós tubos de escape. Adiós. Para siempre, por favor.



Bookmark and Share

¿te interesa?
escribe aquí tu opinión


código de seguridad
(introduce el código que aparece a la izquierda):
nombre (obligatorio):
e-mail (obligatorio, no aparecerá publicado):
comentario:
galería de fotos
+ info

Nombre: Renault Twizy

Un coche eléctrico de diseño