En lo artesanal está el buen gusto. Y la exclusividad. En el globalizado mundo de Inditex, donde cada vez es más fácil que un joven estadounidense vista exactamente igual a un francés, surge la necesidad de diferenciarse. De sentirse extraordinario. Y algunas veces esta distinción no está reñida (en exceso) con nuestros bolsillos. Sí, podemos ir guapos, ser tendenciosos, diferentes y no dejarnos tanto dinero en el camino. ¿Cómo? Comprando en tiendas donde se prima el diseño y la confección artesanal, en las que se paga la exclusividad (o la casi-exclusividad). Además, lo artesanal suele ir unido a la calidad de materiales, de diseño y de confección.
Este es el caso de una de mis joyerías favoritas de Barcelona: Ena Macana. Un local pequeñito en el barrio del Borne, una tienda-taller donde una de las características de sus joyas es que se realizan a partir de la reutilización de objetos existentes y la combinación entre ellos. Una pieza de lego, una parte de un juguete antiguo o una barra de labios dan lugar a colgantes muy pop, cool, llamativos y encantadores. Aunque mis favoritos son los de la colección Post-vintage show, casi todos fruto de la combinación de esferas de relojes que dejaron de marcar las horas hace muchos años, con correas también antiguas y colgantes de una finura y fragilidad casi románticas. ¿El resultado? Collares únicos y elegantes, dotados de la poderosa magia de la nostalgia.
Pero si lo que queréis es un reloj que funcione a la perfección pero sea exclusivo vuestra tienda es Cwpper Vintage, el lugar perfecto para encontrar antigüedades y piezas de coleccionista y donde (según ellos) reparan todo tipo de relojes, en pleno barrio madrileño de Chamberí. El Rolex vintage dorado que casi todos hemos lucido en nuestras muñecas pasa a ser una nimiedad al lado de la propuesta de Cwpper. Desde su web proclaman que pueden encontrar el reloj de tus sueños, a través de pedidos por encargo de uno de los dueños, un auténtico apasionado de la relojería. Es un paraíso de coleccionistas donde además puedes acudir a representaciones de piezas singulares de relojería mientras bebes un vino o fumas un habano, en un local decorado al más puro estilo inglés. Un poco freak, sí, pero también muy apetecible. Y vale, los creadores de Cwpper Vintage no fabrican los relojes de forma artesana pero el curro en restaurarlos y en buscarlos por todas las joyerías del mundo para que podamos informarnos de la hora en nuestro capricho bien merecen que estén aquí.
Pero huyendo de la solemnidad del mundo relojero y coleccionista, nos desplazamos a un universo mucho más naïf con Black Oveja, el proyecto de dos diseñadoras de knitwear que decidieron montar su tiendecita en la calle Sagasta. En Black Oveja se venden lanas (como el nombre indica), telas, materiales para tejer y para hacer craft, pastelitos de ganchillo, mantas, ropa de su propia marca... y además imparten talleres de ganchillo, punto, bordado, estampado, etc. Una monada donde nos pasaríamos horas y horas indagando en el universo de la lana y todas sus posibilidades. Una tienda cuya visita puede provocar que salgas con ganas de enamorarte o de comerte un pastelito de nata y fresa.
Y después de habernos vestido con un jersey de punto con corazones, tenemos que hacer caso a nuestros pies. También en Madrid, en el barrio de Malasaña (calle Espíritu Santo), podemos acudir a Ioli Guide. Aquí podemos escoger nuestros zapatos y encargar nuestro diseño. Nuestra imaginación y dotes creativos se ponen al servicio de nuestros pies para conseguir el calzado ideal. Podemos elegir según si los queremos para la mañana, tarde, noche, una ocasión especial o según el color, el tacón, la horma, el material, los estampados o los materiales. Exclusividad total para llevar ese zapato que nos imaginábamos pero que no encontrábamos en ninguna tienda, colorista, diferente y parecido a nosotros.
Y si queréis seguir con la implantación de lo artesano en vuestras vidas y que esto se aprecie incluso en vuestro olor y aroma no podéis obviar el trabajo de Oliver & Co., artesano perfumista español que no dispone de tienda propia pero sí comercializa sus productos en otros establecimientos (y desde su página web), y que realiza perfumes de edición limitada (133 piezas). La originalidad de Oliver & Co. reside en que prevalece la exclusividad y la artesanía y en que utiliza materias primas que quizás no están disponibles en un plazo corto de tiempo (o que mutarán su olor); es decir, perfumes irrepetibles. Realiza sus productos a mano, alejado de la industria del perfume, con la dedicación con la que un artista realiza su obra.
En fin, este es un breve recorrido por algunas tiendas gracias a las cuales podemos vestirnos y atrezzarnos de una manera muy especial y alardear de llevar puestos (o impregnados) productos (casi)únicos o auténticas reliquias. ¡A diferenciarse se ha dicho!
