Amor, amor

¡Viva San Valentín!

Les voy a contar una historia. Imperio Romano, siglo III. Valentín era un clérigo sabio, popular y algo revolucionario. Durante su vida, se ocupó de difundir la fe en un ambiente con bastante animadversión hacia la misma al tiempo que realizaba algunos milagrillos que le hicieron sumar puntos para su ascenso a los altares. Y dirán ustedes: "¿cómo acabó convertido en el patrón del 14 de febrero?". Pues se cuenta que, cuando el emperador decidió prohibir los matrimonios para los jóvenes (ya que consideraba a los solteros mejores soldados), Valentín le desafió celebrando nupcias secretas entre los enamorados. El emperador Claudio II, que tenía su carácter, no se tomó muy bien estas insurgencias, y Valentín fue encerrado, torturado y, al final, perdió la cabeza. Literalmente.

No es la única historia que existe sobre el origen de San Valentín, pero sí la más extendida y que más nos ha gustado: incluye amor, revolución, sexo, violencia, toque fantástico… como Juego de Tronos pero con mejor temperatura. Sí está documentado que fue el Papa Gelasio quien estableció, hacia el año 496 d.C, que el 14 de febrero fuera dedicado al santo. Lo de intercambiar misivas de amor y regalitos es algo posterior y nos lleva hasta el Medievo en Francia –no en vano se dice que el francés es el idioma del amor– y en Gran Bretaña. Pero, como en tantas otras cosas, fueron los norteamericanos quienes extendieron la costumbre y lograron el boom de márketing. Las primeras tarjetas de San Valentín (más conocidas como Valentines) se empezaron a vender masivamente en 1840, extendiendo por doquier Cupidos, corazones, rosas y versos prestados.

Se acerca la fecha y en Notodo, que presumimos de fríos y escépticos con estas cosas, nos hemos dejado llevar por un ataque de hiperglucemia. Hemos decorado la redacción con guirnaldas de enormes corazones rojos, hemos colocado pétalos de rosas hasta en la sopa, hemos sacado los recopilatorios “de lentas” que hicimos de adolescentes y andamos preparando con nuestras propias manos y desigual habilidad y resultado las tarjetas de San Valentín. Podéis animaros y hacer lo mismo o seguir alguna de las siguientes recomendaciones para esta fecha señalada.

Son variados los restaurantes que han decidido diseñar un menú especial para los enamorados. Tal es el caso de Minabo, referencia en la capital de la cocina japo peruana, que en esta fecha sacan las velitas y bajan las luces, al tiempo que agasajarán a las parejas con una copa de champán, cinco platos degustación y un regalo sorpresa. Como hay cosas en la vida que no tienen precio y el amor es una de ellas, para aquellos que quieran tirar la casa por la ventana –no sean tacaños que el hombre/mujer de nuestra vida se merece eso y más– Caoba es una apuesta lujosa y exclusiva. Durante la semana del 14 de febrero se puede reservar una de sus Romantic Rooms, unas coquetas habitaciones que invitan a las frases en susurros y, sin pasarse, a hacer "manitas". Además, y esto es lo más importante, en complicidad con el chef Vincenzo Marconi nos pueden preparar un menú inspirado en aquella película a la que fuimos en la primera cita o en los sabores exóticos de aquel viaje a tierras remotas de mucha playa y mucho… amor. El restaurante Lieu también se ha dejado alcanzar por las flechas de Cupido y se ha puesto manos a la obra para elaborar un menú que incluye salpicón de langostinos y mango, mi-cuit, pechuga de pichón, fresas –pocas frutas están tan vinculadas a la pasión como ellas– y un coulant de chocolate, entre otras cosas, todo ello maridado con caldos adecuados. Y en La Casita los sugerentes contrastes son la apuesta para este día con evocadores platos como el matrimonio de zamburiña gratinada y cigalita en tempura, seguido por un medallón de rape en salsa de champán; y, para terminar, una fondue de chocolate y frutas exóticas. Vale darle frutitas a la pareja pero sin pasarse. Champán –el delicioso Mumm– gambas, pimienta, aguacate y canela son algunos de los ingredientes afrodisiacos que incluye el aperitivo diseñado por La Alacena de Víctor Montes. Un modo de comenzar una velada de San Valentín con los objetivos muy claros.

Para los que quieran escapar de las grandes urbes, aquí van dos propuestas la mar de sugerentes. El Magnolia Hotel, en Salou (en Tarragona) ofrece a las parejas reservar en exclusiva su spa que cuenta con un coqueto jacuzzi, baño turco, sauna… Todo ello ambientado a la luz de las velas y acompañado por una botella de champán. Su oferta puede incluir la noche en el hotel con desayuno. Y ¿qué mejor que acurrucarse cuando fuera hace frío o, incluso, nieva? ¿Hay algo más romántico que compartir miradas ante el fuego crepitante de una chimenea? Lo dudamos, por eso, el Hotel Echaurren de Ezcaray (en La Rioja) ofrece un pack entre los días 14 y 17 de febrero que incluye una cena degustación con maridaje de vinos de la tierra, alojamiento y desayuno. Y una de las propuestas más originales que nos hemos encontrado para este día es la del Palma Aquarium de Mallorca. Se trata de disfrutar de una cena a cargo del chef gallego Leo Camiña que dará toques de su tierra a platos típicos mallorquines en un entorno mágico y único: el acuario de tiburones más profundo de Europa. Hasta ocho escualos y más de 1000 peces serán la compañía perfecta para una velada romántica a la luz de las velas y amenizada con música en directo. Para que luego digan que tres son multitud.

El equipo de Starbucks también se ha dejado llevar por el influjo sanvalentinero y ha puesto a la venta una línea de tazas –incluidas las estupendas térmicas: si aún no tienen una,¡ no saben lo que se pierden!– con motivos, cçomo no, de corazones. Por otro lado, si en esa fecha tan señalada invitamos a nuestro acompañante a una bebida, además de personalizarla con nuestro nombre y un corazón en rosa, nos regalarán una tarta. Y ya que de tartas hablamos, la pastelería Mamá Framboise ha preparado una edición limitada para San Valentín de la tarta Coeur Mamá Framboise 2012. Frambuesa, fruta de la pasión, vainilla Bourbon, lima o chocolate son algunos de los ingredientes de este delicioso dulce que se combina con una inicitiva solidaria ya que todos los ingresos que genere serán donados a la Fundación Cadete de ayuda a niños con discapacidad.

Antes hablamos de la fresa como una de las frutas asociadas al amor pero la que, sin duda, gana por la mano y veteranía en estas lides es la manzana. Este fruto tentador –ahora los estudiosos dicen que era un higo, pero nos quedaremos con la versión más extendida, pintada y versificada– es el protagonista, en su variedad Pink Lady, de una serie de cócteles ideados por varios maestros cocteleros –el sumiller Fermín Román o Alberto Pizarro, ganador nacional de la World Class Competition 2011– para sorprender a nuestra pareja en este día. Las recetas de los mismos se pueden consultar en la web.

Déjense llevar por las palabras almibaradas, por los apelativos cariñosos cursis, por los gestos en color de rosa. Un día al año, no hace daño.

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Nombre: Especial San Valentín

Dónde: Toda España

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