Algunos utilizan la fe y la constancia para mover montañas, otros como Will Wright se sirven de ambas para alcanzar metas menos cansadas aunque igual de loables: convertirte en un dios. Lleva haciéndolo desde la década de los ochenta, fecha en la que el desarrollador norteamericano rompió moldes con Sim City, un título de gestión urbanística dónde el jugador asumía la construcción y el desarrollo a golpe de ratón de una descomunal metrópoli. Y aunque en sus sucesivas obras Wright ha ido cambiando de ambientación y atrezzo, en todas ellas se aprecia un verdadero esfuerzo por ampliar el vocabulario de los juegos de gestión y al mismo tiempo hacerlos más accesibles para el gran público.
Las mareantes cifras alcanzadas con la saga Los Sims, probablemente el mayor fenómeno económico y social que ha conocido jamás la industria del entretenimiento electrónico con más de cien millones de copias vendidas, invitan a pensar que Wright ha logrado sobradamente ambos objetivos y que actualmente disfruta de un merecido retiro en alguna isla paradisíaca. Craso error. El gurú de Georgia y sus compañeros de Maxis han pasado los últimos cuatro años enfrascados en el desarrollo de su título más ambicioso y grandilocuente hasta la fecha: Spore. Un juego en el que cristalizan todas las ideas que Wright ha ido cultivando a lo largo de su larga carrera y que invita al usuario a realizar un viaje evolutivo sin parangón, empezando la andadura en la piel de una simple célula y terminándola convertido en el amo y señor de toda la galaxia. Una aventura a lo largo de miles de millones de años en la que básicamente hay que sobrevivir y mantener a tu especie un paso por delante de las demás, construyendo civilizaciones, desarrollando flotas, multiplicando la población de individuos y expandiendo tus dominios. A pesar de su escala intimidatoria e insondable profundidad, Spore es un título accesible y benévolo. Los distintos estadios del juego (célula, criatura, tribu, civilización y espacio) son presentados de forma gradual y sin sobresaltos, de forma que el jugador progresa y aprende los entresijos de la mecánica sin apenas percatarse de ello. Al mismo tiempo, la interfaz repite los logros de la utilizada por Maxis en Los Sims, con una distribución de los iconos inteligente y un diseño minimalista y repleto de colores chillones. Excesivo, original y arriesgado, Spore ofrece una mixtura de gestión, estrategia y diseño de criaturas que de buen seguro encandilará a millones de jugadores. Otro caballo ganador del indomable Will Wright.
Por si fuera poca genialidad, además la banda sonora original del videojuego está compuesta por el mismísimo Brian Eno, quien se encarga de amenizarte ambientalmente la partida. No se puede pedir más. Desde luego y más que nunca: el mundo a tus pies.
Título: Spore
Autor: Will Wright. Firaxis Games / Maxis
Género: Simulación
Plataforma: PC
Precio: 59,95€
Lanzamiento: Ya disponible
