A lo largo de toda la aventura los dioses y semidioses que pueblan el universo de God of War 3, no dejan de recordarle a Kratos su condición de mortal, de simple saco de carne y huesos que nada puede hacer frente al poder de los divinos. Aunque una vez arranca la acción la realidad es otra. Kratos cuenta con la bendición de alguien mucho más poderoso que los dioses, los propios desarrolladores de Sony Santa Monica, que han otorgado al vengativo general espartano una fuerza descomunal, una resistencia fuera de lo común, y un arsenal que crece en número y poder a medida que Kratos se acerca a la cima del Monte Olimpo. Material quirúrgico altamente destructivo que sirve para hacer añicos a los dioses, los grandes damnificados de esta tercera entrega. Hércules, Helios, Hades, Poseidon Gaia o el mismísimo Zeus muestran en God of War 3 su lado más débil y mortal. Uno a uno son literalmente despedazados, sacudidos y finalmente humillados: Kratos no sólo acaba con sus vidas sino que además se apodera de sus habilidades y poderes. De forma similar a lo que ocurre en los videojuegos de Hideo Kojima, los villanos de God of War 3 despiertan en el jugador un sentimiento de amor/odio. A pesar de que se trata de seres de maldad contrastada, su naturaleza inverosímil y única hace que te sientas como un auténtico miserable cada vez que acabas con uno de ellos.
La escala es otro de los puntos destacables de God of War 3. Sony Santa Monica exprime al máximo las posibilidades técnicas de Playstation 3 para brindar entornos y sobretodo enemigos de tamaño sin parangón en la historia de los videojuegos. Kratos es una mota de polvo que trepa por brazos y piernas colosales, recorre espaldas del tamaño de un campo de fútbol, y corona cabezas gigantes antes de asestar el definitivo golpe mortal. Exagerando con maestría la perspectiva, el volumen y la profundidad de todo aquello que rodea al protagonista, los desarrolladores han dado forma a unos escenarios de aspecto intimidatorio y poco hogareño, en los que el jugador no es más que un intruso en tierra de colosos. Abundan las secciones de plataformas y los rompecabezas, aunque la mayor parte del juego gravita alrededor de las peleas. En las antípodas de los exigentes sistemas de combate de títulos cómo Ninja Gaiden, Devil May Cry o el impresionante Bayonetta, God of War 3 no pide demasiado al jugador: los ataques más efectivos raramente requieren pulsar simultáneamente más de dos botones. La escasa inteligencia de los enemigos sumada al hecho de que Kratos inicia la aventura pletórico de fuerza y poder, permite superar niveles sin más estrategia de combate que la de aporrear el gamepad como un auténtico poseso. Si bien la ausencia de David Jaffe (el creador original de la saga) en el equipo de desarrollo no hacia augurar nada bueno, Sony Santa Monica se ha sacado de la manga un God of War que como mínimo es tan bueno como las dos anteriores entregas. Un título que pone punto y final a la historia de Kratos, uno de los protagonistas de videojuego más controvertidos de cuantos existen: es tal su vanidad, prepotencia y crueldad con la que asesina a quiénes lo traicionaron, que es difícil que muchos no lo vean como un vulgar matón, un personaje antipático que bien merecería el mismo final que sus víctimas.
Título: God of War 3
Autor: David Jaffe / Sony Santa Mónica
Género: Acción
Plataforma: Playstation 3
Precio: 69,95€
Lanzamiento: Ya disponible
