Si tenemos la ecuación: mesa de Ikea con pata rota + PC 386 encontrado en el trastero, la mayoría de los mortales pondría como resultado algo parecido a esto: viaje al contenedor más cercano + punto verde (+ exclamaciones de disgutos y/o selección de tacos a gusto del consumidor). No es así para cientos de integrantes y seguidores de la nueva oleada de bricolaje que crece a marchas agigantadas dentro y fuera de la red, que con un par de herramientas y nociones de tecnología crearían una mesita con pantalla táctil y juego de Pac-Man integrado de lo más ideal. Afortunadamente, estos nuevos manitas conocen el valor de compartir y graban o fotografían los procesos y los comparten en páginas consagradas a una afición que, con la crisis, seguro que va a encontrar muchos más adeptos. Las páginas con tutoriales para hacer cualquier cosa, desde un cóctel a una pantalla táctil barata, pasando por una tarima de madera para tu comedor proliferan en la red, donde los propios usuarios cuentan sus descubrimientos o consultan a otros manitas sus dudas respecto a tornillos y herramientas. La afición se alía con la tecnología que, en parte, es la causa de este resurgimiento. Hartos de estar todo el día ante una pantalla, todos andamos locos por hacer algo de trabajo manual y, de paso, salir de la rutina y ser más autosuficientes.
La madre de todas estas páginas y fuente de recursos inagotable es Instructables. Como su propio nombre indica, esta web reúne instrucciones para hacer casi cualquier cosa. Reunidas en categorías tan diversas como comida, manualidades, “verde”, niños o tecnología, en esta biblia del destonillador podemos encontrar desde cómo preparar galletas con la forma de la tabla periódica de los elementos a una indispensable guía de iniciación al maravilloso mundo de los LEDs (sí, todo es un poco geek), pasando por reparar tejados dañados (sí, también es todo un poco yanki). Si la cosa de los LEDs te ha llamado la atención, no puedes perderte Make, la revista (en papel y online) para construir tus propios gadgets, tunear tu propio ordenador, montar robots sencillos y todo tipo de dispositivos para bloquear teles públicas, intervenir en el espacio urbano y tapar cámaras de vigilancia (por cierto, preparate para leer muchas veces la palabra arduíno). Y es que lo geek no quita lo gamberro. Si instalarte el Windows tú solo te parece una labor semejante a poner un satélite en órbita pero, en cambio, te manejas como nadie Black & Decker en mano, tírate en plancha a los proyectos de ReadyMade (también, revista impresa e inabarcable directorio de propuestas online) o cómo construir tu propio mobiliario con materiales sencillos y que parezca la portada de CasaViva. Lámparas que parecen de autor pero cuyos materiales cuestan menos de 5 euros o aparadores de regusto eamesiano a partir de piezas encontradas en la calle son algunas de las propuestas que, cada vez más, tienden al reciclaje y el reaprovechamiento de materiales de desecho sencillos que circulan por nuestra casa. Si, en cambio, eres de los que no conoce más herramienta que la llave Allen de Ikea y a su casa sólo le faltan las flechas en el suelo para que parezca uno de los decorados de la tienda sueca, en Ikeahacker encontrarás pistas (también, de la mano de los propios usuarios) para personalizar las Lacks y Billys de turno y vivir en una casa monísima sin salirte de los precios populares del gigante escandinavo de la decoración. Todo es cuestión de tener las herramientas adecuadas, algo de creatividad y mucha maña. O en su defecto, algo de paciencia.
