11 enero, 2018. Por

Susanne Sundfør

La cantautora noruega apaga los sintetizadores y se reencuentra con sus raíces folkies
Susanne Sundfør

El 2015 vio como una de las artistas más consolidadas en el panorama musical noruego de los últimos años daba, por fin, el salto al resto del continente europeo. Fuimos muchos los que caímos rendidos ante el Ten Love Songs (2015) de Susanne Sundfør gracias a temas de una enormidad tal como Memorial o Accelerate. Pero aquél era el cuarto LP de Susanne Sundfør y el tercer número uno que ésta artista se marcaba en las listas de éxito de su país. Su concepción sinfónica y vanguardista de la música electrónica le valió a Sundfør colar su disco en casi todas las listas de los mejores de aquél año, y 2017 vio la publicación de Music For People In Trouble. Un trabajo que se desvía del camino marcado por su predecesor pero que apenas tiene nada que envidiarle en cuanto a belleza y calidad.

Lo primero que llama la atención de Music For People In Trouble, especialmente para quienes nos enganchamos a Susanne Sundfør con Ten Love Songs, es el inesperado giro musical de la artista. Su uno se acerca a este nuevo disco esperando una continuación del anterior, se va a llevar un chasco considerable del que tardará unas cuantas escuchas en reponerse. Lo cierto es que Susanne Sundfør no es una de esas artistas que elija el camino más sencillo a la hora de componer su música. Más bien al contrario: su carrera consiste en un delicado equilibrio entre el folk, la música electrónica, los sintetizadores, el electropop y su delicada voz de soprano, pero que incorpora elementos fantásticos, épicos, experimentales y hasta detalles heredados del jazz.

“Nos volvemos a encontrar ante un trabajo tan intenso emocionalmente, aunque tal vez no tan asfixiante, como Ten Love Songs

Así que decir que Music For People In Trouble supone cierta ruptura con su trayectoria anterior es añadir todavía más elementos al complejo equilibrio sobre el que se asienta su discografía. En su último disco Susanne Sundfør se reencuentra con la faceta de cantautora folk que se apreciaba en sus primeros trabajos. El Mantra que lo inaugura, delicado y desnudo, es toda una declaración de principios. Nos volvemos a encontrar ante un trabajo tan intenso emocionalmente, aunque tal vez no tan asfixiante, como Ten Love Songs. Pero la instrumentación, plagada de arreglos de pedal steel (deliciosos en no pocos momentos, como Reincarnation), arpegios en la guitarra acústica y piano, es radicalmente diferente.

A medida que avanzan los cortes y los minutos, el comedido tempo de Music For People In Trouble nos va envolviendo cálida y eficazmente. Los pasajes plagados de sintetizadores y giros inesperados de sus dos anteriores trabajos están sustituidos por breves piezas de jazz (Good Luck Bad Luck o Bedtime Story) y de country, así como bucólicos y orgánicos clips de audio. La épica y los arrebatos emocionales se retiran, dejando espacio para un discurso mucho más íntimo, delicado y arrebatador. Es cierto que este disco no es tan impactante como sus predecesores, pero no es menos eficaz a la hora de construir atmósferas misteriosas, captar la emoción del oyente y hacerle partícipe de las emociones que relata.

“Este disco no es tan impactante como sus predecesores, pero no es menos eficaz a la hora de construir atmósferas misteriosas, captar la emoción del oyente y hacerle partícipe de las emociones que relata”

En The Sound Of War parecen tocarse los viejos y los nuevos sonidos de la paleta de Susanne Sundfør de manera excepcional: tensos sintetizadores, delicados arpegios y sorprendentes cambios de tono en una pieza larga y compleja que enlaza de forma limpia con el quinto corte del disco, que es el que le da el título. Éste, junto con Undercover, son los momentos más redondos de Music For People In Trouble: piezas en las que la serena delicadeza del disco que, por momentos, parece una balsa de aceite, se rasga a medida que la voz de Sundfør se deja llevar por una etérea épica a golpe de pedal steel. Temas de una belleza y un lirismo que cortan la respiración y que hacen de éste un álbum imprescindible.

Una fantasmagórica colaboración con John Grant en el Mountaineers que cierra el disco introduce, al fin, una épica escalada hacia los sintetizadores. Llena de enigmas, pero también de una refrescante sensación de liberación para cerrar Music For People In Trouble. Finalmente, utilizando caminos completamente diferentes a aquéllos con los que nos atrapó hace unos años, Susanne Sundfør vuelve a crear un disco fascinante y, sobre todo, muy bello. Es una excelente noticia que el éxito que le viene acompañando ya algún tiempo, le permita girar por todo el continente europeo con, incluso, un par de paradas en nuestro país.

Gira:
06.03: Barcelona, Sala B Luz de Gas
07.03: Madrid, Teatro Lara

Susanne Sundfør