25 abril, 2018. Por

Bechdel Isidro

Sound Isidro, el único festival español que supera con creces el Test de Bechdel
Bechdel Isidro

Quienes se acojan a la idea de una “programación libre” y “sin necesidad de equilibrar ni diferenciar entre hombres y mujeres”; o acogiéndose a que “los artistas más importantes suelen ser masculinos”; es que o no ha escuchado música en su vida o aún no se ha dado cuenta de la insultante cifra, y la incluso denunciable (no penal, pero sí públicamente) brecha entre el porcentaje de proyectos musicales con miembros masculinos y proyectos musicales con miembros femeninos que hay en festivales de música españoles.

Apenas el 15% de los nombres que formaron parte de los carteles de música de nuestro país en 2017 eran o incluyeron mujeres en sus filas. Y si se llega al 15% es porque hay algunos que se aceraron al 30% (el Bilbao BBK Live); pero hay otros que ni siquiera llegan al 6%, como el ViñaRock, por mencionar un nombre.

Quizá este año la media de artistas mujeres cambie, y no por una mentalidad programadora abierta en general, sino por la del que posiblemente sea el único festival de este 2018 que se acerca a prácticamente el 50% de su cartel con artistas mujeres (o que forman parte de bandas mixtas): el Sound Isidro, el único festival que pasa el Test de Bechdel; aquel método para evaluar si el guion de una película, serie o cómic cumple con los estándares mínimos para evitar la brecha de género.

Y no lo hace solo por «equilibrar», por hacer un ejercicio plastificado de «corrección política», sino porque clama al cielo: hoy en día, las propuestas más innovadoras pero también con mejores canciones y más discurso las lideran mujeres. Y si no lo quieres ver, cierra la pestaña.

PRIMERAS LAS CHICAS

No es baladí ni testimonial la presencia de artistas solistas o de bandas de mujeres en el cartel. Este año nos encontraremos desde artistas internacionales que se mueven entre el riot de autor y el folk-rock noventero como Waxahatchee; o proyectos mixtos, pero con artistas mujeres liderándolos, como es el caso de los iconos de la tropicalia psicodélica carioca de Os Mutantes, liderado por Rita Lee; el post-todo del combo alemán 13 Year Cicada, capitaneado por la versátil capacidad de registros vocales de Zooey Agro; o el trío londinense de post-punk Shopping, capitaneado por Rachel Aggs.

Pero, sobre todo, nos encontraremos con un mercado de presentes y futuros de nuestro circuito patrio. Entre ellas, las Hinds, posiblemente la banda más internacional del underground español y un icono generacional inédito en la historia de nuestro rock. En una línea similar a las Hinds, las garageras madrileñas Hickeys; e incluso el dúo del grunge metalizado gallego Bala.

Uno de los últimos fenómenos de la verbena indie es el de Las Chillers, quinteto capitaneado por Rocío Saiz que se convirtió en una garantía en festivales y en uno de los directos más divertidos del circuito, habiendo demostrado incluso su capacidad de convocatoria tras llenar hace unos meses su concierto en el Ochoymedio.

Lidia Damunt es otra de las grandes damas del underground estatal: ya lo era en los ’90 con Hello Cuca, y lo lleva siendo más de una década con una sólida y absolutamente personal carrera en solitario. En esa línea de lo inclasificable, pero jugando con órbitas experimentales y neoclásicas, Sara Fontán presentará su proyecto en solitario, a la vez que se subirá también a escena junto a Big OK, proyecto que comparte con miembros de grupos como Za!

Incluso si tenemos que buscar un cabeza de cartel en esta edición de Sound Isidro podemos pasar de los hombres, al menos a medias: Maria Arnal i Marcel Bagés son el gran atractivo de esta edición, gracias a haber firmado uno de los mejores álbumes del pasado año.

Un 2017 que también nos puso en órbita de cuatro proyectos que abren una vía alternativa al pop global: dos solistas como la francogallega Mounqup, la madrileña Mow; los sevillanos Terry vs Tori, flamante fichaje dreampop de Live Nation, con Erica como líder del proyecto; o los bilaínos Lester y Eliza, en una línea más cerca del art pop y la herencia de la generación Sub Pop.

GRUPO MIXTO

Incluso el grupo mixto está equilibrado. Otro de los grandes activos de esta edición será el concierto a dos bandas (literalmente) que darán Havalina y Rufus T. Firefly con un nombre tan femenino como el de Bandada: en ella, evidentemente, Julia Martín, batería de Rufus y una de las mejores baterías del país, estará montada en escena.

Proyectos internacionales como The Octopus Project, combo norteamericano que se mueve con soltura entre la indietrónica, la psicodelia y lo que llaman nintendocore; el punk moderno y embrutecido del trío londinense Cowtown; e incluso el acompañamiento que la artista detrás de Kaleema hace en directo a Chancha Vía Circuito, proyecto del argentino Pedro Canale y uno de los iconos de la folktrónica latinoamericana.

También hay hueco en nuestro circuito underground para encontrar bandas como los gallegos Bifannah, con la blonda Antía Van Weill como una de las caras visibles de uno de los proyectos más vistosos de la psicodelia garagera estatal; las propuestas punk, shoegaze y noise de Terrier, Yawners y Rizoma, respectivamente; o el romanticismo sintético, entre telenovero y kitsch, del dúo murciano Leslie y Betsie, que se definen como “una gorda y un maricón haciendo pop y mucha fantasía”.

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