17 febrero, 2017. Por

Soledad Vélez

Hacia lo salvaje
Soledad Vélez

Tras darse una vuelta por el pabellón del folk, la cantautora chilena afincada en Valencia decidió pasarse el pasado marzo a los sintetizadores para crear un sonido tribal, lleno de caza y lujuria psicodélica. Con Dance and Hunt, Soledad Vélez (Chile, 1988), deja de ser promesa para consagrarse como una de las grandes voces del panorama español actual. No renuncia a lo que un día fue, pero deja atrás todo aquello para expulsar los demonios que llevaba dentro.

 

NTD: ¿Crees que Dance and Hunt ha gustado más que tus dos discos anteriores Wild Fishing y Run with wolves?

Soledad Vélez: Pues no lo sé, pero sí he notado algo de diferencia. Yo tenía una intención muy clara en este último disco: quería dejar de hablar de mi vida y empezar a hablar de sentimientos más generales y comunes a todos los humanos. Todo ha sido muy raro: he tenido un flechazo con muchísima gente con la que antes no había conseguido conectar. Ha habido un cambio.

NTD: Has cambiado de discográfica y ahora estás con Subterfurge, ¿puede ser que eso hay influido?

Soledad: Puede ser, pero yo me refiero a un cambio a nivel compositivo y sonoro. He cambiado muchas cosas. Todos esos cambios juntos han traído Dance and Hunt. Ha sido un proceso.

Quería dejar de hablar de mi vida y empezar a hablar de sentimientos más comunes

NTD: Los dos primeros discos tienen claramente un componente folk y en Dance and Hunt viras hacia la electrónica. Usas sintetizadores, patrones más repetitivos. ¿Es una transición u otra faceta, el otro yo de Soledad Vélez? ¿Quizás miedo a encasillarte?

Soledad: No, para nada. No se trata de una evolución, simplemente es otra faceta musical que me apetecía mucho mostrar. Ha sido algo natural, y en eso está lo hermoso de este disco. No hay intención detrás, sino que surge de cómo me siento yo en este momento. Dejé a la música hacer su parte y vino así.

NTD: ¿Has incorporado algo de tus otros discos en esta nueva línea electrónica?

Soledad: No, no he incorporado nada. Yo siempre intento mostrarme en un momento en el espacio-tiempo concreto en mis discos. Eso le gusta a la gente. En ese sentido sí, los tres discos tienen en común esa conexión con el momento y el lugar. Siempre digo que no persigo un estilo. Es el momento el que me sugiere qué dirección debo tomar.

NTD: Recuperando una entrevista de 2012 en Radio 3, con Ángel Carmona, hablabas de tus primeras influencias musicales, adquiridas a partir de una vida nómada por el Chile de los años noventa. Ese nomadismo, decías, fomentaba tu creatividad. ¿De dónde bebes ahora que llevas ocho años instalada en Valencia?

Soledad: Sí, ese nomadismo me influyó muchísimo y continúa haciéndolo ahora. Aún recuerdo el cambio constante y los sitios espectaculares en los que viví: pueblos perdidos en la cordillera, playas semi-desiertas… Mi padre era ingeniero y por su trabajo viajábamos muchísimo. Eso determinó de manera definitiva mi carácter y mi forma de ver la vida; y actualmente continúa influenciando la música que hago. De toda esa inestabilidad surgió el anhelo de estabilidad, que a mí me ha hecho mucho bien.

La creatividad, de todas maneras, creo que tiene que ver con el concepto con el que trabajes. En los discos anteriores le di cancha a mi historia, a mi situación. Ahora mismo bebo de conceptos completamente distintos. En Dance and Hunt he intentado tratar situaciones cotidianas que los humanos vivimos habitualmente. He cogido un concepto, un sentimiento, y lo he aislado, para tratarlo en profundidad. Eso es complicado, porque los sentimientos siempre vienen en paquete, ya que sentimos de manera múltiple, de manera complementaria y mezclada. Es complicado coger un sentimiento en concreto y separarlo de todo, de la forma, de contexto.

En Chile no era feliz: me frustraba saber que iba a morir sin hacer lo que realmente quería

NTD: Hace poco pinchaste un programa entero en Radio 3. Empezaste tu sesión con Violeta Parra. ¿Cuál es tu relación con la música de tu Chile natal? ¿Cómo has incorporado el folklore de tu país a tu propia música?

Soledad: Yo en Chile nunca me dediqué a la música. Allá estudiaba arquitectura, sabía que quería ser músico pero donde de verdad se me ha dado la oportunidad es aquí en España. Allí no era feliz. Me frustraba muchísimo saber que iba a morir sin hacer lo que realmente quería hacer, por eso me fui.

De todas maneras, para mí es importantísimo el tema de la identidad, sentirte parte de algo, sentir que vienes de alguna parte. Es importante y vital para mí contar tus raíces, tu cultura… Siempre intento no alejarme de ello, si no, siento que estoy perdida. Siempre intento incorporar algo de los sonidos andinos de mi tierra, las palabras de los poetas chilenos. La música de Violeta Parra o Víctor Jara, por ejemplo… Tengo la necesidad de ponérmela de tanto en tanto. Conecto muchísimo con esa música. Con Violeta Parra tengo mucha conexión, habla de cosas que comprendo, que conozco, a pesar de pertenecer a mundos distintos, su música me transmite y me siento plenamente identificada con sus letras.

NTD: ¿Viajas mucho a Chile?

Soledad: Lo cierto es que no, en ocho años sólo he ido una vez. Vuelvo este año y me quedaré un par de meses, aprovecharé para hacer algunos conciertos y presentar el disco.

NTD: ¿Cómo están funcionando tus discos allí?

Soledad: Cuando volví a Chile, toqué allí. También toqué en México. Me quedé muy sorprendida. En realidad yo ando desconectada de Chile, ando con mucho trabajo por aquí, pero tengo buen feedback desde mi país. Algunos periodistas de allí están muy interesados en lo que hago y de tanto en tanto me sacan en algún reportaje, ponen mi música en la radio. De hecho, yo creo que debería ir más. El roce hace el cariño.

NTD: ¿Tienes pensado volver?

Soledad: No lo sé, la verdad es que me gustaría vivir en un millón de sitios. Hay sitios tan bonitos en el planeta, que me resulta complicado elegir. Yo soy una persona de extremos, eso sí. O en el polo norte o en el polo sur, no me gustan los intermedios. Pero de momento, me quedo en España. Pero no descarto moverme, por supuesto que no.

La montaña te cambia: relativizas, aprendes de tus límites y del silencio

NTD: He oído acerca de tu relación especial con la montaña, tu obsesión con los tres miles.

Soledad: ¡Uf, sí! Tengo una relación profunda con la naturaleza y la montaña. Es una adicción que me encantaría que fuese un trabajo. Podría dejarlo todo por la montaña. Creo que esa obsesión nació en Chile, porque siempre tuve muy presente la Cordillera de los Andes. Chile es un país salvaje, natural, sísmico. Mi infancia nómada me conectó directamente con la naturaleza. Cuando no tienes amigos, conectas con el alrededor, y en mi caso siempre fue la naturaleza salvaje. Haces una amistad con el entorno, con lo que te rodea.

Luego vine a España y en mis ratos libres empecé a subir montañas con mi chico, que es montañero. De pronto tuve una revelación y supe que eso es lo quería hacer. La montaña te cambia: la forma de ver las cosas, relativizas, aprendes de tus límites y del silencio. Te vuelves más puro. Es brutal. Y no se trata de un tema de llegar a la cumbre o no, es el proceso lo que a mí me interesa. El entrar y el salir de esa montaña por tu propio pie, la conexión que se genera mientras estás subiendo y bajando.

NTD: ¿En qué forma se manifiesta la montaña, esa obsesión, en tu música?

Soledad: La montaña ha estado presente en todos mis discos. La montaña me ha dado mi forma de entender la vida y la música. Me ha enseñado quién soy de verdad, cuáles son mis límites. Ha cambiado mi mirada.

NTD: Hablemos de tu llegada a España. Viniste cuando eras muy joven, tenías 18 años. ¿Cómo recuerdas ese momento, en tu casa en Chile, cuando decides que quieres dejarlo todo y cruzar el océano para irte a un sitio prácticamente desconocido?

Soledad: Mi planteamiento fue sencillo: de pronto me di cuenta de lo poco que tenemos de vida. Habitualmente, a los 18 decides qué quieres hacer con tu vida, empiezas a probar cosas. A mí, en aquel momento, lo que me hacía más feliz era hacer música; era lo que me hacía sentir más plena. Me llenaba en todas las formas. Esto, sin embargo, no sentó bien en mi familia y no recibí los apoyos que yo necesitaba en ese momento. Igual si los hubiese recibido me hubiese quedado. No lo sé. Lo único que sé es que yo en aquel momento necesitaba hacer eso, por eso me fui.

Aunque también entiendo a mi familia: ellos siempre buscaron lo más seguro para mí, así que no hay nada que reprocharles, pero no me quería quedar sin intentarlo. Yo siempre digo que no hay decisiones incorrectas si las tomas de verdad, con el corazón. Y si te equivocas, te levantas.

No hay decisiones incorrectas si las tomas de verdad, con el corazón

NTD: ¿Cómo fueron tus primeros meses en España?

Soledad: Los dos primeros años estuve haciendo trabajitos que no estaban relacionados con la música: en una pescadería, cuidando niños, dando clases… Trabajos de supervivencia. A los dos años decidí empezar a componer. Me sentía más estable y fue entonces cuando grabé mi primer EP, autoeditado, grabado por mí en casa de un amigo. Todo empezó de forma muy natural. Al mes de sacarlo, me llamó un sello de Sevilla [Sello Salvaje] y fue cuando empecé a girar por España, y ya nunca he dejado de hacerlo. Al año siguiente fiché por otro sello [Absolute Beginners] y la cosa empezó a crecer. Hasta ahora.

NTD: ¿Hubo algún momento en que pensases que no iba a funcionar?

Soledad: Sí, antes de grabar el EP. Llevaba un par de años en España y me empecé a cansar: yo quería hacer música. Ya había tocado en todos los bares de Valencia y noté que debía dar un paso al frente. Había algo que no estaba haciendo bien, así que decidí grabar. En ese momento estaba cansada, incluso me planteé el volver a Chile.

NTD: ¿Siempre cantas en inglés?

Soledad: Bueno, de momento sí. De pequeña escuchaba mucha música en inglés y eso cuajó en el cerebro. Relacioné la fonética inglesa con la música, y así me ha salido siempre, aunque no descarto componer en español. Ahora debo confesar que estoy atravesando una crisis de identidad, un conflicto con el tema del inglés y el castellano. No quiero seguir cantando en inglés y he empezado a componer en español.

No quiero seguir cantando en inglés: he empezado a componer en español

NTD: ¿Hacia dónde se dirige la industria musical? Ya no se compran discos.

Soledad: No lo sé, pero yo estoy encantada con lo que nos ofrece la tecnología hoy en día. Me gusta la facilidad que existe para intercambiar opiniones por internet o el fácil acceso a la música. Poder enviar estrofas por whatsapp a un amigo para saber qué opina y tener feedback a los cinco minutos me parece increíble.

Además, a mí no me gusta demasiado salir de casa, soy muy casera y no me gusta la calle, ni salir. Me encanta poder estar en contacto con mi gente a través de las redes sociales, por ejemplo. Me gusta poder decidir si estar disponible o no, y eso me lo ha traído la tecnología, la libertad de poder elegir.

Gira:
04.03: Madrid. Moby Dick
11.03: Olot. Festival El Mini
01.06: Barcelona. Primavera Sound
09-10.06: Valencia. Festival de les Arts
28-30.07: Benidorm. Low Festival

Soledad Vélez