1 junio, 2017. Por

Sexy Zebras

El grupo más incendiario e incorrecto del rock publica un disco que es ‘La Polla’
Sexy Zebras

En tiempos en los que gobierna la corrección política y todo está prohibido hasta que se demuestre lo contrario, Sexy Zebras han hecho un disco que es “la polla”. Pero literalmente: La Polla se publica mañana viernes 2 de junio, y no solo es una descarga de sudor, adrenalina y hits con el cuchillo entre los dientes, sino un auténtico catálogo que levantará ampollas entre los más conservadores del circuito rock pero que abre una etapa más universal para el trío.

Nos reunimos con ellos hace unos días para hablar no solo de La Polla, sino también de su sitio en el circuito alternativo, de las facetas más controvertidas, criticadas y cuestionadas de su propuesta y de la libertad que te da romper con tabúes y prejuicios cuando crees en lo que haces.

“Sexy Zebras es el comienzo de una escena en España, y vamos a ser capaces de cambiar las cosas en la escena de aquí: se está abriendo un nuevo ciclo”

 

Quiero empezar citando una frase de una canción: “soy más libre que tú en mi escenario porque no soy ni un poco mercenario”. En La Polla disparáis para varios frentes. ¿Es vuestro disco más rabioso, en el que quizá comenzáis a apuntar a determinados agentes que todos nos podemos imaginar?

José: Sí. Se llama La Polla también porque si bien hay mucho de corazón, es ese corazón y esa rabia que nace de la polla. Ese punto mal entendido del chacras de la acción, de nuestra propia búsqueda. La vida es maravillosa y nos lo pasamos increíble, pero no todo es fácil. Y sí que hay un poco de ese impulso de reivindicar nuestra propia mierda; sin intención de querer reivindicar una filosofía, sino más el hecho de ser nosotros lo que somos y salir con todo. En ese sentido sí creo que es un disco muy de verdad.

Gabriel: Más que disparar a todos lados porque sí es como si hubiéramos descubierto cuáles son nuestras mejores armas y diéramos tiros más certeros y más pesados. La rabia en este disco está enfocada en un punto diferente: nos encontramos con más potencia que nunca, y por eso decimos cosas mucho más claramente.

José: Es el mismo proceso de siempre, pero con el tiempo hemos ido aprendiendo a limpiar ciertas cosas hasta que lo que va quedando es más puro, son nuestros puntos fuertes. En el disco se plasma lo que somos los tres juntos, todo lo que hay de verdad entre nosotros se está viendo cada vez más claro.

Un poco relacionado con esto, recuerdo que en alguna entrevista decíais que os molesta el “postureo” y que os cabrea que se superponga “la pose al alma, faltan cosas de verdad”. ¿A qué os referís? ¿Dónde se ve el “alma” de Sexy Zebras?

Samu: Nosotros tratamos de buscarnos a nosotros mismos de verdad. Y no copiando a otras bandas como hacen muchos grupos de la escena. Si copiamos cosas son filosofías en su manera de trabajar. Por ponerte un ejemplo, nos flipa la filosofía y el modelo de gestión que llevó a cabo Vetusta Morla todos estos años, y los admiramos por ello; pero no nos vamos a poner a copiar su música y su manera de cantar como la inmensa mayoría de grupos de España de ahora, empezando por Izal

José: Eso se ve, y el público muchas veces lo siente. Falta discurso, falta verdad en las bandas. Ahí nos sale un poquito de rabia: ver lo que nos ha costado a nosotros labrarnos un camino para que vengan otros, copien absolutamente al detalle a otros grupos y consigan cierto éxito. A nosotros nos ha costado mucho llegar a conclusiones que luego pasaron a ser formales para que luego vengan otros y copien nuestra forma. Nosotros somos tres personas que se quieren a muerte y tratamos de ser cada día mejores.

Gabriel: Sentimos que nuestro discurso es más introspectivo en vez de mirar a los demás. Todos identificamos qué bandas fluyen, da igual el género, son las que tienen una verdad. Y la verdad solo puede salir de uno mismo. Las verdades de las bandas son las que terminan de trascender. Y vemos que en el circuito alternativo no hay trascendencia.

“Las verdades de las bandas son las que terminan de trascender. Y vemos que en el circuito alternativo no hay trascendencia, falta discurso, falta verdad”

 

Tengo apuntada una frase de una entrevista, en la que decíais: “Parece que los indies moñas se están apoderando del rock”. ¿La industria musical está dominada por el lenguaje conservador? ¿Falta mala baba en la música independiente de aquí?

José: Hay una especie de corrección en todo que es insoportable: no se puede decir esto porque eres machista, no se puede decir lo otro porque eres feminista… no se puede decir nada. Nosotros hemos puesto mucho esfuerzo porque nos entienda ya no solo el público, sino la gente que nos rodea: nuestro círculo de trabajo, nuestros amigos. Lo que hace falta es sinceridad.

Samuel: Yo no sé si es lo que hace falta, pero a nosotros es lo que nos sale.

Gabriel: Hay mucha gente que incluso confunde nuestra manera explícita y desenfadada de escribir letras con el respeto. Ahora hemos sacado de single Quiero follar contigo y la gente se queda con el “follar” y le perturba y ya ni se acerca; cuando en realidad es una puta canción de amor como pocas hemos hecho.

José: Es nuestra manera de decir las cosas. Nosotros hablamos así, y creo que mucha gente habla de la manera que nosotros cantamos. Si a mí no me gusta algo digo: “esto es una puta mierda”.

Gabriel: Es una manera de ser coherentes con nosotros mismos. Yo no voy diciéndole a cualquier chica que me encuentre lo de “quiero follar contigo”, solo con alguien a quien quiero. Como también pasa en otra canción del disco, Sexo y marihuana.

José: Transparencia y comunicación. ¿Nosotros por qué triunfamos? Porque nos comunicamos de una manera más directa que otros. Salimos los tres haciendo algo que nos flipa y hay un diálogo directo y sin trabas. Si empiezas a meter postureo, falsa educación, falsa modestia y putas mierdas… al final la gente está recibiendo algo capado.

¿Creéis que hay mucha gente que os prejuzga y que ni siquiera se acercan a escucharos por ver tres cosas que le “perturban”?

Gabriel: Sí, no tengo dudas de que hay muchos medios que les va a costar más hacer la crítica del disco porque se llama La Polla: se van a pensar que somos gilipollas y que vamos de chulitos y que su puta madre. Y no va por ahí.

Samuel: Además en realidad el disco se titula así porque tiene una connotación positiva: pensamos realmente que el disco es la polla. Ni machismo ni nada.

José: Hay prejuicios porque igual somos más guapos que otros, también (risas). Parece una gilipollez, pero igual hay gente a la que le molesta.

“Nosotros componemos las canciones sin miedo. Si los miedos los tienen los oyentes, aquí estamos para disfrutar de su crítica”

 

Eso es muy Cristiano Ronaldo.

Gabriel: (Risas) Es que él es muy Cristiano Ronaldo.

José: Es que a veces pasa eso también.

Samuel: Porque eres guapo o porque tienes la polla enorme, por ejemplo (risas).

¿Eso os pasa también?

José: (Risas) A menudo, sí.

En tiempos de corrección política extrema, ¿no teméis que se os acuse de machistas, sexistas o de “objetualización de la mujer” por canciones como Mami, Machote o Quiero follar contigo?

Samuel: Estamos para decir a la gente las cosas que se nos pasa por la cabeza. Tenemos algo que decir, y si hay alguien que lo malinterpreta o malentiende no podemos hacer nada.

Gabriel: En el disco anterior, la primera canción del disco dice que mi madre es una ramera. Hay alguien que se puede sentir ofendido, claro. La primera, mi madre. Pero ella no se sintió ofendida en absoluto: sabe que la quiero con toda mi alma. Nosotros componemos las canciones sin miedo. Si los miedos los tienen los oyentes, aquí estamos para disfrutar de su crítica.

José: Mucha gente, por el título, podrá pensar que una canción como Quiero follar contigo es una memez; pero para nosotros es una canción que tiene una profundidad y nos remueve cosas que no son tan fáciles de explicar.

“Si nosotros no tenemos discurso, ¿qué grupo lo tiene en España?”

 

¿Creéis que vuestros fans entienden la profundidad de vuestras letras?

José: Cada uno lo recibe como puede y como quiere. No tiene por qué disfrutar del significado de la canción que yo le di: puede darle otro aún más profundo o aún más básico.

Gabriel: El arte es mutable. Me pasó cuando hicimos Hijo de puta en el disco anterior: me costó entender el tema, hasta que lo vas digiriendo y vas entendiendo a quién va dirigido y por qué era importante hacer un tema así. Por eso no nos preocupa la lectura que haga la gente. Seguramente si se pasan escuchando nuestras canciones muchos años le irán dando lecturas diferentes y puntos de vista muy variables.

Hay una letra en la que cantáis: “Nos hacemos mayores, espero que me perdones”. ¿Os veis dentro de 10, 15 o 20 años sintiendo del mismo modo canciones como Hijo de puta, Machote, Sexo y marihuana, Quiero follar contigo…?

José: Yo sí lo veo. Los repertorios van cambiando y se van quitando temas más antiguos y van entrando temas nuevos, pero son cosas que nos representaron en un momento concreto de nuestra vida y formarán parte de nuestra vida personal y como grupo, cada canción que hemos hecho ya son historia viva de Sexy Zebras.

Gabriel: Los años pasan y tienen 365 días, pero hay años que te envejecen más y otros que te envejecen menos. En este último año sí que creemos que hemos crecido, hemos madurado más, hemos vivido más cosas; al menos por el lado tanto de la sabiduría como del desgaste.

José: Hay letras en el disco que pueden ser más banales pero en un sentido sincero: todos hemos sentido momentos banales y no hay por qué darle una profundidad a todo, todo el rato. Son canciones sinceras, con sentimientos muy genuinos y muy nuestros, sobre cosas que hemos experimentado y que son una fotografía de lo que somos. Nunca vamos a arrepentirnos de algo que fuimos y que es real.

Usas el concepto de “banalidad”. ¿Os molesta que por tener canciones banales se os reduzca a grupo hedonista, frívolo, con poco compromiso en vuestro discurso?

Samuel: Si nosotros no tenemos discurso, no sé qué grupo tiene discurso en España.

Gabriel: Es verdad que lo dicen, como que somos un grupo de “incitación a la diversión”. A mí divertir a la gente me parece maravilloso: si la gente se divierte en nuestros conciertos es de puta madre. Pero hay tres o cuatro cosas (las letras, los conciertos tan incendiarios, tocar sin camiseta, etc…) que pueden hacer una lectura muy rápida de lo que es Sexy Zebras, pero hay mucho más allá: es quedarse en la superficie de algo que tiene mucha más profundidad. Pero no es mi curro que alguien lea ese tipo de cosas.

Samuel: Si a alguien le perturba tanto leer un saludo tan cotidiano como “¿qué pasa, hijo de puta?” que se vaya a dormir.

“Si bien hay mucho de corazón en el disco, es ese corazón y esa rabia que nace de la polla”

 

Soléis decir que todo lo que conseguisteis ha sido gracias a vuestro directo. Es cierto que tenéis una propuesta muy física, directos muy salvajes. ¿Queríais plasmar eso también en el disco? En cuanto a sonido es el más potente.

José: Sí. Nuestra eterna lucha en todas las grabaciones fue eso: que se represente en el disco ese momento de magia y de descarga que llevamos proponiendo en el directo desde siempre. Nosotros ponemos la vida en el escenario: nuestra puta movida para que la gente conecte con ello. Hemos pasado por varios momentos a la hora de grabar, pero ahora teníamos claro que queríamos que se exprese así.

Samuel: Queríamos que se expresase la energía que tenemos ahora. Igual no es tan física o tan muscular como en Hola, somos los putos Sexy Zebras, pero tiene mucha carga de energía que sale de otra forma: será madurez o lo que sea, pero nos lo pedía el cuerpo.

Gabriel: Las bandas que no crecen con el directo no es un crecimiento natural. Nosotros estamos aquí por nuestro directo: todas las bandas deberían crecer como lo hemos hecho nosotros. Sí que en Hola, somos los putos Sexy Zebras teníamos más “filosofía de sonido”: veníamos de un sitio y queríamos llegar a otro y por eso buscamos un camino concreto para llegar allí. En La Polla es un camino más sudado: lo grabamos en diez días, buscamos al productor más bruto de España [Santi García, de Ultramarinos Costa Brava] y necesitábamos hacerlo fresco, directo y conciso y la elección fue de puta madre. Para mí también es el disco más contundente, aunque también haya canciones que toquen otros registros. Pero sí, es como una ola, como una descarga.

Otra influencia clara en este disco es México. Hay momentos en los que parece que se os pega el acento, incluís hasta palabras de la jerga mexicana. ¿Qué os dio México (o qué le disteis vosotros a México) para conectar de una manera tan rápida con vosotros?

Samuel: México nos dio mucho amor: cuando salimos al escenario a tocar soltamos muchísima energía, amor y buen rollo. Y sentimos que ellos nos daban lo mismo, y nos recargaba de energía automáticamente e igual nos cansaba menos, aprovechábamos la sinergia el uno del otro. Todo fluía mucho más.

José: Hay algo en México y en Estados Unidos: la gente nos entiende. Aquí en España nos ha costado más tiempo que el gran público identificase lo que teníamos detrás. A nivel profundo pero también a nivel de show business: muchos promotores se daban cuenta de lo que pasaba entre el público y nosotros. Quizás sea porque el rock viene de allí y el público tiene otro poso, no sé qué coño es. Pero sentimos que una parte nuestra es de allí ya.

Gabriel: Sí que volvimos hablando un poco en mexa, cada vez tenemos más colegas allí, el año pasado grabamos un EP allí y la influencia es innegable.

“Son canciones sinceras, con sentimientos muy genuinos y muy nuestros, sobre cosas que hemos experimentado y que son una fotografía de lo que somos. Nunca vamos a arrepentirnos de algo que fuimos y que es real”

 

¿Diríais que la vocación de la banda es más internacionalista ahora que “conquistasteis” México?

José: Sí, siempre estuvimos empecinados en que nuestra música sonase fuera. Es la sensación de andar un camino que sabíamos que teníamos que andar. Vemos el proyecto como una movida global. Hay gente que nos dice ahora con este disco (incluso gente de nuestro equipo) que parecía que nos estuviésemos enfocando en México; pero yo no lo veo así: no hay una estrategia de centrarme en un mercado, sino de ver la globalidad de mi banda en el mundo, y el reflejo de nuestra realidad ahora mismo es ésta.

Hay una conexión con Molotov que ya se vio en el disco anterior, y que ahora en La Polla se ve también en el sonido ya no solo de Molotov, sino de aquel movimiento que se llamó “rock alterlatino” a finales de los ’90. ¿Veis que hay puntos comunes con aquello?

José: No es lo que más hemos escuchado en nuestra biblioteca musical, pero sí que sentimos que si tuviéramos que formar parte de una escena sería de esa. Llevan años diciendo que si formamos parte del indie o del garage… y de repente vas a Estados Unidos y ves una escena de rock latino con un montón de bandas que comparten tu vibra. Es el sitio donde más cómodos hemos estado.

¿Y en el circuito de aquí estáis cómodos? ¿Hay alguna escena o subescena afín? Quizá con bandas como Kitai, Los Vinagres, Dinero

Gabriel: Aquí nos sentimos cómodos porque hemos conseguido ubicarnos, hacernos un hueco. Estamos cómodos tocando tanto en el Viña Rock como en el Mad Cool, nos tratan bien, la gente lo flipa en los directos y nos sentimos bien en ambos sitios. Pero desde luego no sentimos que haya una escena. Tenemos muchos amigos en la música española, que hacen cosas muy diferentes a lo que hacemos nosotros, pero no sentimos que sean caminos paralelos ni que tengamos modelos similares unos y otros. Nosotros nos sentimos bastante únicos y bastante diferentes. La comodidad ha llegado porque hemos sabido abrir bien los codos y apoyarnos bien en la mesa; y no porque haya habido un movimiento que nos haya ayudado a crecer. Si hubiera habido una escena real hubiera sido cojonudo, pero no la hay: vamos a muchos festivales en los que la única banda de rock que veo es Sexy Zebras.

José: Yo lo que sí creo es que Sexy Zebras es el comienzo de una escena en España, y vamos a ser capaces de cambiar las cosas en la escena de aquí: se está abriendo un nuevo ciclo.

“Si a alguien le perturba tanto leer un saludo tan cotidiano como “¿qué pasa, hijo de puta?” que se vaya a dormir”

 

¿Eso quiere decir que estáis viendo varias pequeñas “zebritas” por ahí?

José: (Risas) Sí, hay bastantes.

Pero no queréis decir nombres.

José: No vamos a decir nombres, pero sí que hay grupos muy cercanos apropiando maneras nuestras, que nos son muy propias.

Gabriel: Lo que nos apetece es que si realmente van apareciendo grupos que nos toman como modelo es que se inspiren en lo que nosotros hacemos, como nosotros nos hemos inspirado en un montón de grupos.

José: No te puedes inspirar en la forma: en la forma hay un discurso, unas vivencias, unas acciones que hacemos, desde el vocabulario o nuestra manera de salir a tocar. La gente lo que está haciendo es copiar a imagen y semejanza, como pasó con Vetusta Morla, que es otro grupo que labró un camino.

¿Os molestaría que pasase con Sexy Zebras lo que pasó con Vetusta Morla, que luego empezaron a salir grupos con muchos parecidos con ellos, como Izal, Supersubmarina, Full, Viva Suecia…?

José: Eso ya está pasando y es una mezcla de sensaciones encontradas lo que nos produce…

Samuel: Para nosotros es bueno, pero no es bueno para la música: no se están buscando a sí mismos, están viviendo una mentira.

Gabriel: Yo me sentiría orgulloso pero a la vez sentiría que no han entendido nada. Es muy difícil encontrar tu hueco, pero hay que afrontarlo con valentía. Yo no me sentiría cómodo estando en el sitio de esos grupos-copia, pero no es nuestra batalla: nosotros hacemos lo que nos sale de la polla, al fin y al cabo.

“Ser comercial es lo menos pretencioso a lo que puede aspirar hoy un grupo hoy”

 

¿Creéis que podríais llegar a sonar en radios comerciales?

Gabriel: Este año después de grabar el disco hemos estrenado tanto el primero como el segundo single con LOS40. Si me lo hubieras dicho hace un año te hubiera dicho que era imposible que pasase, pero sí que está pasando, y nos flipa.

José: Ser comercial posiblemente sea lo menos pretencioso a lo que pueda aspirar hoy un grupo hoy. Si conseguimos llegar al gran público y la gente consigue entender nuestro discurso es que estamos siendo gente de nuestro tiempo, y no que estamos siendo unos esnobs que solo queremos sonar en una radio. Si la gente viene a decirnos que nos hemos vendido y tal y cual… me come la polla.

“Muchos dicen que somos un grupo de “incitación a la diversión” como algo peyorativo: divertir a la gente nos parece maravilloso”

 

¿Qué os gustaría que pase con este disco y qué creéis que pasará con él?

Gabriel: El single de Quiero follar contigo lo sacamos sin darnos cuenta de que iba a salir, por un error burocrático con nuestra distribuidora digital, y nos volvimos locos y de repente es la canción que más hostia ha pegado en nuestra carrera; una canción en un registro muy diferente a los últimos cinco singles que habíamos sacado. Y al final te das cuenta que las expectativas te limitan. Nosotros creemos que hemos hecho un disco que es la polla, y nos molaría que la gente entendiera eso y que la coherencia nos permitiera estar dos años girando por el mundo, que es lo que realmente sentimos que hacemos mejor. Creo que será el disco que nos colocará en otro nivel, pero quién sabe.

Gira:
07.07: Madrid. Mad Cool
28-29.07: Gijón. Tsunami Xixón
01-06.08: Burriana. Arenal Sound
10-13.08: Aranda de Duero. Sonorama Ribera

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