6 noviembre, 2018. Por

Seda

En la cueva negra de los Gorillaz vigueses se ven más colores que en el arcoíris
Seda

“No es psicodelia, no es pop convencional, no es música experimental, no es urban, no es electrónica, no se los pierdan”, podría señalar algún tipo de rótulo que, recuperando la promoción del primer aterrizaje de Lola Flores en escenarios estadounidenses, haga lo mismo con este trío vigués ante aquellos que no saben de su existencia.

Y es que Seda se presentan como “la improbable comunión de tres sensibilidades y la inevitable colisión de tres colegas que se han juntado para abordar la música pop desde la escuadra”. Y solo dicen la verdad: hay ecos a la psicodelia más caleidoscópica, a la música urbana que se hace desde la electrónica experimental, a las melodías pop que se componen desde la deconstrucción de los géneros. No por nada, estas tres patas de un banco llamado Seda también se dejan ver en otros proyectos tan aparentemente distantes como Pálida, Dois o Jay. Pues aquí hay convergencia y unión, y secesionismo novopop.

Inevitablemente, los ecos a Gorillaz, Panda Bear o The Sleepy Jackson nos llevan a transitar pasajes tan oníricos y crípticos como luminosos al extremo. Y algo así es lo que vuelve a suceder en Cueva negra, un nuevo single del que estrenamos en exclusiva el videoclip animado que han realizado RAPAPAWN, y que sirve para adentrarnos en los próximos conciertos que los llevarán a Donosti (este viernes 9 de noviembre en el Dabadaba), Oviedo (el sábado 10 en la Lata de zinc) y Sevilla (en el marco del showcase que el sello-promotora La Melona llevará al Monkey Week a finales de mes).

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