13 Febrero, 2017. Por

Rosalía

La rosa de los peines
Rosalía

Tiene la edad de una millennial que podría pasarse el día tirándose selfies o teniendo un canal de YouTube haciendo gracietas de turno; pero Rosalía no quiere hacer lo correcto. Para esa mierda ya no tiene tiempo. Ahora le toca reencarnar el futuro del cante jondo, del flamenco más primitivo y salvaje.

La culpa la tiene Los Ángeles, uno de los álbumes más esperados del año, parido a pachas con Raül Fernández Refree y publicado por Universal hace tan solo unos días. Nos reunimos con ella para hablar de lo que supone ser una flamenca con 20 años, de si se siente una cantaora hereje, de por qué es importante tocar las bases para inventar algo nuevo y de si se ve explorando los derroteros r&b con los que coqueteó con C. Tangana el pasado curso.

 

Notodo: Resulta raro, o al menos curioso, ver a una chica tan joven cantando flamenco (a menos que sea de alguna familia o estirpe flamenca). ¿Cómo llegaste tú a cantar flamenco?

Rosalía: Mi primer contacto consciente con el flamenco se dio a mis 13 años, y fue un poco casual: simplemente salía de la escuela y en los parques mis amigos ponían Camarón en los coches. Y yo me enamoré de la expresión de ese hombre y del género en sí. A partir de esa primera toma de contacto empecé a intentar acercarme, estudiarlo, cantando encima de canciones… Al fin y al cabo era algo ajeno: no soy de familia de músicos ni mucho menos de una familia flamenca, así que tuve que trabajar mucho para conseguir acercarme al género.

Notodo: ¿Y por qué crees que resulta raro ver a una chica joven cantar flamenco? ¿Qué es lo que ha “hecho mal” el flamenco para que suene ajeno a la juventud?

Rosalía: El flamenco no es una música fácil, es muy compleja. Y eso ya de entrada dificulta que alguien que no ha crecido escuchándolo desde pequeño, desde la base, dificulta la entrada de la gente joven. Y luego creo que ha pasado algo con el flamenco en sí, y es que se lo ha vinculado a cosas antiguas, incluso al franquismo, se le ha dado ciertas connotaciones casposas… Y creo que son prejuicios de un momento concreto con el que todavía convive. Y parece increíble. ¡Si el flamenco es Patrimonio de la Humanidad! Los flamencos van por todo el mundo, viajan por todo el planeta, y hay una carga emocional muy grande.

Al flamenco se le dio una connotación de casposo, de antiguo, de franquista

Notodo: No sé cómo lo has llevado (y cómo lo llevas) tú en tu círculo de amigos: ¿tienes gente de tu edad con tus mismos gustos musicales o te sientes como un bicho raro?

Rosalía: Soy consciente que hay músicas que son mainstream, y que hacen de manera más fácil que la gente se acerque a la música; y luego hay músicas que son un pelín más complejas o que necesitan que tengas el oído un poco hecho a menos que sientas un flechazo como el que sentí yo. Es complejo, porque de alguna manera la gente joven quizá prefiere un mood concreto de música… quizá al salir de fiesta prefiere algo más ligero, fiestero o accesible. Pero para mí el flamenco siempre tuvo mucho valor.

Notodo: No te fue difícil entonces consumir flamenco en tu entorno de juventud.

Rosalía: Depende qué tipo de flamenco, porque yo muchas veces con mis amigos he puesto Camarón o cosas de rumba, más fiesteras. Pero depende con quién te muevas: hay mucha gente joven que también creció en círculos muy flamencos, y están más acostumbrado a ese ritual.

Es igual de importante la ortodoxia que la innovación

Notodo: ¿Por qué tenías claro que querías hacer el disco con Raül Refree?

Rosalía: Porque tenemos la misma manera de entender la música. Yo lo conocí por casualidad, como creo que pasan las cosas realmente importantes de la vida (o al menos a mí me pasa). Lo conocía por los trabajos que había hecho como productor, y lo admiraba mucho, me parece muy creativo y uno de los mejores músicos de España. Nos presentó un amigo después de que me vea actuar en el Mercat de les flors. No nos conocimos ese día, pero sí él me había visto en directo ese día. Y cuando nos presentó mi amigo conectamos enseguida: a pesar de que haya una diferencia generacional ambos compartimos la idea de que la música no tiene que ver con géneros.

Notodo: ¿Y con qué tiene que ver?

Rosalía: Con emoción.

Notodo: ¿Por eso es que quisisteis grabarlo con ese sonido tan primitivo y salvaje, solo guitarra y voz?

Rosalía: Me encanta que digas eso. Me gusta mucho el adjetivo “primario”, y en el disco sí que hay una intención de reivindicar ese tipo de flamenco: de raíz y primario, imperfecto, de alguna forma, visceral, con un punto punk: desde la visceralidad rabiosa y punk, poco comedida, es desde donde hay que cantar una seguiriya, yo creo.

El arte me ayuda a entender cosas que no entiendo

Notodo: Se habla de Manolo Caracol, de La Niña de los Peines, del Chato de la Isla… ¿ha habido inspiraciones concretas, cosas que hayáis escuchado para pillar patrones de sonido?

Rosalía: Yo hice toda la parte de investigación de cara a las letras y las melodías. Y Raül se encargó más de la producción y los arreglos. Al poco de conocernos yo le dije que a mí me gustaría hacer un disco de cantes flamencos, de este perfil; y a él le encantó la idea. Y nos pusimos a probar cosas y yo a buscar los cantes a partir de un tema central, que es la muerte: queríamos hacer un disco conceptual en el que las letras giren en torno a ese tema. Pero que tenga que ver con Caracol, La Niña de los Peines, Valderrama, Vallejo… tiene que ver con que mi maestro [José Miguel Vizcaya ‘El Chiqui’] me enseñó semana a semana desde los 16 años el cante flamenco desde las bases, desde los pilares que forjaron la identidad del flamenco de raza. Al final algo te queda, y él me enseñó a estudiar partiendo desde la fuente del flamenco más clásico.

Notodo: Raül dice que le gustaba la idea de mezclar el sonido de guitarra de Pepe Habichuela con el de Fugazi o Black Sabbath. No sé si tú has hecho algo similar a la hora de tratar el cante, si querías mezclar el sonido de La Niña de los Peines con el de Rihanna o Beyoncé, por ejemplo. ¿O querías “respetar” más la tradición?

Rosalía: En ningún momento he buscado un sonido preestablecido en concreto: siempre he buscado una voz primaria, y ser transparente con mis influencias. Yo escucho muchísimas músicas distintas, y creo que eso se ve reflejado. No me gusta llegar al flamenco pensando en un sonido concreto, y me gusta que eso se vea reflejado: que mi voz no suene solo a flamenco. Pero no es algo consciente, cuando canto no mido nada más, simplemente me pongo a cantar y dejo que mi voz suene a lo que tiene que sonar. Mi voz se convierte en única cuando suena a todo lo que he escuchado, porque esa mezcla es solo mía: nadie puede oír lo mismo que tú.

Desde la visceralidad punk es desde donde hay que cantar una seguiriya

Notodo: ¿Y qué suma de nombres aparecen en tu quejío?

Rosalía: No sé a lo que suena mi garganta pero sí sé lo que he escuchado: mucho a La Niña de los Peines, claro, pero también tengo mucha influencia del mainstream americano, el r&b, nombres como los de Kanye West, Kendrick Lamar, Jeremy, Sufjan Stevens, me gusta mucho el punk, la música clásica, Mozart, el dancehall…

Notodo: Si te escuchara un fundamentalista del flamenco clásico te diría que esas no son influencias propias de una cantaora. ¿Tienes miedo de que te rechace el circuito más tradicionalista?

Rosalía: [Sonríe] Yo cuando hago música la hago sin intentar condicionarme de la respuesta que puede haber después de haber hecho un trabajo. Intento que el proceso creativo sea lo que tenga que ser, y luego la respuesta del público ya se verá, es otra cosa. Intento no pensar antes de que pasen las cosas: me gustaría que los demás también compartieran la idea de que es igual de importante la ortodoxia que la innovación, o la búsqueda de innovación: la ilusión de un nuevo camino, de un nuevo sonido. Me parece interesante que exista una convivencia entre los que preservan la música tradicional (si no hubiera tradición yo no hubiera podido escuchar flamenco) y otros que busquen su propio camino dentro del flamenco. Tengo la suerte de que la gente que conozco del universo puramente flamenco me apoya mucho y me dicen que tengo que buscar mi identidad e intentar sonar a uno mismo.

Notodo: Compartes agencia de contratación [Plan-B] con nombres como los de Rocío Márquez o el Niño de Elche, dos estandarte de, como dice el propio Niño de Elche, el llamado “flamenco antiflamenco”. ¿Tú sientes que tienes cosas en común con esta nueva corriente de exploradores flamencos alternativos?

Rosalía: A mí me parece muy agresiva la idea de “flamenco antiflamenco”. A mí la ortodoxia me parece necesaria, como te dije antes. Soy consciente de que existe una escena. Yo no sé en qué saco me meterán y a qué le sonará más cerca mi música a la gente. Pero sí que hay algo que está pasando: la gente joven está empezando a escuchar flamenco otra vez, y gente joven haciendo el flamenco suyo, llevándolo a su terreno y dejando de utilizar el cliché de cómo tiene que sonar el flamenco.

Queríamos reivindicar el flamenco de raíz, primario, imperfecto

Notodo: Habiendo trabajado Raül antes con Sílvia Pérez Cruz o Rocío Márquez, ¿no tienes miedo de que digan que eres la heredera de ellas, o que apareces casi como causa-efecto del éxito suyo?

Rosalía: Raül tiene mucha trayectoria, y sí o sí ha trabajado con mucha gente. Y toda esa gente, a su vez, han tenido a muchos otros referentes detrás, sean Camarón, Morente o quien sea; y a la vez ellos también han tenido alguien que llegó antes a hacer otra cosa. Siempre hay un precedente. Siempre hay generaciones anteriores, no hay nada nuevo: es una ilusión el sentir que estás creando algo, en realidad. Pero yo creo que pertenezco a otra generación diferente a la de Rocío o Sílvia: el tipo de música que yo he consumido no es la misma que han consumido ellas, por ejemplo.

Notodo: ¿Por qué hacer un disco sobre la muerte? Es como si empezaras hablando del final.

Rosalía: Qué bello eso que dices, me gusta mucho. La muerte para mí es algo ajeno, por ahora: cuando eres joven, aunque sepas que no es verdad, te piensas que todo dura para siempre. Y cuando yo hago un proyecto artístico me gusta intentar acercarme a algo que desconozco: el arte me ayuda a entender cosas que yo no entiendo. En mi vida no he vivido muertes más que la de mi bisabuelo, por suerte. Y la muerte me resulta interesante por esa distancia que tengo con ella, casi exótica.

Notodo: Me parece que a la hora de llevar al directo un formato tan salvaje como el de guitarra y voz y con canciones tan quebradas que hablan de la muerte, ¿cómo lo estás trabajando?

Rosalía: Yo creo que si de alguna manera elegí el flamenco como mi gran base musical es por esa expresividad y esa hondura musical de la que hablas. Eso es lo que me enamoró del flamenco y lo que me hizo dedicarme a él desde los 13 años. Es verdad que en los directos hay un punto de espiritualidad, de misa de luto, como cuando se te muere alguien y estás en la iglesia: la gente está muy callada en los conciertos y me sorprende eso. Es como un ritual, el escenario es un sitio en el que yo me siento como un canal en el que una serie de historias pasen a través de mí con la finalidad de que lleguen a los demás. Yo intento que ese canal sea lo más puro posible, intentar que todo pase a través de mí porque siento que lo que yo canto y hago en el escenario no me pertenece.

Me parece muy agresiva la idea de “flamenco antiflamenco”

Notodo: Hay canciones de Antonio Molina y Bonnie ‘Prince’ Billy. ¿Dónde dirías que se encuentran, por ejemplo, ellos dos?

Rosalía: [Sonríe] Creo que Molina y Bonnie están cantando desde el mismo lugar: esa expresividad que usan, la emoción, el feeling que tienen. Esa música tiene carga emocional. Creo que lo que comparte el flamenco con músicas de raíz como el folk es esa profundidad, tiene hondura. El folk es como el flamenco americano. Cuando vi por ejemplo a Richard Dawson en directo, ¡madre mía! No he visto cosa igual: parecía que tenía un quejío propio, era como un cantaor partiéndose.

Notodo: El año pasado tuviste bastante visibilidad con tus canciones con Pucho. ¿Qué feedback tuviste de los fans de C. Tangana? ¿Crees que has conquistado a raperos y que los has convertido en pequeños flamencos?

Rosalía: [Sonríe] Si pasa eso, y si la gente joven que está acostumbrada a escuchar música urbana y electrónica y se acerca a música de raíz como es el flamenco, y yo tengo algo que ver con eso, estaré encantada y súper agradecida y contenta. Creo que el flamenco es una música única, y de alguna manera es nuestra y debemos reivindicar. Y creo que hay gente que cree que igual el flamenco le es ajeno que cuando le prestan atención pueden llegar a conectar de una manera muy cercana.

Lo que yo canto y hago en el escenario no me pertenece: soy un canal

Notodo: ¿Cómo viviste por ejemplo en el Ochoymedio, en el concierto que dio C. Tangana hace unos meses, cuando saliste a cantar por Lole y Manuel? ¿La gente te prestaba atención o miraban para otro lado?

Rosalía: Había de todo, pero vi a muchísima gente conectar con lo que estaba haciendo. Me gustaba ver las reacciones. Vi a gente a la que le estaba dando una música que allí estaba descontextualizada, pero que si ese día no hubieran venido a ese bolo quizás nunca hubieran escuchado una canción de Lole y Manuel. ¡Y la han escuchado en un concierto de Pucho! Y luego había mucha gente que me jaleaba, antes de cantar, cuando solo hacía un acorde con el teclado… y eso me parece súper flamenco. ¡Hazte me daban ‘oles’! [Risas]

Notodo: No sé si con estas colaboraciones que hiciste te ha picado el gusanillo para cantar r&b o soul o si te consideras cantaora y que solo vas a cantar flamenco.

Rosalía: Yo me siento cantaora, pero antes de todo eso soy músico que no tiene prejuicios y que estoy muy abierta a que pase cualquier cosa, y colaborar con todo tipo de músicos y con todo tipo de géneros. Colaborar es aprender cosas nuevas. A mí me interesa ponerme en un registro que no sea el cómodo, que me haga avanzar y aprender cosas nuevas. Puede pasar cualquier cosa.

Gira:
17.02: Zaragoza. Centro Cultural Delicias (Ciclo de la Raíz)
18.02: Huesca. Centro Cultural Matadero
02.03: Donosti. Dabadaba
03.03: Bilbao. Azkuna Zentroa
16.03: Madrid. Teatro Lara (SON Estrella Galicia)
23.03: Barcelona. Luz de Gas (Guitar BCN 2017)
20.05: Valencia. Las Naves
21.05: San Lorenzo del Escorial (Madrid). Teatro Real Coliseo Carlos III
03.06: Barcelona. Primavera Sound Festival
01.07: Vilanova i la Geltrú. Vida Festival
16.07: Cartagena (Murcia). La Mar de Músicas

Rosalía