5 noviembre, 2018. Por

Rosalía

La odisea neoflamenca que conectó a Björk y Arca con ‘Bodas de sangre’
Rosalía

Ya publicado uno de los los álbumes más esperados del 2018, con El Mal Querer sol queda despejar las dudas que se han ido construyendo al rededor de la figura musical del momento en el panorama español. Todas estas preguntas comenzaron cuando se anunció que tras el creciente éxito de Los Ángeles, ROSALÍA iba a publicar un álbum producido por El Guincho (Pablo Díaz-Reixa), otro de los artistas y productores más personales de nuestro territorio.

Algo indudable es que la artista ya se había creado un lugar pronunciado en los oídos de gran parte del público. Su voz, su presencia y estética hicieron que los amantes del flamenco quedaran deleitados, y que las personas que nunca lo habían degustado con placer, lo hicieran. Llegado a ese punto quedaba saber qué era lo que la catalana iba a hacer. Las expectativas casi indudables eran que siguiera trabajando el flamenco, pero parte del público, entre los que me incluyo, esperábamos que una artista con semejante personalidad se exprimiera para lanzar un álbum rompedor.

Durante estos meses, la expectación ha ido aumentando con las gotas que se dejaban caer en colaboraciones con J Balvin, ¿Pharrell Williams?, y la publicación de MALAMENTE-Cap.1: Augurio. una canción sencilla, pop, que cumple las expectativas de single, abriendo el álbum, y que consiguió ponerla definitivamente en el candelero, llegando a llamar la atención de grandes celebridades.

“‘El Mal Querer’ es un ejercicio que ha sabido definir a una artista desde ya consagrada. Una joya que es digna de enmarcar en el Olimpo de la música, formando parte de la Historia de España para siempre”

PIENSO EN TU MIRÁ-Cap.3: Celos, daba paso a un single un poco más meditado, con más fondo y más sugerente, pero mis esperanzas a la espera de ese disco innovador decaían a favor de un estilo apurado y trabajado. Así ocurrió con la salida de un tercer single que entendí como un regalo para los fans españoles, que dado el estilo de la canción, entenderíamos mejor; DI MI NOMBRE-Cap.8: Éxtasis. Estos singles publicados son, lo que en definitiva, ROSALÍA tenía que ofrecer para ganarse al público de una manera dignísima, pero lo que no sabíamos es lo que el resto del álbum escondía y que por fin ha dejado de ser un misterio.

A modo de capítulos, como si de una historia de pasión y muerte (al estilo de Bodas de Sangre) se tratara, la artista finalmente consigue hacer una obra única. QUE NO SALGA LA LUNA-Cap. 2: Boda, la más flamenca del álbum, juega con esconder y destapar la guitarra española en una celebración de boda musical. La sorpresa llega con DE AQUÍ NO SALES-Cap.4: Disputa, donde la presencia de El Guincho parece más perceptible, y donde se marcan ritmos con motores de automóviles, derrapes y sirenas de policía, combinados con una doble voz con autotune. Aquí podemos empezar a encontrar la influencia indiscutible de Björk (y que aparecerá prácticamente a lo largo de casi todo el disco) en su Medúlla (Where is the Line), contando con que El Guincho ya fue productor de la artista islandesa allá por 2007. Así como el gran experimento constante que supuso Matmos durante toda la década del 2000.

RENIEGO-Cap 5: Lamento, es un exquisito y faraónico trabajo de cuerdas que recuerda a las canciones cantadas en el cine por las grandes como Lola Flores, Imperio Argentina, incluso Sara Montiel. Sugerente también el anecdótico Capítulo 6, con una genial Rossy de Palma, que apoya a la temática del capítulo 5. El gran BAGDAD-Cap.7: Liturgia, en el que aparece la figura de Justin Timberlake como co-autor de la canción, ya que se utiliza una revisión ultra acértadísima de su éxito Cry me a River, y que continúa con una melodía angelical, rodeada de unos coros que envuelven a la voz celestial de la cantante.

“‘NANA-Cap.9: Concepción’ es la canción más misteriosa de todo el panorama musical español, y quizás mundial, del año 2018. La voz de ROSALÍA canta una melodía onírica, totalmente original, que es envuelta delicadamente con uno de los coros más tristes y desoladores que he escuchado en mucho tiempo, y que recuerdan al Arca más espeluznante de ‘Piel’, la hipnótica ‘Feature Criature’, o ‘Lionsong’ (ambas de Björk)”

El tramo final del disco es el más experimental. NANA-Cap.9: Concepción es la canción más misteriosa de todo el panorama musical español, y quizás mundial, del año 2018. La voz de ROSALÍA canta una melodía onírica, totalmente original, que es envuelta delicadamente con uno de los coros más tristes y desoladores que he escuchado en mucho tiempo, y que recuerdan al Arca más espeluznante de Piel, la hipnótica Feature Criature, o Lionsong (ambas de Björk). O MALDICIÓN-Cap.10: Cordura, que es un viaje por diferentes ritmos y texturas que se suceden de una manera marcada respetando la voz de la cantante (algo que se hace durante todo el álbum), así como la voz respetando los diferentes pasajes, creándose casi un diálogo.

Finalmente, A NINGUN HOMBRE-Cap.11: Poder. Una vez más, unos coros se adhieren enfermizamente a la voz desnuda de la cantante, que parecen perseguirla sin que pudiera deshacerse de esas presencias escalofriantes, y cuya letra sentencia un discurso claro y contundente, dejando al oyente una reflexión reivindicativa para cerrar de manera sagrada el álbum.

En definitiva, El Mal Querer es un ejercicio que ha sabido definir a una artista desde ya consagrada. Una joya que es digna de enmarcar en el Olimpo de la música, formando parte de la Historia de España para siempre.

Rosalía