25 enero, 2018. Por

Ron Mueck

Cráneos gigantes, lo último del genio del arte hiperrealista
Ron Mueck

El australiano Ron Mueck es uno de los artistas más famosos e importantes de la actualidad. Mueck, quien por cierto este año cumple 60, nunca deja indiferente a nadie. Sus hiperrealistas esculturas de seres humanos a diferentes escalas impresionan, emocionan e hipnotizan. Las arrugas, la pigmentación de la piel, el sudor, el vello, gracias a la experimentación con materiales como el vidrio, la resina, la silicona o los acrílicos, Mueck logra esa minuciosidad y ese grado de realismo tan característicos en su obra. Con su última exposición lo ha vuelto a hacer. 100 inmensos y apabullantes cráneos humanos que desde hace unas semanas invaden la National Gallery of Victoria de Melbourne.

«Desde cualquier ángulo, las esculturas de Mueck son prácticamente perfectas. Gente agigantada o gente miniaturizada. Gente, cuyo grado de realismo no es sino un reto a los límites entre lo real y el artificio, te observa, inmóvil»

Mass, así es como el artista ha bautizado a este centenar de inmensas calaveras que reproducen a gran escala las catacumbas de París. Si hablamos de tamaño esta es, hasta la fecha, su mayor obra, ya que cada cráneo mide 1,5 metros de alto y la instalación entera pesa aproximadamente 5,5 toneladas.

Decenas y decenas de increíbles y colosales cráneos como el tuyo y el mío acorralan al visitante en una realidad aumentada que nos vuelve a poner en contacto con ese futuro óseo que nos está esperando a la vuelta de la esquina. Una sensación de intimidación y estupefacción se apodera del visitante, quien, aunque sólo durante unos minutos, se detiene a pensar en ese tempus fugit que gobierna nuestros tristes y previsibles destinos.

Me he puesto un poco intenso de más, ¿no? En fin, más allá de todo esto, Mass es el placer de disfrutar del saber hacer de un tipo que domina el arte de la escultura como muy pocos en el planeta. Y no sólo la escultura, sino también la anatomía humana. Desde cualquier ángulo, las esculturas de Mueck son prácticamente perfectas. Gente agigantada o gente miniaturizada. Gente, cuyo grado de realismo no es sino un reto a los límites entre lo real y el artificio, te observa, inmóvil. Todo ese potencial, todo ese desconcierto, todo esa visión está en cada de las titánicas y perturbadoras calaveras de un artista que, como dato curioso, decir que trabajó junto al gran Jim Henson en el diseño de marionetas para films como Dentro del laberinto o Cristal oscuro.

Ron Mueck