20 junio, 2018. Por

Rafael Gumucio

“El pene no puede ser el eje sobre el que se constituye la fuerza del hombre o su debilidad”
Rafael Gumucio

Se trata de una travesura; pero es una travesura muy seria. La ironía al servicio de la literatura; la ridiculez como potenciador del lenguaje. Estos son principios bajo los el novelista chileno Rafael Gumucio ha escrito su última obra El galán imperfecto. En ella, ha tomado el prepucio del protagonista como eje central de la novela para ridiculizar al personaje, para minimizarlo al máximo. Una obra que, como afirma el propio autor,  contiene “demasiado” de él y funciona como “una especie de exageración totalmente delirante y autoexculpatoria”.

En definitiva, una novela que en apariencia es machista, pero que si se lee entre líneas “colabora con los movimientos sociales de la mujer”.

“Es una novela que colabora con el movimiento de liberación de la mujer, porque viene a decir que los hombres son seres que usan y manipulan más con el pene que con la cabeza y las palabras. El pene no puede ser el eje sobre el que se constituye la fuerza del hombre o su debilidad”

La novela trata de un hombre que se circuncida y de todos los miedos que le nacen a partir de esto. Es una novela muy falocentrista, ¿no?

Es falocentrista, pero al mismo tiempo lo ridiculiza. El falo de la novela es un falo fallado, no es nada envidiable. Es una novela que minimiza el falocentrismo y lo hace ver cómo realmente es.

Lo ridiculiza, lo minimiza, a través de los miedos y las inseguridades que van naciendo en el protagonista.

Como en muchos de mis libros, esta es una obra sobre el miedo. El miedo como motor. Es una novela sobre disfrutar, sobre vivir el amor, de resignarse ante que la vida no es como uno desea, sino que la vida es lo que es. Y sobre todo, que es inesperada. Una de las mayores frustraciones del protagonista es que la vida está fuera de su control, de que no la puede manejar. Su forma de control es la derrota: así se salva de ponerse frente a su éxito o su fracaso.

Portada del libro

Es un hombre que no encara la realidad, que se muestra siempre al margen.

Él se autodenomina fracasado, pero no lo es. Un fracasado es alguien que lo intenta y no lo logra. Él ni siquiera lo intenta. La vieja técnica del soldado que se hace el muerto en la batalla para sobrevivir. Ésa es su épica.

“De todas las revoluciones que ha habido, la de la mujer ha sido la única que ha triunfado”

Esta crítica al falocentrismo también la haces a través de su forma de ser: un personaje que necesita estar constantemente en el punto de atención.

Ésa es su forma de ser. Poca gente aparte de Nacho Vidal ha conseguido que hablen tanto de su pene (risas). Y no es porque su pene sea espectacular, si no justamente lo contrario. A todas luces esto es una cosa ridícula porque ni el pene de él, ni el de nadie, puede generar tanta atención.

¿Cómo surge esta descabellada idea de forjar una novela a raíz de una circuncisión?

Yo me la hice hace como 10 años y me quedé pensando en el tema. Me pareció que podía haber interés para una novela. Pero me demoré en darle forma. Me parecía muy interesante, sobre todo esa frase con la que comienzo la novela.

A parte de este hecho personal tuyo que funciona como chispazo para iniciar la novela, ¿hay algo más de ti en el protagonista?

Muchísimo. Es una especie de exageración totalmente delirante y autoexculpatoria de mí. Hay demasiado.

“La gente que la lea con una visión política le costará más disfrutarla”

¿Crees que el libro será bien entendido?

Por la gente con la que he hablado, y teniendo cuenta de que en Chile lleva un año, creo que sí. Evidentemente es una novela que parece más fría por fuera que por dentro. Si uno la lee, es mucho más tierna o enamorada de lo que podría parecer. También es una obra muy irónica, un poco espejo. Hay que entrar en ese juego.

Esto te lo decía a cuento del artículo que publicabas hace poco en El País que titulabas con ‘Leer mata’, en el que criticabas que los lectores no asumían el pacto de que una novela es ficción.

Es una novela en apariencia machista, pero que si se lee uno se dará cuenta de que es muy feminista, donde la mujer tiene mucha importancia. Si alguien queda mal en esta novela no son las mujeres. En ese sentido yo creo que colabora con el movimiento de liberación de la mujer, porque viene a decir que los hombres son seres que usan y manipulan más con el pene que con la cabeza y las palabras. El pene no puede ser el eje sobre el que se constituye la fuerza del hombre o su debilidad.

¿Viene la novela a colación de los movimientos feministas que están surgiendo a día de hoy?

Hace mucho tiempo que el tema del sexo y del amor me ha interesado. Sí es verdad que antes era más fácil hablar, ya que había menos discursos. Eso dificulta un poco la lectura de la novela: la gente que la lea con una visión política le costará más disfrutarla. Pero al final yo creo que es un tema esencial y, de todas las revoluciones que ha habido, la de la mujer ha sido la única que ha triunfado. El surgimiento de la mujer como individuo libre e igual al hombre ha cambiado todo.

“Ni el pene del protagonista, ni el de nadie, puede generar tanta atención”

Tocas un tema muy serio, pero lo tocas con mucha ironía.

Nosotros somos de una generación que vivió el impacto más grande de este movimiento. El utilizar el humor no tiene nada que ver con evitar la seriedad o la gravedad. El asunto es profundo pero no por ello vamos a dejar de hablar de él con total guasa.

¿Son todos los hombres galanes imperfectos?

Sí. Es que no hay nada más imperfecto que un galán. Éste es un personaje que hace de la conquista su centro y así, automáticamente, se vuelve un ser imperfecto, un ser herido. Hay muchas interpretaciones de Don Juan y, sin embargo, Don Juan nunca es visto como alguien heroico. De hecho, termina muriendo de manera infernal.

“El protagonista se autodenomina fracasado, pero no lo es: un fracasado es alguien que lo intenta y no lo logra. Él ni siquiera lo intenta”

¿Necesitan los hombres leer el libro?

Nadie necesita leer un libro. Los libros son un placer o un regalo que uno se hace a sí mismo. Por lo menos los míos. No funcionan como manual de instrucciones que pueda tener alguna importancia.

Pero, ¿les ayudará?

Yo creo que sí. Aunque sea un poco. Ayuda como la amistad, cuando tienes un problema y te dicen que algo que te parece tan dramático y solitario, en realidad es muy general. En ese sentido sí que creo que la novela puede ser útil y necesaria porque puede entregar a los hombres la idea de que no está solo y es el único. Al final, tampoco es tan grave esto que es gravísimo.

Rafael Gumucio