20 noviembre, 2017. Por

Prohibido nacer

El cómico sudafricano que combate el neo-apartheid americano con rabia y risa
Prohibido nacer

¿Qué se espera de alguien que nace en un lugar en el que su misma existencia está vetada? Trevor Noah nació en 1984 en Johannesburgo (Sudáfrica), un lugar en el que, por entonces, aún estaba en vigor el sistema de segregación racial del Apartheid (las leyes racistas lo estarían hasta 1992). Fruto de una relación interracial prohibida entre su madre, una negra de la etnia xhosa, y su padre, un blanco suizo-germano, se acostumbró a una vida en la que su madre debía contratar a otra mujer para que le paseara y en la que, cuando veía a su padre en un parque público, éste mantenía una distancia prudencial de varios metros por el temor a los arrestos y el bien de toda la familia.

Hasta que, en 2011, llegó a Estados Unidos, la de Noah fue una existencia marcada por la fuerte religiosidad de las mujeres de su familia, entre las que se crió junto a sus primos, y la evidencia de que era diferente. Blanco para los negros y anormal para los blancos, que solo veían en él el testimonio de una ley quebrantada. La que parecía una infancia abocada a la frustración, cuando no a la persecución y a la neurosis, fue para el rebelde niño Trevor una época repleta de vivencias positivas, una sucesión de situaciones paradójicas de las que extrajo valiosas lecciones, útiles para el resto de su existencia.

«Desde la llegada de Trump al poder ha sido uno de sus principales azotes desde las tablas, lo que ha elevado a personaje popularísimo»

 

Su inesperado éxito en Estados Unidos fue tan improbable como inmediato. Los platós de The Tonight Show y el Late Show with David Letterman se convirtieron en su segunda casa. Fue el primer cómico de Sudáfrica en aparecer en estos espacios. Se subió a los escenarios del stand-up con el monólogo The Racist y fue la presencia protagonista del documental You Laugh But It’s True, una grabación con un resumen que valdría perfectamente para describir su peripecia vital.

Colaborador habitual en The Daily Show desde 2014, en septiembre de 2015 se convertiría en su presentador tras tomar el testigo de Jon Stewart. Desde la llegada de Donald Trump al poder ha sido uno de sus principales azotes desde las tablas, lo que ha elevado a personaje popularísimo entre, al menos, la mitad de la población estadounidense.


Y bien, ¿qué es Prohibido nacer. Memorias de racismo, rabia y risa, el libro que agotó todos los adjetivos de elogio del The New York Times cuando se publicó en Estados Unidos? En primer lugar, una de  las biografías más divertidas que echarse a los ojos, a pesar de que en ellas no se ocultan ni la violencia ni el terror en las que el sudafricano vivió su infancia. En segundo lugar, Prohibido nacer es un relato irresistible sobre una triste y desgarradora forma de vida que era aplacada con toneladas de voluntad por salir adelante y una red de afectos familiares, en su mayoría propiciados por madres, tías y abuelas, capaz de amortiguar las más variadas manifestaciones de crimen y castigo.

«Un relato irresistible sobre una triste y desgarradora forma de vida que era aplacada con toneladas de voluntad por salir adelante y una red de afectos familiares capaz de amortiguar las más variadas manifestaciones de crimen y castigo»

 

“Mi abuela me decía que mis plegarias eran más poderosas porque rezaba en inglés», cuenta Noah en esta biografía por momentos hilarante, que tiene algo de realismo mágico en versión africana. Su madre, que llegó a lanzarle desde un autobús en marcha –al mismo tiempo que se lanzaba ella, con su hermano aún bebé en brazos– para salvarle la vida, fue el gran apoyo en el que se basó para sobrevivir en un mundo turbulento y hostil. Antes, de con 33 años, cumplir el sueño americano, tuvo que realizar todo tipo de trabajos, algunos fraudulentos, hasta dar con una vía de escape que le llevara hasta otra vida.

Prohibido nacer. Memorias de racismo, rabia y risa trasciende la crónica del racismo vivido en Sudáfrica durante el siglo XX, incluso supera la radiografía del estado de las cosas entre las diversas tribus del país tras la llegada de los alemanes y holandeses. Porque se inscribe en una lista de biografías inigualables, con un poco del Mark Oliver Everett de Cosas que los nietos deberían saber y otro tanto del Nelson Mandela de El largo camino hacia la libertad.

Prohibido nacer