21 mayo, 2018. Por

La prensa en la Revolución del 68

Cómo miró la prensa al mundo en plena Revolución del Mayo francés
La prensa en la Revolución del 68

Hace exactamente cincuenta años una ola insurreccional sacudía al mundo desde Francia. Los estudiantes improvisaban trincheras y lanzaban ladrillos a los policías. La CRS cargaba contra ellos. La virulenta respuesta policial hacia esos jóvenes que luchaban contra lo establecido y lo caduco provocó el estupor de la gente común. El desdén agresivo de la Francia institucional y el papel central de la televisión actuaron como una ventana para que los que no participaron de esas jornadas de convulsión revolucionaria pudiesen asomarse a ellas. Y nuestro país, a pesar de estar viviendo los últimos coletazos de la dictadura franquista, no iba a ser menos; fueron muchos los medios de comunicación españoles que se hicieron eco de lo que ocurría en Francia.

Esto es lo que se muestra en la exposición La prensa en la Revolución del 68, que puede visitarse en el vestíbulo principal del Centro Cultural Conde Duque hasta el próximo 28 de mayo. Los documentos se han recopilado entre los diarios y semanarios conservados en la Hemeroteca Municipal.

“La prensa española se volcó en un evento que intuyó histórico, pero desde la clase política también había un cierto temor al contagio: el régimen franquista hizo un uso parcial de los hechos, reflejando de ellos solo su aspecto de anarquía”

La muestra consiste en reproducciones a gran tamaño de documentos y fotografías extraídos de publicaciones para ser expuestos en paneles en el vestíbulo del centro. La memoria del 68 es una memoria construida a partir de relatos, de imágenes, de noticias, de análisis, de explicaciones e interpretaciones. Por supuesto, la prensa española se volcó en un evento que intuyó histórico, pero desde la clase política también había un cierto temor al contagio.

Una de las portadas de prensa que se puede ver en la exposición

Los periódicos hablaron, y mucho, de Mayo del 68. Pero el régimen franquista hizo un uso parcial de los hechos, reflejando de ellos solo su aspecto de anarquía. Mientras ABC calificó la revuelta como “mayo loco”, La Vanguardia Española escogió el titular “Caos sin sentido”, Paris Match recogía desde su portada el contraste entre los policías armados contra los jóvenes: “Aconsejamos a nuestros lectores que conserven estas páginas para ellos mismos y para sus hijos”, solicitó en un suplemento monográfico publicado en su último número de junio porque “jamás hasta ahora la historia había sido de mayor actualidad”.

“La imaginación no llegó al poder, como pidió Sartre, pero en cualquier caso, el legado es el legado, ya sea como el germen de nuestra conciencia social contemporánea o como un eco que se escuchó desde Estados Unidos hasta Japón. Porque, como decían los propios revolucionarios: “El mundo está mirando””

Y es que estas fueron las guerras de nuestros padres, unas guerras cuyo combustible, como dice el escritor Tariq Ali, fue esa rabia que se consumiría sin dejar apenas rastro en ese par de décadas convulsas y caóticas que fueron los sesenta y los setenta. Pero eso no es del todo cierto; la herencia más duradera del 68 es sin duda una especie de consenso progresista y humanista en cuestiones como el racismo, el feminismo, la diversidad sexual o el ecologismo, el nacimiento, en definitiva, de una cierta corrección –o incorrección- política, aunque actualmente políticos como Trump han demostrado la fragilidad de ese consenso recurriendo, como ya hiciera Nixon, a esa mayoría silenciosa de gente blanca, de bajo nivel cultural y valores conservadores que no tiene por qué compartir las ideas ni las prioridades de la élite intelectual y académica o las minorías raciales.

La imaginación no llegó al poder, como pidió Sartre, pero en cualquier caso, el legado es el legado, ya sea como el germen de nuestra conciencia social contemporánea o como un eco que se escuchó desde Estados Unidos hasta Japón. Porque, como decían los propios revolucionarios: “El mundo está mirando”.

Otra de las imágenes que se pueden ver na exposición

La prensa en la Revolución del 68