15 junio, 2017. Por

PortAmérica 2017

La hermandad definitiva entre festivales y fronteras lleva su nombre
PortAmérica 2017

“Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera. Tengan unión verdadera en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos pelean, los devoran los de afuera”, reza una frase del Martín Fierro, algo así como el Don Quijote argentino. Una frase que recorrió el mundo en diferentes momentos y que va que ni pintada para hablar de una unión que hace de la fuerza un ente mayor aun: la de los festivales Cultura Quente y PortAmérica.

Ni uno se rompe ni el otro se raja: desde Esmerarte, casa desde donde pusieron en marcha ambos festivales, además de muchos otros a lo largo de estos años. Ahora, Cultura Quente presenta PortAmérica mantiene el perfil editorial y/o de programación del segundo pero en la icónica ubicación del primero, el municipio de Caldas de Reis, un espectacular y pintoresco paraje ubicado en un punto estratégico envidiable en toda Galicia: a 20 kilómetros de Pontevedra, algo más de 30 de Santiago de Compostela y 50 de Vigo, esta casa que durante años acogió el Cultura Quente que consiguió hacer fuerte la marca de Esmerarte, ahora muta en un festival en donde la hermandad, la música, la gastronomía y el buen gusto se dan la mano más que nunca.

LAS VENAS ABIERTAS DE LA GALICIA LATINA

Si años atrás el Cultura Quente, un festival más asociado a la órbita rock, coqueteó programando a bandas como Café Tacvba, ahora aquel maridaje y serie de guiños latinos a las orillas de las Rías Baixas que desarrollaron en Nigrán durante años con el PortAmérica, encuentra en este hermanamiento formal entre los dos festivales más icónicos de Esmerarte un entorno mucho más favorable donde aparcar algunas de las propuestas latinoamericanas más interesantes del panorama actual.

Serán tres días, del jueves 13 al sábado 15 de julio, en los que las inmediaciones de Caldas de Reis acogerán propuestas como la de una banda de culto del rock alternativo colombiano como Aterciopelados; el funk sexy de los argentinos Illya Kuryaki & the Valderramas; las facciones electropicales de los cariocas Zuco 103; el grupo venezolano más importante e internacional de música alternativa, Los Amigos Invisibles; las órbitas tex-mex de la fronteriza Orkesta Mendoza; el tratamiento after-cumbiero de los peruanos Kanaku y el Tigre; la nueva vida del ex batería de Zoé, ahora como Siddhartha; el electro-funk intenso y ultrabailón de Instituto Mexicano del Sonido; la electrónica de vanguardia selvática del ecuatoriano Mateo Kingman; el rock alternativo de los mexicanos Porter; o esa mezcla de aires tropicales, hip-hop y funk de los brasileños BNegão & Os Seletores de Frequência.

Y no serán los únicos: es evidente que propuestas como las de Xoel López, Depedro o Enric Montefusco y su cancionismo post-folk de aires latinos, unos Novedades Carminha cada vez más cerca de las basculaciones funky de las músicas negras más latinas, ese cancionismo tropical de Carlos Sadness, esa electrónica mestiza de Yall, esa orquesta de dub negro que es Asian Dub Foundation o las de sobra conocidas sesiones de un Carlos Jean en estado de gracia también guardan mucha relación con ese universo latino, aun siendo algunos de los artistas más reclamados por el circuito alternativo estatal.

RÍAS ABIERTAS PARA EL ROCK

También habrá guiños evidentes al Cultura Quente, aunque el PortAmérica porte el nombre. Ya lo dijo Kin Martínez, director de Esmerarte y de ambos festivales: “la idea es que convivan los dos en armonía”. Y mirando al cartel, si bien hay una tendencia más inquisitiva con lo latino que con lo rockero, este principio de una hermandad declarada ya comienza a vislumbrar las sinergias de un cartel común, con propuestas propias tanto de uno como de otro festival.

Y eso se ve claro en un cartel con nombres rockeros internacionales como los de los británicos The Horrors o el rock and roll de alma negra de la estadounidense Nikki Hill; pero también con el último símbolo del rock-pop de masas en nuestro país como Leiva, ex mitad de Pereza que está superando incluso en masividad y prestigio los niveles de su anterior grupo. Incluso podemos hablar de la presencia del violador del verso Kase.O, el rapero en castellano más importante del globo terráqueo, como la de una suerte de falsa rockstar (o rapstar) a medio camino entre todo y nada, conectando con todos los frentes sin prejuicios ni límites.

No será el único referente rockero estatal: por allí podremos disfrutar de esa cruza entre psicodélica, alternativa y clásica de Rufus T. Firefly (poseedores de uno de los mejores directos del circuito), el giro neo-rockero de los granadinos Niños Mutantes, la bilis alternativa de Triángulo de Amor Bizarro o Igloo, el rock de autor de Iván Ferreiro o vaqueros de interior como Ángel Stanich.

Cuando las Rías Baixas suenan es que traen el mejor agua festivalera de la que os vais a encontrar este verano. Comprad las entradas y matad las fronteras.

PortAmérica 2017