Cincuenta y dos huesos unidos en una compleja estructura son los responsables de que los humanos podamos caminar erguidos y así tener libres las manos para diferentes actividades imprescindibles en la vida cotidiana como mandar mensajes de móvil, twittear o jugar a la Wii. Pero a pesar de su indudable relevancia, los pies son una de las partes más olvidadas –incluso maltratadas- de nuestra anatomía. A veces sólo nos percatamos de su existencia en el verano cuando las sandalias se imponen y, salvo en el caso de algunos guiris, los calcetines quedan desterrados al fondo del cajón dejando al descubierto todo el desamparo sufrido durante meses.
Como la vuelta al cole es también época de enmienda, vamos a hacerles unas sugerencias para poner los pies a punto y lograr atraer miradas también de tobillo para abajo. No está de más recordar algunos puntos básicos como una higiene apropiada (también hay que secarse concienzudamente entre los deditos) el recorte de uñas siempre en línea recta o la utilización de calzado adecuado a nuestras actividades. Para decirlo gráficamente: ir a hacer senderismo con unos Jimmy Choo con tacón de 10 centímetros, por muy bonitos que sean, no es una buena elección. Desoyendo la coquetería femenina, el imaginario erótico masculino y las modas, los expertos recomiendan que un zapato ‘saludable’ debe ser ligero y flexible, tener punta redondeada y no superar los 4 o 5 centímetros de tacón. Tiraremos aquí del refranero popular para decir también que "una vez al año, no hace daño” y dejémonos seducir por esos zapatos de vértigo (esta temporada las plataformas juegan a nuestro favor) de vez en cuando y durante pocas horas, que mirar la vida desde otra altura, también es muy sano. Completados los pasos básicos (nunca mejor dicho) se aconseja realizar una exfoliación una o dos veces por semana insistiendo en la zona de los talones. Para ello existen cremas exfoliantes como las de Dr. Scholl (marca veterana en estas lides con más de 100 años de historia) o Neutrógena y limas específicas o la tradicional piedra pómez, y seguir con la aplicación de crema hidratante como Sanipies de Weleda, la línea intensiva de Hansaplast o los productos BeautyFeet de Bottega Verde. Si ustedes no son de los que se quejan de pies fríos, más bien todo lo contrario, también existen presentaciones en gel y mousse como Vitiben de Arkofarma o la línea Lavande Essentielle de Yves Rocher. Es posible y hasta probable que nuestros talones ya tengan grietas y que los dedos y la planta presenten algunas imperfecciones leves. Para ello también existen una serie de productos que nos ayudarán como es el caso de las cremas para talones agrietados o para durezas de Dr. Sholl o Neutrógena o, si la situación ha llegado a mayores, los diferentes apósitos de que disponen Compeed o Hansaplast. Además de estos cuidados domésticos, es más que recomendable ponerse en manos de profesionales. No está mal de visitar al podólogo de vez en cuando (dan menos miedo que el dentista) y podemos acudir a centros de belleza para disfrutar de tratamientos específicos.
Uno de los más innovadores y que está causando furor en los últimos tiempos es la Icioterapia que tiene como protagonistas a unos pececillos llamados Garra Rufa, originarios de los ríos de Turquía, Siria, Irak e Irán, que se ocupan de comerse, literalmente, los tejidos muertos ayudando a regenerar las células nuevas en la piel. Son 30 minutos de cosquilleo lo que dura esta pedicura piscícola y en Madrid sólo se realiza en el centro Mi calle de Nueva York. Les advertimos que hay otros pececillos impostores que tratan de emular a éstos y que pueden tener consecuencias negativas, así que, cerciórense de que son los auténticos. Otra opción más tradicional es la pedicura combinada con masaje de técnicas orientales relacionadas con la reflexología (presiones en zonas específicas para obtener un reflejo directo en nuestro organismo). El volumen Reflexología de los Pies (Ed. Océano) nos muestra las claves de esta terapia milenaria que también podemos disfrutar en centros como Zensei con varias alternativas de efecto energizante, alivio o relajante a cuatro manos o en La Boutique del Bienestar que ofrecen un tratamiento reparador con parafina, ambos en Madrid. En Barcelona, The Pink Peony trae el estilo de la Gran Manzana en este tipo de tratamientos y el spa del hotel Mandarin Oriental aporta el lujo y la exclusividad. Por último, para los que quieran tener a mano (más bien a pie) en casa un tratamiento profesional HoMedics dispone de dos aparatos de masaje, Shiatsu y Vibración, para activar la circulación, eliminar la tensión acumulada y relajar los pies cansados y doloridos. Todo sea por comenzar el invierno con buen pie.
