Que si un trocito de turrón, que si una copita de champán, que si polvorón, que si un langostino, que si una docena de ellos, que si una pierna de cordero con patatas… Y luego pasa lo que pasa: que con la coartada navideña se nos instalan en el cuerpo algunos gramitos de más que a veces llegan a convertirse en mullidos flotadores. Ahora, afortunadamente, los jerséis y los abrigos de plumas disimulan bastante pero, antes de que la cosa llegue a mayores y tengamos que exhibirnos en la playa, hay que ponerse manos a la obra. Porque no se engañen: la operación bikini debe empezar ahora.
Para milagros hay que ir a Lourdes o algún santuario similar, y ni a los más devotos les sacan el libro de reclamaciones, así que desconfíen de esos tratamientos facilísimos, infalibles y ultrarrápidos que prometen ponerles en forma de la noche a la mañana porque además de su más que dudosa efectividad pueden poner en peligro su salud. Y tampoco es que sea un esfuerzo como remar en galeras, tan sólo con un poquito de voluntad y, siguiendo algunos sencillos consejos, podremos recuperar la línea y pasearnos orgullosos alrededor de la piscina respirando a la vez (vamos, sin andar metiendo la tripita). Lo primero de todo es optar por una alimentación equilibrada en la que frutas y verduras sean omnipresentes. A éstas hay que sumar una dosis justa de proteínas y reducir al máximo los azúcares y las grasas; beber agua suficiente, comer varias veces al día… Son algunas recomendaciones básicas y sencillas de seguir. Una opción recomendable es ponerse en manos de un endocrino o dietista que estudiará nuestro caso y nos dará unas pautas personalizadas que se ajusten a nuestras necesidades y estilos de vida. Vamos, que no hace falta irse a la clínica marbellí a la que son asiduas muchas de nuestras famosas.
H&H Medicina Estética ofrece un plan llamado Diet-Shock basado en un tratamiento integral que combina la dieta con técnicas médico-estéticas que ayudan a eliminar la grasa localizada y mejorar la celulitis o la flacidez. Otra opción, sin salir de casa, es la web Cuida tu línea que acaban de poner en marcha los laboratorios Arkopharma (multinacional veterana en fitoterapia), a través de la que se ofrece un seguimiento para el control de peso on line proponiendo menús saludables combinados con plantas medicinales (su línea 4321 está diseñada en este sentido). Además, existe la posibilidad de comunicación directa con un coach que resuelve dudas durante el programa. Oriflame ha creado sus productos Wellness para ayudarnos en nuestra dieta, al igual que su Gel Reductor Swedish Spa. Para los que prefieran acudir a un centro de belleza, la Termo-Terapia es beneficiosa tanto para ayudar a la eliminación de la grasa como de las toxinas acumuladas durante las fiestas (no nos referimos a las de saturación familiar) y mejora la vitalidad de la piel. En el Spa-Premier podemos disfrutar de ella tras lo cual nos sentiremos más ligeros y relajados. Siguiendo con este propósito de recuperarnos de los excesos (relajándonos, eliminando impurezas, etc.) el Grand Hotel Central Barcelona propone el paquete Forever Gift que incluye una noche de alojamiento, cena ligera y masaje en The Wellness Suite. No debemos olvidarnos del deporte, fundamental para mantenernos sanos y en forma. En el Reebok Sports Club podemos sumarnos al programa Easy Fit diseñado para los que desean iniciarse en el ejercicio o aquellos que abandonaron el gimnasio cuando aún se pagaba en pesetas o no tanto. Así, lograremos en poco tiempo recuperar la sensación de bienestar sin mucho esfuerzo. Y, para no movernos de casa, existen las máquinas domésticas de Reebok y Proform. Ojo, son para hacer deporte, no colgar la ropa.
Cuidar nuestra alimentación y salud es una inversión de futuro e implica un compromiso a largo plazo y habrá muchos que dirán aquello de “yo sólo sé hacer espaguetis y freír las croquetas que hace mi madre”. Pues pensando en esto de la línea y los poco hábiles entre fogones, la escuela Apetitoh ha programado un taller de Cocina Baja en Grasa en el que se mostrará cómo elaborar desde un caldo depurativo hasta una crema de brócoli. Es un paso que podemos completar con libros como Mejor comer bien que hacer dieta (Ed. Grijalbo) o Pierde peso, gana vida (Ed. Alianza), dos de las últimas novedades en este saludable sentido. Y por último, para los más comodones, el restaurante Krachai ha incorporado a su carta una serie de platos tradicionales tailandeses, a base de verduras y frutas de temporada, bajos en calorías y pensados especialmente para después de las fiestas, al igual que Porto Rubaiyat que con su oferta de mariscos y pescados elaborados al horno o la parrilla nos brinda un delicioso modo de cuidar nuestra salud y nuestra línea.
