El chocolate

Caer en la tentación


Puestos a arder en el Infierno, nosotros nos quedamos con la gula y la lujuria como pecados favoritos para ser enviados a tal caluroso destino y pocos objetos aúnan ambos vicios vestidos de placer en pequeñas onzas o grandes banquetes como, el primero que ustedes han pensado y, por supuesto, el chocolate.

La planta del cacao o Theobroma (nombre técnico de origen griego cuyo significado es alimento de los dioses) tiene una antigüedad de más de 4.000 años y es originaria de las selvas tropicales en las cuencas del Amazonas y el Orinoco y que luego se extendió hacia México, aunque algunas teorías indican que fue al contrario. Mientras los expertos se ponen de acuerdo, la leyenda afirma sin discusión que fue el dios protector de los aztecas, Quetzalcoatl, quien brindó este árbol a su pueblo tras robarle una planta a Tezcatlipoca otro dios malo, malísimo aficionado a las ofrendas de corazones palpitantes, que le hacía la competencia. Los habitantes de Puerto Escondido (Honduras) fueron los primeros cultivadores del cacaotero alrededor del 1100 a.C. pero fue la civilización Olmeca (México) la que más tarde se ocuparía de la siembra extensiva y de saborear las habas de cacao molidas y mezcladas con agua y especias en un claro precedente de nuestro chocolate a la taza. Mayas y Aztecas recibieron esta herencia llegando a utilizar las semillas como unidad monetaria y de medida haciendo del cacao símbolo de abundancia, además de aprovechar sus propiedades, de las que luego hablaremos. No lo probó ni valoró en su justa medida, pero fue Cristóbal Colón, en su cuarto viaje, el primer europeo en tener contacto con el cacao que encontró en una embarcación indígena, paso que si dio Hernán Cortés quien compartió con Moctezuma la bebida y que decidió llevarla a la península introduciéndola en la corte de Carlos I para hacer las delicias de las damas que lo tomaban en secreto condimentado con especias, dando paso a la amarga invasión del Viejo Continente. Y decimos amarga porque no fue hasta tiempo después que se le incorporó azúcar a la bebida gracias a las manos de las monjas de Oaxaca (México) y las del Monasterio de Piedra (Zaragoza).
Más que como bebida asociada al placer, el chocolate en Europa fue considerado como medicamento, de hecho en Alemania, durante años, sólo se pudo adquirir en las farmacias

Más que como bebida asociada al placer, el chocolate en Europa fue considerado como medicamento, de hecho en Alemania durante años sólo se pudo adquirir en las farmacias y no fue hasta 1674 que en Inglaterra se empezó a ofrecer en forma de pastelillos poco después de que un grupo de aficionados decidieran sustituir el agua de la mezcla por leche a la que a veces se añadía alcohol. La afición al chocolate fue aumentando y aparecieron los primeros utensilios destinados a su elaboración y servicio: chocolateras, molinillos, tazas etc. y en Suiza se abrió la primera fábrica de chocolate en 1819. Los ingleses Fry and Sons fueron los primeros en comercializar una tableta y a los italianos les debemos los primeros bombones y hasta el día de hoy, maestros artesanos y marcas como Nestlé, Lindt o Hershey han ido modernizando la industria chocolatera e innovando en este goloso campo. Historia viva es lo que podemos ver en algunos de los museos que a él se dedican en nuestro país como el Museo de Chocolate de Astorga, ciudad que en los siglos XVII y XIX fue referente internacional en la elaboración de este producto o el Museu de la Xocolata de Barcelona ubicado en el antiguo convento de San Agustín que además de la exposición de objetos y materiales audiovisuales, organiza actividades y talleres. En Tolosa (Guipúzcoa) se encuentra la colección de la familia Gorrotxategi que, desde 1680, se dedican a la elaboración artesanal y en Valencia, la empresa también familiar Melero Comes hace lo propio desde 1870 y han logrado reunir una nutrida colección de objetos vinculados al cacao, al igual que el Museo Valor baluarte de la empresa del mismo nombre originaria de Villajoyosa (Alicante)

Delicioso en todas sus variedades, el chocolate es sumamente beneficioso para la salud


Delicioso en todas sus variedades, el chocolate es sumamente beneficioso para la salud siempre que se consuma con moderación dado su alto contenido calórico. Además de su efector energizante, hay estudios que afirman que las personas que lo consumen tienen una mayor esperanza de vida y que el chocolate negro, gracias a los antioxidantes y los polifenoles-flavonoides que contiene, beneficia al corazón, eleva la serotonina, reforzando la sensación de placer – de ahí su fama como afrodisiaco- y compensa estados de tristeza y ansiedad. Todas estas virtudes las tienen muy claras el equipo de The Chocolat Factory, una empresa catalana que ya tiene diversas tiendas repartidas por toda España y ha llegado a seducir con su concepto, que aúna sabor y diseño, en China y Singapur. Como prueba de ello está The Vase, un centro de mesa completamente comestible. Habas de cacao Trinitario 100% biológicas procedentes de República Dominicana y de la Isla Trinidad son la materia prima con la que ChocoLate Orgániko elabora sus productos entre los que encontramos originales tabletas con anís verde, aceite de oliva, limón/pimienta o flor de sal y que se pueden adquirir en tiendas especializadas y gourmet. La veterana y universalmente conocida, Lindt acaba de inaugurar su tienda online para nuestro país y a través de ella se puede adquirir su casi inabarcable variedad. Y no podemos olvidarnos de los protagonistas de las meriendas de los españoles durante generaciones: La Campana de Elgorriaga, que lleva más de 300 años elaborando sus tabletas, Nestlé Extrafino con su gran vaso de leche en cada tableta que aún conserva el rojo del envoltorio de su primer lanzamiento y Milka de Suchard que lanzó su vaca suiza tintada de color lila para sorprender a los consumidores allá por 1901 y que ahora nos resulta de lo más familiar.

Otro modo de disfrutar de sus propiedades es a través de la Chocoterapia o tratamientos estéticos como masajes, envolturas o mascarillas a base de cacao y productos afines que además de sensaciones sensuales aportan a nuestra piel suavidad e hidratación y que podemos recibir en centros como La Boutique del Bienestar (que tienen este tramiento de oferta durante el mes de septiembre), Spa Premier o The Santctuary (Todos en Madrid) Holmes Place (Madrid, Barcelona y Zaragoza) , en Aqua Urban Spa y Huaria (ambos en Barcelona) el Hotel Carlos I (Sanxenxo), Termaria (La Coruña) o Thalasso Real (Santander) o contratar a través de la web My Days que ofrece tratamientos para regalar o regalarse en toda España.

Asumimos que ustedes son chocolate adictos como nosotros y por eso les haremos además unas sugerencias literarias para ahondar en el tema: El Chocolate de Piere Hermé (Larousse) se puede considerar una de las biblias de este producto. En sus casi 400 páginas se recoge la historia, orígenes y datos interesantes que hemos tocado sólo de refilón en las líneas anteriores además de 380 recetas para tentar a cualquiera. De la misma editorial, Aromas de Chocolate utiliza un enfoque más hedonista que parte de su presentación que asemeja a una tableta y nos lleva por la degustación con los cinco sentidos pasando por el maridaje y por supuesto, el recetario. En Los Pecados Capitales del Chocolate (Akal) Lauren Scott nos invita a sucumbir ante esta delicia del cacao a través de fotografías y recetas que son recogidas en un ejemplar más pequeño inserto en el volumen. En la novela, dos suculencias que no deben perderse: la sensual y evocadora Como agua para chocolate de Laura Esquivel y Chocolat de Joanne Harris, cuya adaptación cinematográfica protagonizada por Juliette Binoche hizo derretirse a unos cuantos.

Y para los que se hayan quedado con ganas de más, entre los días 4 y 7 de noviembre, se celebrará en Madrid el 7º Salón del Chocolate Moda Shopping con un especial homenaje a los 7 pecados capitales que servirán de inspiración a diferentes actividades como un taller obrador o un casino y para el que se han creado unas mascotas “pecaditos” que personificarán cada uno de ellos. Nosotros, nos dejaremos tentar. Y caeremos, seguro.
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Jorge 21/09/2010, 11:16
Pues yo he leído en http://www.chocoadictos.com que el salón del chocolate está haciendo concursos en facebook y que regalan bombones.

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