Bocados Celestiales
Dulces de Convento
Tras los muros de monasterios y conventos se han guardado durante siglos los secretos de algunas de las recetas más antiguas de nuestra repostería. Suspiros y pellizcos de monja, lazos de San Guillermo, yemas de Santa Teresa o de San Leandro, tocinos de cielo, huesos de santo, glorias, corazones de obispo, orejas de fraile… son sólo algunos de los nombres de evidentes reminiscencias que han pasado de generación en generación y que aún se siguen elaborando en las cerca de mil abadías que se reparten por nuestro país.
En la Edad Media, sólo los castillos y los conventos disponían de obrador y los segundos se convirtieron en un crisol en el que se fusionaron la tradición repostera cristiana, árabe y judía. Las novicias, al tomar los hábitos, aportaban las recetas familiares al acervo conventual y como algunas de ellas provenían de la nobleza -condenadas a la clausura por ‘pecadillos’ de diversa índole, tal como relata Antxón Urrusolo en su entretenido recetario La cocina del Monasterio (Plaza y Janés)- llegaban acompañadas de sus cocineras lo que paulatinamente fue enriqueciendo y perfeccionando la cocina elaborada por manos religiosas. De este modo, los conventos se fueron convirtiendo en guardianes de recetas y su aislamiento tanto físico como espiritual ha permitido preservar la tradición y la técnica artesanal repostera. Las monjas de clausura elaboraban los dulces para agradecer ofrendas o agasajar a sus benefactores pero con la desamortización de Mendizábal en 1836 se vieron abocadas a comercializar estos productos y Pio XII, en 1950, puso su granito de arena instando también a esta actividad orientada al sustento de las comunidades. Y no sabemos si es por la tradición y buen hacer heredado, por el cuidado y la dedicación que le ponen las hermanas o si es quizá por el toque divino. pero el hecho es que la repostería conventual tiene miles de devotos y gana conversos cada día.

La repostería conventual tiene miles de devotos y gana conversos cada día

La tradición popular sostiene que si una novia quiere mantener alejada la lluvia el día de su boda debe llevar huevos a un convento de Clarisas y, creyentes o no, son muchas las que cumplen con esta especie de conjuro climatológico para evitar novias pasadas por agua y las monjas se sirven de estas ofrendas para elaborar los dulces (siempre con el beneplácito de Sanidad) que luego pasarán a través del torno en conventos como el de Santa María de Jesús en Ávila, Villaverde de Pontones en Cantabria, el de Tordesillas, el de la Purísima Concepción de Sevilla, el de Santa Clara de Jesús de Estepa o el de Aguilar de Campoo entre muchos otros. Otras órdenes también hacen de la repostería un arte como las benedictinas de Alba de Tormes, o las agustinas de San Leandro, o las jerónimas del madrileño convento del Corpus Christi, o las hermanas concepcionistas franciscanas del monasterio sevillano de Santa María del Socorro o las jerónimas de Santa Paula. Estas dos últimas congregaciones recientemente han decidido sacar a la luz sus recetas a través de sendos libros, Los Dulces del Convento y Mermeladas y Conservas del Convento en dos cuidadas ediciones con profusión de suculentas fotografías (Ed. Cúpula). Y no han sido las únicas. Sor María Isabel, dominica del convento de Nuestra Señora del Rosario de Daroca (Zaragoza) se ha convertido en un auténtico fenómeno editorial con su trilogía La cocina, los dulces y los pucheros de las Monjas (Ed. Martínez Roca).
Y es que nuevos aires están llegando a los conventos y las monjas se están adaptando a ellos. Cada vez son más las congregaciones que disponen de web propia que además utilizan para comercio de sus productos on-line y cada año nuevas órdenes se suman a ferias como Expoclausura para darse a conocer y empresas como España en la Mesa (tienda online y en Madrid) o Ave María (Sevilla) también colaboran en esta tarea llevando a sus estanterías lo más delicioso de la repostería conventual. Y uno de los mejores testimonios de este fenómeno es el programa Bocaditos de Cielo que se emite en Canal Cocina y en el que, por primera vez, unas cámaras de televisión han entrado en un convento de clausura para rodar un programa en el que sor Liliana y sor Beatriz, concepcionistas franciscanas de Segovia, muestran sus habilidades de expertas reposteras a la vez que descubren los secretos de esta cocina con toques celestiales.
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Los dulces del convento 11/05/2011, 00:03Bocaditos de Cielo es un programa genial, me gusta mucho, pero el toque y la dedicación que le dan eso no se puede enseñar. Para encontrar dulces de conventos y monasterios www.losdulcesdelconvento.com
juani 29/11/2010, 23:56este verano pasado compré unos dulces en el Convento de las Claras de Aguilar y desearía conocer si realizan envíos.
angel 29/11/2010, 07:37hayer domingo vi un reportaje de dicho convento con los dulces artesanos q elaboran las hermanas, y hi es tanto el tiempo q deseaba comunicarme o interesarme sin saber com hacerlo . TENIENDO LA OPORTUNIDAD DE HACERLO AHORA ME INTERESARIA IN FORMACION PARA PODER HACER UN PEDIDO (gracias ) espero glorioso dicha informacion . un saludo.!
ines 27/11/2010, 12:06En la tienda AVE MARIA, estación de Santa Justa deSevilla encontrareis exquisitos dulces de conventos de la tierra.
lola 19/04/2010, 16:57Para los que vivimos en Barcelona o cercanías hay una lugar fantástico en el barrio gótico cerca de La Catedral, donde se pueden comprar dulces de todo tipo provenientes de los conventos de toda España, se llama Caelum, también es cafetería, muy recomendable
http://11870.com/pro/caelum/media
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