30 agosto, 2017. Por

No pijama, no party

La trilogía en pijama del comiquero Paco Roca cobra vida cinematográfica con Raúl Arévalo
No pijama, no party

Comenzó hace seis años creando un personaje con tanto de costumbrista como de reivindicativo, de cómico y de filosófico: un cuarentón que decide quedarse en casa todo el día con el pijama puesto. Un elogio a la pereza que habría encantado a Javier Krahe, y a través del cual Paco Roca (uno de los ilustradores y dibujadores de cómic más importantes y exitosos de nuestro país) comenzó una suerte de saga que, ahora, tras su tercera entrega, llega a su fin.

Y es que las 64 páginas de Confesiones de un hombre en pijama (que se pondrá a la venta mañana 31 de agosto en librerías de todo el país por 12 €) echan el cierre a una trilogía que arrancó con aquellas Memorias de un hombre en pijama y tuvo su segunda entrega con Andanzas de un hombre en pijama tres años atrás. Ahora, estas confesiones siguen desarrollando una vis cómica especialmente observadora, manteniendo la facción cotidiana y costumbrista, entre naif y autobiográfica, entre aventurera y pasiva, entre la soledad y la desesperanza.

Esta trilogía, además, tendrá su reflejo en la gran pantalla, cuando, con Raúl Arévalo como protagonista, podamos ver en cines una adaptación de este personaje y estas historias a un formato de comedia romántica: será en Memorias de un hombre en pijama, llegará a cines antes de final de año, está dirigida por Carlos Fernández de Vigo y se entremezclan la acción real (con Arévalo y María Castro como protagonistas) y la animación en 2D. Será la segunda película, después del éxito de Arrugas seis años atrás (te hablamos de ella entonces), que se adapte a la gran pantalla desde un cómic del ilustrador valenciano.

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