7 febrero, 2018. Por

Penny Necklace

“Me siento más unida al mensaje cuando es en castellano”
Penny Necklace

Con su nuevo LP, La Luz, que estrenamos en exclusiva en su momento, en el mercado desde hace algunos meses, hablamos con Odette SP, motor creativo de Penny Necklace sobre las ideas que hay tras el álbum y la trayectoria del proyecto musical.

Ya lleváis dos discos con esto de concebir los álbumes como obras artísticas, como algo más que una colección de canciones. ¿Qué tal funciona?

Internamente como proyecto, como hijo, genial. Porque es un proceso creativo y la expresión de un momento y lo ves, pasado el tiempo, y es como una fotografía de ese momento. Una instantánea. Pero creo que quizás es más complejo para mascarlo. Creo que la gente se queda mucho en el concepto, los colores, en cuántas partes tiene. Hay veces que la gente o las entrevistas se meten mucho en eso, que si una oda electrónica o no sé qué cuando, en realidad, son canciones.

“Me gusta englobar todo dentro de una esfera y que tenga todo un contexto y una unidad, desde los vídeos hasta las letras o la sonoridad. Pero creo que es algo para lo que el público no está suficientemente preparado”

Son nueve canciones que sí que tienen un trasfondo teórico pero que siguen siendo canciones de pop. Te puede gustar solo una, te puede gustar una familia de tres o te puede gustar el disco entero. Es verdad que a mi me gusta englobar todo dentro de una esfera y que tenga todo un contexto y una unidad, desde los vídeos hasta las letras o la sonoridad. Pero creo que es algo que el público no está suficientemente preparado.

En el caso de La Luz, ¿qué surgió primero? ¿El concepto o las canciones?

Primero fue un esquema caótico de un millón de ideas. Sabía que quería hacer algo como muy básico. Produje mucha información para luego limpiar e ir minimizando hasta nueve entes más pequeños. Y, en realidad, cuando decidí unir la idea de la sinestesia con el color, los sentimientos, los sonidos y la música fue cuando salieron esos nueve colores básicos. Y la unión de esos colores, para mi, fue La Luz. Que podía haber sido “paleta” o “cromatología”. Pero sí que fue la salida de una sombra, porque el proyecto estaba saliendo de un bache, resurgiendo, y fue una bonita forma de decir “mira, este proceso creativo a mi me ha servido para ver la luz”.

“Penny Necklace siempre ha sido en concepción una banda. Nunca he sido una cantautora. He trabajado con muchos músicos y ellos han aportado muchas cosas”

El tono entre vuestro anterior trabajo, Este Es El Disco de Penny Necklace (2015), es muy diferente al de La Luz. ¿Se debe al bache que mencionas?

Yo llevo con el proyecto de alguna forma, nueve años. Pero ha habido gente que ha entrado, que ha salido… siempre ha sido en concepción una banda. Nunca he sido una cantautora. He trabajado con muchos músicos y ellos han aportado muchas cosas. Y en la última época estaba con tres chicas, Julia Hermida, Diana Erenas y Marta Brandáriz, y hubo un cisma cuando Julia decidió dedicarse a su banda, Rufus T. Firefly. Recomponiendo la banda, el proyecto, decidí tomar las riendas yo sola. En este disco la composición, idea y producción fui yo sola. No sabía muy bien si iba a salir, a dejarlo o a crear otra cosa y ahí fue donde surgió el cambio.

Entre 2012 hasta este cisma que mencionas erais un grupo de chicas y ahora eres tu tocando con varias personas diferentes. ¿Qué diferencias notas en el trato cuando erais una banda de chicas a la otras formaciones que habéis tenido en Penny Necklace?

No fue buscado que fuera una banda de chicas. Simplemente es que en ese momento la gente que se cruzó en el proyecto, que se involucró y se ilusionó con él pues éramos chicas. Sí que es verdad que se explotó, no sé si como un acierto o como un error, la cara de “mujeres”. Yo no soy alguien abanderado del “sólo somos mujeres”. Creo que hay músicos y músicas, gente de todos los sexos, formas y colores que hacen las cosas bien y no me gusta diferenciar.

“Creo que hay músicos y músicas, gente de todos los sexos, formas y colores que hacen las cosas bien: no me gusta diferenciar”

No creo que sea más o menos que fuéramos una banda de chicas. En eso sí que te puedo decir que hubo muchas experiencias de festivales o de ciclos o de recopilatorios en los que solamente caben mujeres en los que sí que hemos participado. Pero yo no soy abanderada, ni soy feminista ni intento pelearme con nadie. Solamente creo que haciendo las cosas bien y tranquilamente las cosas caen por su propio peso.

Todo este interés por los sintetizadores, que no está en tus primeros EPs, el interés por el disco como una pieza artística completa ¿cómo has llegado a ello?

Aprendiendo. Yo empecé a tocar por casualidad. En mi entorno había mucha gente que tocaba y en las reuniones entre amigos había guitarras. Y yo, sin tener ni idea, me inventé temas porque no sabía sacar temas de otras personas, no sabía hacer versiones. Y a raíz de eso hice una demo y empecé a disfrutar y aprender tocando. Al principio era como todas las ideas revueltas sin mucha introspección y sin pensar mucho si quería hacerlo o no. Solamente quería hacerlo por diversión. Luego, poco a poco, ha sido cuando he tomado las decisiones que me han llevado o encaminado a que me guste la música como profesión o como, para mi, lo más importante que hay en mi vida, aunque no me dé dinero para vivir de ello. Pero vamos, es mi prioridad y está muy arriba en mi escala de valores.

“Hubo muchas experiencias de festivales o de ciclos o de recopilatorios en los que solamente caben mujeres en los que sí que hemos participado”

Y es cierto que en ese proceso pues sí que mi evolución de ideas y de cosas que me iban empapando iban por un lado y la música que hacía seguía estancada. Hubo un cisma como muy significativo que fue que en el último EP que hicimos en inglés yo invité a gente con la que ya estaba relacionándome que hacía electrónica a hacer muchos remixes. Y me gustaron tanto los temas en ese estilo, apartándome del folk, del ukelele y de todo lo que hacía antes que decidí comprarme las herramientas porque era lo que me motivaba. Entonces fue cuando se cambió a electrónica. Cambiamos de lengua también y fue el cambio más radical de la banda.

Ya son dos discos en castellano, ¿cómo funciona eso? ¿Te quedas con el cambio? ¿Mejor? ¿Peor? ¿Igual?

Yo estoy encantada. Porque soy capaz de emocionarme y de representar mucho más lo que siento. Creo que soy muy directa y muy sincera en mis palabras. Me siento más unida al mensaje cuando es en castellano. Y me gusta, me parece una forma sincera y transparente de abrirme. Creo que al final esto es un ejercicio de abrirse en canal y expresar y compartir e intentar emocionar a los demás.

“Me siento más unida al mensaje cuando es en castellano”

Según tu Facebook planeas que la gira este año comience con una parte en la que estás tu sola en el escenario con loops, pedales y demás cacharros y, luego, vaya subiendo la banda. ¿Esto es un reto?

Sí. Lo tuve que preparar para cuando fui sola a México y a Chile este verano. Fue un formato interesante para presentar estos temas en un círculo en el que no conocían las canciones y me pareció guay. Como los medios son muy reducidos y para las ciudades a las que quiero ir, que la gente me escribe y me reclama, no podemos cubrir gastos, quiero explotar ese camino. Además, creo que está guay para que la gente conozca el proyecto unipersonalmente y entienda que la banda acompaña y cómo funciona un poco toda la creación.

 

¿Hay alguna idea de ir a festivales especializados en música electrónica?

Pues, en realidad, los festivales es una puerta que no se abre al proyecto. Yo intentaré seguir llamando pero el Deleste, por ejemplo… yo creo que es festivales más atrevidos que puedan programar cosas que les gustan y apostar por gente que, quizás, no conoce el público pero que ellos quieren enseñar. Creo que hay que llegar a la gente de alguna forma y hay muchos medios. Uno de ellos sería, por ejemplo, que los festivales apostaran por propuestas más pequeñas. Pero bueno, yo creo que poco a poco, dando las gracias a quien nos ayuda, que irá creciendo. He visto de cerca cómo lo han hecho los Rufus, a quienes también les han cerrado muchas puertas y, al final, se les están abriendo todas. Así que creo que se puede hacer.

“Creo que al final esto es un ejercicio de abrirse en canal y expresar y compartir e intentar emocionar a los demás”

¿Podría haberse desarrollado un proyecto como La Luz en una discográfica?

Depende del contrato, de la ilusión y del interés. Las discográficas tienen mucha infraestructura, y gente que trabaja contigo y haces un gran equipo. Pero no he recibido ninguna oferta de apoyo. Conozco muchos proyectos muy grandes que nunca han trabajado con discográfica. O que se la han montado por su cuenta, como Vetusta Morla o Rufus. Me gusta ser libre para hacer lo que quiera sin la presión de alguien que tenga como fuerza en su opinión. No me cierro la puerta, pero no ha habido nada.

 

Tal y como pinta ahora el proyecto de Penny Necklace, ¿se parece en algo a cómo lo imaginabas que sería hace nueve años?

No, la verdad es que no. Miro para atrás y es increíble todo lo que he conseguido. Solamente que tu vengas a entrevistarme o que alguien que no me conoce de nada se interese por estas cosas ya me parece alucinante. Me encantaría que fuese mucha gente, cada vez más, pero los pequeños logros son los que me hacen seguir.

GIRA:

23.02: Cáceres, Sala Sidecar.
16.03: Madrid, El Sol (con Autumn Comets)
11.04: Valencia, La Fábrica de Hielo.

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