3 abril, 2018. Por

Pasajero

‘Antídotos Fugaces’ es nuestro disco más directo y minucioso
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Con la publicación de Antídotos Fugaces, su tercer disco, aún reciente, la banda madrileña Pasajero continúa explorando los límites del rock indie. A sus ya habituales muros de sonido eléctrico y letras rabiosas y emocionales se suma, en este nuevo trabajo, un interés por las texturas electrónicas y la adición de sintetizadores. Precisamente hemos hablado con Javier García Arcos, su teclista, para aprender un poco más sobre cómo ha ido evolucionando el sonido de Pasajero desde que publicaran Radiografías (2012).

“Algunos de los sonidos se consiguieron retorciendo hasta lo irreconocible la fuente original o provocando ‘glitches'”

Lo primero que sorprende de Antídotos Fugaces es su agresiva portada. La primera vez que la vi no sabía bien qué encontrarme dentro del disco, más aún conociendo vuestro trabajo anterior. ¿Qué representa esta imagen?

La paradoja de la soledad en una sociedad hiperconectada. Gracias a la tecnología podemos tener acceso continuo a una cantidad indeterminada de información y personas, a cualquier distancia, pero a la vez esto distorsiona la realidad porque es más difícil reconocer lo que es de verdad, lo real.

Por lo que leo, Antídotos Fugaces lleva más de un año grabado. ¿Por qué se ha alargado tanto su publicación?

Bueno, el grueso de la grabación y producción se hizo hace un año con Edu Baos (León Benavente), pero no fue hasta poco después cuando realmente fuimos conscientes del cambio y en algunos detalles no estábamos del todo satisfechos. Quisimos regrabar algunos arreglos y remezclarlo en Estudios Reno en junio, así que todo se retrasó hasta después del verano.

“Teníamos claro que en este disco queríamos más protagonismo de la electrónica”

Antídotos Fugaces tiene unas capas de electrónica que no estaban en vuestros anteriores trabajos. Hay momentos, como la introducción de Hombres Tristes, que suenan verdaderamente darkwave. ¿Cómo habéis llegado a este sonido? ¿Se parece a lo que teníais en mente cuando empezasteis con Pasajero?

Teníamos claro que en este disco queríamos más protagonismo de la electrónica, y cuando empezamos a diseñarla improvisábamos mucho con sintetizadores arpegiados. Uno de nuestros referentes en este apartado es Trent Reznor (Nine Inch Nails). Siempre imaginamos una electrónica sucia, generalmente oscura, pero a la vez minimalista. Algunos de los sonidos se consiguieron retorciendo hasta lo irreconocible la fuente original o provocando “glitches”.

¿Cómo afectarán estas nuevas pinceladas electrónicas a vuestro sonido en directo?

Nos obliga a depurarlo. Todos esos detalles los mantenemos así que llevarlo a directo implica mayor preparación, sobre todo técnica. También hemos revisado algún tema antiguo bajo este enfoque.

Parque de Atracciones (2015) tenía algunos momentos claramente reivindicativos. Antídotos Fugaces no parece del todo apolítico, pero los mensajes sociales parecen algo más velados. ¿Ha dejado de interesaros crear letras tan directas como la de Intocables?

No, para nada, aunque quizás la forma de contarlo ahora va más acorde con nuestro momento actual. Generalmente en nuestras letras combinamos lo directo con lo poético. Intocables quizás sea una de las excepciones, pero porque la música y la temática así lo pedían, había mucha rabia y ganas de gritarlo. En este disco, por ejemplo, la letra de Plan B creemos que es bastante directa, aunque sin la carga social.

“Es nuestro disco más directo y minucioso. Marca un punto de inflexión en nuestro sonido y forma de trabajar”

Llama poderosamente la atención que vuestras letras suelen escaparse de los clásicos temas románticos o claramente personales. ¿Qué es lo que os mueve a escribirlas?

La necesidad de contar algo. Tratamos de no ser muy obvios para que tengan cierto matiz atemporal y universal. Dependiendo del momento pueden cambiar su significado, y eso nos gusta. Nos sorprende también cómo la gente asimila las canciones y las interpreta con respecto a su mundo.

¿Hay alguna narrativa o algún hilo conductor que una las canciones de Antídotos Fugaces?

Las propias diez canciones son nuestros ‘antídotos fugaces’ particulares. Son breves y directas y nos ayudan a evadirnos de todo aquello que no nos gusta en nuestras vidas.

¿Qué significa Antídotos Fugaces dentro de vuestra discografía?

Es nuestro disco más directo y minucioso. Marca un punto de inflexión en nuestro sonido y forma de trabajar. Hemos cambiado el modo de componer, la producción y el directo. Para nosotros es el paso adelante que queríamos dar.

¿Cuáles son las canciones que destacaríais de él?

Nos parece que los dos adelantos Hombres Tristes y Francotiradores son un buen resumen del álbum. Nos gusta también el contraste que dan tanto el inicio (Allí) como el final del disco (Plan B) con respecto al sonido habitual de la banda.

GIRA:
06.04: Madrid, Teatro Barceló
28.04: Albacete, Sala Caribou
30.08-01.09: Guadalajara, Festival Gigante

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