12 septiembre, 2018. Por

Onda Vaga

Cómo convertir lo ajeno en algo absolutamente íntimo, propio y personal
Onda Vaga

¿Cuán propio puede llegar a ser algo que es de otro? Si se hace bien, y no desde el ejercicio tosco del robo a mano armada que canta por peteneras, lo ajeno puede llegar a ser propio en el arte. La clave está en interiorizar, en hacerlo crecer y sentir dentro de uno algo que, en realidad, parió otro.

Eso es lo que han conseguido los argentinos Onda Vaga, quienes tras cuatro álbumes de canciones propias y más de una década convirtiéndose en uno de los escapularios más auténticos del folk-pop argentino tanto de masas (han llegado a tocar en el Estadio Luna Park de Buenos Aires, uno de los recintos más masivos del país) como exportable (todos los años se dejan ver por Europa y Asia: de hecho, en unos días arrancan su maratoniana gira por España), sin mayores artificios que la música que suena a madera y las armonías bonitas, ahora han decidido recuperar la intimidad de la furgoneta, de las canciones tocadas en los camerinos, de los mensajes de WhatsApp enviando canciones, del CD compartido, de la playlist o la cinta grabada para un amigo, de la emoción que se siente al conectar con tus compañeros de banda al sentirse identificado en la canción de un tercero.

“Onda Vaga demuestran con este disco que las canciones, en cuanto el autor las canta, dejan de ser de él para ser de quien las sepa cuidar mejor; y que la propiedad, a veces, es un estado mental”

Eso es lo que plasman en Nuestras canciones: un repertorio de canciones ajenas que sienten como propias, y que, tocadas por ellos, también lo parecen. Y es que hay un ejercicio de camuflaje muy fino en este álbum de versiones: una interiorización de canciones que, en sus versiones originales, se mueven entre la bossa nova, el cancionero infantil, los orígenes del rock argentino, el folclore latinoamericano o el rock británico de los años ’60, pero que aquí suenan a Onda Vaga.

Regresando al sonido de fogón de campamento de sus dos primeros álbumes, el quinteto argentino brilla especialmente cuando se acerca al cancionero tradicional: especialmente en El Curruco, con Perotá Chingó como aliadas; pero también en la zamba venezolana Los hijos de la noche, en una Mariposita del amor con cierto reflujo a Manu Chao, a quien versionan de su época en Mano Negra una Noche de acción revestida que recuerda a Continente de perlas, canción original de los argentinos; o en El Mambo, canción de Andrés Calamaro que recupera ritmos folclóricos argentinos en una armonía pop-rock, a lo Estadio Azteca.

“Los argentinos han decidido recuperar la intimidad de la furgoneta, de las canciones tocadas en los camerinos, de los mensajes de WhatsApp enviando canciones, del CD compartido, de la playlist o la cinta grabada para un amigo, de la emoción que se siente al conectar con tus compañeros de banda al sentirse identificado en la canción de un tercero”

Quizá la que menos brille acabe siendo la más conocida, una Sunny Afternoon de los Kinks con una pronunciación y una demostración de identidad cuestionable por parte del combo argento; e incluso en su acercamiento a la Quédate Luna de Devendra Banhart que cantan a dúo con el murciano Muerdo, no consiguen llevar a un nuevo universo el sonido de la original.

Donde sí que desarrollan su creatividad y su universo absolutamente personal y mixto es cuando se animan con un clásico de Xuxa (Xuxa Park), con la facción más country de los Babasónicos (Desfachatados), con su culto a Tanguito, uno de los padres del rock argentino (Sutilmente a Susana) o con sus guiños a la tropicália carioca (la Minha Menina de Os Mutantes y la Augusta, Angélica e Consolação de Tom Zé).

Onda Vaga demuestran con este disco que las canciones, en cuanto el autor las canta, dejan de ser de él para ser de quien las sepa cuidar mejor; y que la propiedad, a veces, es un estado mental.

Gira
12.09: Barcelona. Apolo
14.09: Vic (Barcelona). Mercat de Música Viva de Vic
15.09: Valencia. Peter Rock Club
16.09: Murcia. Sala REM
19.09: Granada. Planta Baja
20.09: Sevilla. Malandar
22.09: Tenerife. Festival Boreal
06.10: Madrid. Copérnico

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