2 octubre, 2018. Por

Noche de lobos

En parte cuento de hadas terrorífico, en parte película de acción y suspense más intensa y compleja de lo habitual
Noche de lobos

En Hold The Dark (Noche de Lobos) viajamos de nuevo al corazón de las tinieblas, en este caso, un corazón helado. También es una magnífica historia de venganza, locura y redención, la cuarta, y más ambiciosa película, de Jeremy Saulnier (1976), tras las magníficas Blue Ruin y Green Room, la adaptación de una novela de culto de William Giraldi, convertida en guión por su colaborador habitual Macon Blair. Adquirida por Netflix, sin duda es desde ya una de las mejores alternativas del catálogo de la plataforma. Después del azul y el verde, nos adentramos en la oscuridad.

En Keelut, un pueblo en un remoto rincón de Alaska, rodeado de bosques, varios niños han desaparecido. Como en un cuento de los hermanos Grimm o Perrault, los habitantes les echan la culpa a los lobos. Una mujer, Medora (Riley Keough, la nueva musa del cine indie norteamericano) , contacta con Russell Core (un grandísimo Jeffrey Wright, en su papel más destacado hasta la fecha), un veterano naturalista experto en lobos de renombre mundial. Le pide ayuda. Quiere encontrar al lobo que se llevó a su hijo. Quiere que lo mate. Russell, que tiene sus propios demonios internos acechándole, acepta investigar el caso. No tarda en descubrir que el responsable de las desapariciones no pertenece, exactamente, al reino animal…

“En parte cuento de hadas terrorífico, en parte una película de acción y suspense más intensa y compleja de lo habitual en nuestras pantallas, Noche de lobos es una de las sorpresas de este año”

Mientras tanto, Vernon (Alexander Skarsgård), el marido de Medora, regresa de Irak. Un exmilitar que ha vivido durísimas experiencias en combate; un individuo violento, desconectado del mundo, encerrado en sí mismo. Encuentra su hogar vacío: no sólo su único hijo, también su esposa ha desaparecido. Emprende inmediatamente la búsqueda, seguido de cerca por un detective de la policía, Donald (James Badge Dale), que trata de resolver esta maraña de crímenes cada vez más tenebrosa.

A través de esos cuatro personajes –tres hombre y una mujer, con unos intérpretes inspiradísimos-, Saulnier construye un denso, hipnótico, thriller que demuestra, como en sus dos películas anteriores, que es uno de los cineastas actuales que mejor filma escenas de tensión pura, un heredero legítimo de John Carpenter y Walter Hill [ese fue quizás el motivo por el que fue contratado para dirigir la tercera temporada de True Detective por la HBO, labor que abandonó tras rodar un solo episodio, después de una disputa con el creador de la serie, Nic Pizzolatto]. En parte cuento de hadas terrorífico, en parte una película de acción y suspense más intensa y compleja de lo habitual en nuestras pantallas, Noche de lobos es una de las sorpresas de este año. No os la perdáis.

Noche de lobos