24 abril, 2017. Por

New Day

Hablamos con los ex Dover Amparo Llanos y Samuel Titos sobre su nueva banda
New Day

Durante 25 años, Dover se convirtió en el paladín del rock alternativo español, fueron una revelación sin precedentes en el territorio indie, conquistaron países como Alemania, reventaron las listas de venta, consiguieron que suene rock cantado en inglés por un grupo español underground en el circuito comercial y hasta arriesgaron a lo kamikaze con discos que exploraban sonidos radicalmente diferentes como la música disco electrónica o los sonidos orientales.

Pero Dover decidió que listo, que ya estaba bien. Y nació New Day a la estela de dos de sus ex miembros: Amparo Llanos y Samuel Titos junto al batería Jota Armijos, que pasó anteriormente por bandas como Fuckaine o 69 Revoluciones. Y hace tan solo unas semanas publicaban Sunrise, un álbum que se produjeron y autoeditaron ellos mismos y en el que mantienen el pulso por el rock-pop alternativo pero con ramalazos que van desde el folk al rock and roll o la indietrónica. Nos sentamos con Amparo y Samuel para hablar de este nuevo amanecer.

discosunriseNotodo: En el showcase que disteis en Madrid antes de que salga el disco estaba tu hermana Cristina grabándote con el móvil, cantando todas las canciones. Se confirma que no hubo una ruptura a lo Gallagher. ¿Por qué acabó Dover?

Amparo: Básicamente porque mi hermana se quería marchar.

NTD: Fue su culpa entonces…

Amparo: (Ríe) No, no es cuestión de culpas. Creía que había dado todo lo que tenía para dar en Dover en 25 años y quería marcharse. Pero luego visto con perspectiva tenía razón. Lo que pasa es que a mí, por ejemplo, me daba miedo tener un grupo y que no estuviese ella. Estaba muy confortable con ella, pero sí que creo que era el momento de dejarlo.

“Un artista no tiene que intentar elegir a su público: eso es insolente, elitista y presuntuoso”

 

NTD: Sin embargo, cuando os entrevisté por Complications daba la sensación de que se reabría una nueva puerta para Dover, veníais de una gira exitosa como el aniversario del Dover Came to Me. ¿Pasó algo ese año?

Samuel: No, no pasó nada especialmente difícil. Simplemente que durante ese tiempo nos dimos cuenta que habíamos hecho todo lo que había que hacer.

Amparo: De hecho, cuando estaba saliendo Complications, Cristina ya estaba entrando en ese proceso de querer dejarlo. Ya llevaba con ello a vueltas un par de años, pero nada más terminar el disco realmente ella sintió que eso era lo último que iba a hacer ya. Lo que pasa que sí que por otro lado estábamos contentos, nos lo habíamos pasado bien en la gira pero era hora de acabar.

NTD: No sé a la hora de articular el discurso de New Day siendo dos tercios de la banda ex Dover (que es algo que os perseguirá toda la vida), si teníais claros tics que queríais mantener y cosas con las que queríais romper, sambenitos que queréis quitaros de la “etapa Dover”.

Amparo: Es curioso, porque ni Samuel ni yo sentimos que haber sido parte de Dover “nos persiga”. Nos lo tomamos con un orgullo que incluso lo ponemos delante, no queremos ocultarlo ni que la gente no piense en ello.

Samuel: Sentimos más que “nos acompaña” que “nos persiga”.

Amparo: Es algo de lo que estamos muy pero muy orgullosos. Creo que Dover hemos hecho cosas impresionantes y que ahí quedan… con todo lo que supone haber estado en Dover, todo lo que hemos tenido que oír… pero incluso eso, una vez que ya ha pasado y lo ves con distancia, te da orgullo: tenía que ser así (ríe).

“Vitalmente sí sentimos que empezamos de nuevo, pero artísticamente no: en Dover siempre tuvimos mucha libertad”

 

NTD: Es verdad que se ha dicho mucho sobre Dover. De alguna manera en los últimos años desde la crítica y parte del público casi que se deslegitimó la «marca Dover«. Se utilizaba casi para coñas. ¿Creéis que eso afectará a New Day o que la gente hará borrón y cuenta nueva?

Amparo: No tenemos ni idea, la verdad. Y no nos interesa en absoluto. Dover no éramos una marca, éramos un grupo, éramos cuatro personas que hacíamos música muy buena, buenísima. Y cuando haces cosas que son muy buenas necesariamente tienes que atraer crítica negativa y cierto odio: cuando algo es muy bueno el impulso natural es atacarlo, está en la naturaleza humana, ya lo decía John Kennedy Toole en La conjura de los necios. Lo que nos pueda seguir de eso será una buena señal, querrá decir que algo estamos haciendo bien (ríe).

NTD: Vuestro club de fans Haus of Dover ahora es Haus of New Day: mantenéis el apoyo de los más acólitos de antes.

Amparo: Sí, mucha gente. Y mucha gente de generaciones muy distintas.

Samuel: En general muy buena. Casi exclusivamente fue muy buena, me atrevo a decir. Si hay algo malo de lo que enterarse ya nos enterarnos. Pero los mensajes que nos han llegado han sido que les había encantado.

NTD: Lleváis mucho tiempo tocando: Samu antes de Dover tocaba en Sperm; Amparo has estado 25 años en Dover… No sé si tenéis sensaciones similares a cuando empezabais a tocar por primera vez. ¿Hay algo de esa sensación virginal, de la primera vez, en New Day?

Amparo: Por un lado, vitalmente sí. Artística o creativamente no mucho, porque con Dover hacíamos lo que queríamos, y por eso también se nos criticó mucho a lo largo de nuestra carrera pero nosotros lo defendíamos y nos daba igual lo que dijeran. Con Dover hemos hecho discos muy dispares entre sí y nos hemos movido mucho artísticamente.

Pero vitalmente sí que es verdad que cerrar una etapa que ha sido muy larga y muy importante en tu vida y entrar en una etapa nueva con un futuro absolutamente borroso y desconocido sí que es cierto que te retrotrae a cuando estábamos empezando hace muchos años, y a esa sensación de empezar de nuevo, y de que si vas a un festival tocas el segundo, y es algo que hace mucho que no nos pasaba (risas). Y está muy bien.

“Cuando haces cosas muy buenas necesariamente atraes crítica negativa y cierto odio”

 

NTD: ¿Cómo llevas esta nueva dimensión de papel protagonista, de frontwoman que antes ocupaba tu hermana?

Amparo: Mejor de lo que imaginaba, lo reconozco. Me tengo que dar un premio a mí misma (ríe).

NTD: ¿No te dio el tembleque?

Amparo: No, para nada. Lo que sí me di cuenta el año pasado cuando estaba escribiendo las canciones y empezamos a ensayar diariamente y a grabar maquetas, es que para cantar hay que sentirse cantante.

NTD: ¿Y te sientes cantante?

Amparo: Al principio era más una intención, un “venga, voy a cantar, pero yo no he cantado nunca”. Pero todo eso lo tienes que olvidar y te tienes que poner a cantar. Y eso es lo que estoy haciendo, y por eso lo estoy disfrutando mucho.

“El que quiera ver a Dover ha tenido 25 años para hacerlo”

 

NTD: Decís que “New Day es un grito de independencia”. Y a la vez es cierto que hay varias canciones que aluden a la libertad casi como concepto; e incluso el título Sunrise comunica una especie de “amanecer”. ¿Tiene algo que ver esto con los últimos años de Dover o es otro tipo de mensaje?

Amparo: Es una experiencia vital mucho más amplia; se refiere a esa idea de la vida como un camino lleno de obstáculos y curvas pero en donde siempre hay salidas. Uno va pasando por etapas. El proceso de vivir tiene su complicación. Y está conectado con lo que decías antes: esa sensación de volver a la casilla de salida, de volver a ser virgen vitalmente al enfrentarte a una etapa nueva de tu vida con una aventura.

NTD: ¿No tiene nada que ver entonces con esa lectura de que el pasado más inmediato con Dover representaba una especie de cárcel y este New Day es un halo de libertad?

Amparo: No, pero todo tiene que ver. Dover en mi vida era importantísimo, era el centro de mi vida porque así lo es la música. Y yo como encajé personalmente la ruptura con mi hermana, que fue amistosísima pero fue una separación: estábamos como siamesas y de repente esa identidad que yo tenía como “la guitarrista de Dover”, que me gustaba mucho, de repente ya no la tenía más. Todo eso es un proceso que vives y elaboras y al final lo que sale es este grupo nuevo con el que, desde que empezamos, sí que noté desde la primera canción que había una sensación de liberación; no por nada, sino por reivindicar que podíamos reiniciarnos y empezar otra vez de cero. Y eso se nota en todo: en el nombre del grupo, el del disco, en algunas de las canciones…

“Me gustaba mucho la identidad que daba ser “la guitarrista de Dover” ”

 

NTD: También decís que el relato de Sunrise está articulado en torno a los “anhelos”. ¿Cuál diríais que es el mayor anhelo que tiene New Day?

Amparo: Yo creo que tiene unos anhelos que son comunes a todo el mundo, muy primarios: los anhelos de vida, que son los que se pueden traducir desde el enamoramiento al querer recorrer el mundo. El anhelo de vida se traduce muchas veces en impulsos, muy primarios, sin ninguna elevación espiritual. Anhelos que te empujan a imaginarte situaciones. Eso es lo que me inspira componer.

NTD: En cuanto al sonido sí que hay un patrón común que se puede encuadrar en torno al rock alternativo, pero también hay ramalazos de otros sonidos: aires folk, herramientas más propias de la indietrónica, algunas bases pregrabadas que también utilizáis en directo… ¿Había alguna cuenta pendiente en cuanto a sonido, cosas que no pudiste plasmar en Dover que sí plasmáis en New Day?

Samuel: No sé si había cuentas pendientes. No estaba esa idea de “vamos a hacer ahora esto porque en Dover no cabía tal o cual sonido”: siempre hubo mucha libertad para hacer el tipo de canción que quisiéramos. Pero todo lo que hay ahora en el disco que la gente cuando lo escuche le resulte novedoso o que piense que estamos rompiendo con algo o abriendo otra puerta que antes estaba cerrada sucedió sin ningún tipo de ejercicio de premeditación.

Amparo: Dover teníamos una estructura como banda y funcionábamos de una manera y ahora con New Day funcionamos de otra. Ahora somos nosotros dos.

Samuel: Y habrá cosas que salgan ahora y que salgan en el futuro que sean difíciles de encontrar en Dover porque la génesis de nuestras canciones parten de un punto distinto al de antes, aunque haya cosas comunes.

“Dover no nos persigue: nos acompaña”

 

NTD: Otra de las influencias que mencionáis es la de Paul McCartney, al que mencionáis como uno de los referentes básicos. ¿Hasta qué punto creéis que existe ese “grano mccartniano” en New Day?

Amparo: Yo siempre he tenido la teoría de que a los Beatles no se los puede imitar porque sería desastroso. De vez en cuando sale algún grupo inglés que recupera un poco ese espíritu, pero creo que es porque no los están imitando, sino porque son muy admiradores de ellos, lo llevan dentro y les sale así. Imitarlos conscientemente es imposible. Pero para mí los Beatles fue mi primer amor musical, un grupo al que tengo una admiración profundísima; y con McCartney en concreto tanto dentro de la banda como fuera.

Al hacer este disco sí que me ha pasado de volver a mi primera juventud, a mi adolescencia, a aquella manera de estar en el mundo y de sentir la música e ilusionarte de aquella manera. Y al estar conectada con aquel momento quizá sí que se note algo más esa influencia. Yo sí que veo algún destello beatlemaníaco y me hace muchísima ilusión que la gente pueda llegar a percibirlo.

NTD: Incluso le habíais dedicado una canción con Dover en el Follow the City Lights.

Amparo: Sí, Cristina hizo el Dear McCartney, que me parece una canción excelsa: siempre le dije que si la oía Paul McCartney lloraría a raudales.

“Jamás podré cantar ni la milésima parte de cómo canta mi hermana Cristina”

 

NTD: El disco lo producís vosotros, sois vuestro sello, sois vuestro todo. ¿Es una filosofía de banda o sucedió así porque no apareció ningún sello que os quisiera editar?

Amparo: Es circunstancial completamente. No tenemos ni alma ni célula empresarial en nuestro cuerpo. Tiene sus ventajas autoeditarse, porque puedes hacer absolutamente lo que quieras. En un sello, si lo puedes poner por escrito y te lo aceptan, pues también: en Dover teníamos mucha suerte porque apretábamos mucho y teníamos un margen de libertad muy grande. Pero nunca es lo mismo. Ahora, por otro lado, tenemos que hacer de empresarios, y somos un par de empresarios nefastos (risas).

NTD: ¿Y cómo lo estáis llevando?

Amparo: Pues muy mal, fatal.

Samuel: Mucho mail, mucho trabajo de sentarte delante del ordenador, mucha carrera de fondo. Ahora con el disco ya en la calle es más fácil, pero los momentos burocráticos fueron complicados.

Amparo: Hubo momentos en los que parecía que nos marchitábamos con tantas mandangas burocráticos. Estábamos mal acostumbrados. Nos ahogamos en un vaso de agua con todas las cuestiones administrativas.

NTD: ¿Cuál diríais que es el hábitat natural de New Day en cuanto a circuito?

Amparo: Nos encantaría hacer todas las salas posibles: es lo que más me gusta y es donde creemos que está nuestro hábitat. Los festivales de verano también porque tienen muchísimo encanto. Pero a qué tipo de público no sabemos, ni queremos. No nos interesa nada. Considero que un artista no tiene que intentar elegir a su público: eso es hasta insolente y presuntuoso. Tiene un punto elitista que rechazamos absolutamente. En Dover es algo que rechazamos de toda la vida. Y por lo que hemos visto en los primeros conciertos tiene pinta de que nuestro público seguirá siendo muy mixto, pero sobre todo un público que no tiene prejuicios ni se pone límites a la hora de escuchar música. No tenemos por qué escoger un público.

Samuel: Igual sí funciona con grupos que tienen un estilo de música muy marcado, donde hay ciertos guetos y escenas muy herméticas. Y quizá ahí es más fácil dirigirte a un público en concreto. Pero hay otro tipo de bandas que han conseguido llegar a todo el mundo. Y tienen ya un repertorio que es casi patrimonio cultural.

“Me daba miedo tener un grupo en el que no estuviese mi hermana Cristina”

 

NTD: ¿Qué es lo que podrá ver la gente en los directos? ¿Solo canciones de New Day; de New Day y Dover; de New Day y versiones…?

Amparo: Solo de New Day. Lo de las versiones es más para grupos consagrados. Si no das una sensación de grupo amateur, sin repertorio.

NTD: ¿Y si desde abajo te piden canciones de Dover?

Amparo: Pues no. Sería presuntuoso por nuestra parte.

Samuel: Nos convertiríamos en un grupo de versiones de Dover (risas).

Amparo: Además yo jamás podré cantar ni la milésima parte de cómo canta mi hermana Cristina. Las canciones de Dover son para la gente o para que las cante mi hermana.

“No tenemos ni alma ni célula empresarial en nuestro cuerpo”

 

NTD: ¿Eso quiere decir que tu hermana está preparando un proyecto?

Amparo: No, no. Me refería a que si mi hermana en algún momento quiere volver a cantarlas, a ella le quedarán bien. A mí no. El que ha querido ver a Dover tuvo 25 años para verlo.

Gira:
28.04: Donostia. Kutxa Kultur Kluba
29.04: Bilbao. Stage Live

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