6 julio, 2018. Por

Netta

“Toda la música es música de verdad. Si te hace sentir bien, entonces es música”
Netta

No hace ni dos meses que Netta Barzilai ganó Eurovision con Toy, un singular tema electrónico sobre acoso escolar. Pero de la mano de la victoria, viene la polémica: Netta representa a un país, Israel, no especialmente conocido por su respeto a los Derechos Humanos o a las resoluciones de la ONU. Así que muchos ven en su victoria una maniobra de pinkwashing mediante la cual el estado hebreo trata de maquillar su imagen internacional presentándose como una nación progresista y LGTB-friendly. No ayuda nada que ellos estén convirtiendo la elección de la sede para la edición 2019 del certamen en un conflicto con connotaciones políticas. Para colmo, la artista no oculta que, como cualquier joven israelí, cumplió sus dos años de servicio militar obligatorio en la banda de la Marina.

Así las cosas, Netta sigue paseando su Toy y su looper por los orgullos LGTB europeos. Y hoy le toca al de Madrid. La israelí será la polémica protagonista (hay un boicot programado por parte de Orgullo Crítico) de la Fiesta Tanga que tendrá lugar en el Teatro Barceló esta noche. Nosotros hemos tenido oportunidad de hablar con ella sobre música, bullying, superación, Eurovisión… y también sobre Israel.

“Si la pequeña Netta pudiera ver a la Netta de mayor en la televisión en horario de máxima audiencia, me habría sido más sencillo ser una niña”

Te presentaste para el casting para la versión isreaelí de Rising Star en Septiembre de 2017. Desde ella te convertiste en la candidata de tu país para Eurovision. No ha pasado ni un año. ¿Cómo has vivido todo esto?

Netta: Yo me dedicaba a la música con estrecheces. Hacía cosas de avant-garde en algunas discotecas, trabajaba en bodas, hacía de camarera y trabajaba de profesora en una escuela infantil. Trataba de mantenerme. Mi madre ayudaba, pero quería dejar de ser una carga para ella. Quería ganarme la vida como música y tomé la decisión de que eso era lo que quería hacer. Pensé que aquello me daría algunos conciertos, algo de trabajo… pero explotó. Durante cuatro años crecí en sesiones de jam. Cuando empecé a llevarlas yo misma me di cuenta de que quería ser el batería, el guitarrista y el saxofonista. Quería hacerlo a mi manera. Así que me compré un looper y empecé a experimentar.

“Toda la música es música de verdad. Si te hace sentir bien, entonces es música”

Cuando llegué al programa decidí que quería hacer las cosas a mi manera. Lo hago todo yo misma, con mi voz y en directo. Creía que era bastante raro y no pensaba que algo así pudiera ganar. Pero, accidentalmente, ganó. Y me di cuenta de que puedo hacer algo realmente bueno por mucha gente. Si la pequeña Netta pudiera ver a la Netta de mayor en la televisión en horario de máxima audiencia, me habría sido más sencillo ser una niña.

Comparto la idea de que Toy es una canción capaz de marcar la diferencia para muchas personas. Precisamente por eso me sorprendieron los agresivos comentarios de Salvador Sobral sobre ella.

Me estás pidiendo que diga mi opinión sobre esto y no la tengo. Él tiene derecho a tener una opinión y yo pienso que la música es lo que tú quieras que sea. Salvador dice que su música es música de verdad pero ¿quién dictamina eso? Yo creo que toda la música es música de verdad. Si te hace sentir bien, entonces es música. Yo estoy muy ocupada tratando de ser la mejor versión de mi misma, también en mi música, para que haya renovación. Creo que estas opiniones tan oscuras están ahí para hacernos más fuertes, para hacernos volar por encima de ellas.

“La música es lo que tú quieras que sea. Salvador Sobral dice que su música es música de verdad pero, ¿quién dictamina eso?”

Llama más la atención porque incluso para quien no sigue Eurovision, está claro que parte de la gracia es que cada año gana una canción muy diferente al anterior.

Esa es la magia del certamen. Creo que es la autenticidad la que gana. Cuando la gente cuenta la verdad. O su versión de la verdad, que ya es suficientemente genuina. Cuando empecé a dedicarme a la música, como era una chica grande, aún lo soy y me encanta, me decían que cantara cosas de Adele o Aretha Franklin. Que vistiera de negro, no mostrara mucho, que cantara con una gran voz. Esa era la única forma que tenía de triunfar. Así que fui una artista de blues durante bastante tiempo.
Es una percepción estúpida, la de los estereotipos. Es como en Matrix: tienes una pastilla que es el cómo la gente quiere que vivas tu vida para que las cosas siguan igual y otra en la que todo es mentira y tienes el control de tu propio destino. Así que un día decidí tomar esa pastilla. Bueno, no fue un día. Ya me gustaría que hubiera sido un día. Fue un proceso que aún está en marcha.

“El mayor despliegue de poder es ir y hacer lo que te gusta”

¿Cómo es ser DJ y mujer?

Oh Dios, esta pregunta me encanta. No soy exactamente una DJ, soy una looper, una chica que persigue la electrónica en la música. Cuando empecé a estudiar en la Escuela Rimon de música contemporánea, era la única chica de mi clase y mis compañeros no me tenían ningún respeto. Yo tenía muchas preguntas porque no venía del mundo de la música. Y me dijeron muchas veces que me fuera a la clase de canto, que qué hacía allí. Cuando actuaba con mi equipo me decían que no tocara mis propios cables, que eran muy caros. En los conciertos me rodeaban técnicos de sonido que estaban convencidos de que no conocía mi equipo. Lo conozco y siempre es una lucha. Si sabes lo que haces, siempre les sorprende.

“Creo que Eurovisión no es algo que deba usarse políticamente. La música es música y que cuando evitas que la luz llegue, estás propagando oscuridad”

No es muy distinto a la experiencia que viven muchas mujeres en el mundo del rock.

Es gracioso, pero cuanto más existimos, más cosas hacemos con amor. El feminismo que me interesa es el que hace que vayas y cojas lo que te pertenece. No me gusta la gente que se sienta amargada y se queja sobre todas las cosas que se merece y no tiene. Esto es inaceptable. Yo vengo de un mundo en el que si crees que te mereces algo, si crees que la gente debería saberlo, has de ir y hacerlo. Y no andar quejándote, porque eso crea un problema. El mayor despliegue de poder es ir y hacer lo que te gusta. Por eso me encanta el Orgullo Gay, porque es un gran despliegue de poder mediante un festival y el amor.

“Cuando empecé a dedicarme a la música, como era una chica grande, me decían que cantara cosas de Adele o Aretha Franklin”

Es una pena que no puedas quedarte al desfile este sábado. Madrid se pone muy bonita durante el Orgullo.

Ya, eso me han dicho. Pero estoy aquí para apoyar a la comunidad LGTB, para actuar para ellos en la Tanga Party. Va a molar.

¿Qué podemos esperar de este concierto?

Pues llevaré mi looper, interpretaré algunas cosas que he preparado para este show y tocaré Toy. Me vestiré realmente genial y haré alguna locura con mi pelo. Me voy a celebrar a mi misma. Quienes vayan verán algo de looping en acción, será una cara que no han visto de mi antes.

¿Tendremos nueva música tuya en un futuro próximo?

Sí, en los próximos dos meses. Ahora estoy girando con Toy, pero mi productor y yo estamos trabajando con algunos artistas para publicar algo nuevo dentro de poco. Estamos muy ilusionados.

“En los conciertos me rodeaban técnicos de sonido que estaban convencidos de que no conocía mi equipo. Si sabes lo que haces, siempre les sorprende”

Cuando las cosas se calmen un poco con Toy, ¿hacia dónde planeas dirigir tu carrera musical?

Hacia cosas revolucionarias. Vídeos. Me veo como una artista visual. Por mi aspecto, mi presencia, mi show… Todo va a suceder un poco lentamente porque mi productor y yo somos muy perfeccionistas. Por ejemplo, llegar a “Ree, ouch, hey, hm” nos costó cuatro días en los que yo estuve haciendo sonidos raros delante de mi looper hasta que mi producto se rió. Así es como trabajamos, como creamos. Hasta que no es real, genuino, hasta que no suena como nada más, no es lo que queremos. Y no sucede con facilidad. Requiere tiempo. Aunque nos gusta tomarnos nuestro tiempo.

Netta en Madrid este jueves

¿Cómo llegó la música a tu vida?

Viví en Nigeria hasta que tenía siete u ocho años. Mi padre trabajaba allí y yo asistía a una escuela internacional en la que todos los niños eran de colores y etnias diferentes. Así que, por raro que parezca, no había diferencias físicas. Y nuestras personalidades empezaban a emerger. Allí tenía muchos amigos, era muy popular. Pero cuando nos mudamos a Israel en mi clase había 40 niños, todos iguales… y yo. Gorda, cejijunta y hablando inglés. No era un buen comienzo y me llevé muchas respuestas desagradables.

“Hasta que no es real, genuino, hasta que no suena como nada más, no es lo que queremos. Y no sucede con facilidad”

Me decían muchas cosas y lo malo es que me las creía. Como que no era inteligente, que no merecía ser amada o sentarme delante de la clase o responder a preguntas porque no conocía bien el idioma. Como no había ropa de mi talla, no merecía vestir de la forma que visto, rosa y como una chica. Fue complicado, así que traté de encontrar una forma de vencer a la situación. Perder peso no funcionó, pero la música sí. La música era mi ventaja sobre todos los demás. Me hacía más fuerte y les demostraba que no podían compadecerme, porque yo podía hacer algo que ellos no. Me dio luz, me hizo brillar. A todo el que esté sufriendo con algo le recomiendo que busque aquello en lo que brille.

Lo que me sorprendió de Eurovision este año fue encontrar un mensaje tan certero y auténtico sobre este tema.

La canción la escribieron dos hombres maravillosos llamados Doron Medalie y Stav Begen inspirándose en mí después de pasar seis meses viéndome en la televisión. Así que yo no escribí Toy pero la esencia de la canción está inspirada por mi. La canción es yo misma. Lo hicieron realmente bien.

“No pensaba en ganar Eurovision. Pensaba en ganarme a mí misma”

¿Cuándo te diste cuenta por primera vez de que podías ganar Eurovision?

No pensaba en ganar Eurovision. Pensaba en ganarme a mí misma. Para ganar necesitaba convertir Eurovision en uno de los bares en los que yo actuaba en jams. Allí era fiera, cantando, comiéndome las patatas fritas de los espectadores mientras improvisaba canciones sobre ellos. Tenía que trasladar esta energía con la que me conectaba al público a 250 millones de espectadores en tres minutos. Tuve que deconstruir esto para mostrar a mi verdadero yo delante de una audiencia tan gigante. Eso era en lo que pensaba. Creo que el festival celebra la diversidad en los géneros musicales y las personas y me parece genial. Pero no me veía compitiendo con nadie. Estaba intentando ser la mejor en mi trabajo.

¿Piensas que Eurovision 2019 se está utilizando políticamente?

Creo que no es algo que deba usarse políticamente. No sé si se está usando, estoy un poco en mi bucle. Creo que la música es música y que cuando evitas que la luz llegue, estás propagando oscuridad. Creo que, política aparte, hay que dejar a los políticos ser políticos y a la música ser música. La gente en Israel realmente necesita que Eurovision se celebre allí.

“Traté de encontrar una forma de vencer el acoso escolar. Perder peso no funcionó, pero la música sí. La música era mi ventaja sobre todos los demás”

¿Tienes preferencia por alguna de las ciudades candidatas?

No me preocupa, no importa. Jerusalem, Tel-Aviv y Haifa están a 30 minutos las unas de las otras. El recinto en el que se realizó el festival estaba a 30 minutos de Lisboa, así que no creo que deba celebrarse en un lugar específico. Eurovision se celebrará en Israel y será genial para Israel y para que todo el mundo vea lo genial que Israel es.

Netta