7 noviembre, 2013. Por

El último vecino

El último vecino
El último vecino debuta con una colección de perfectos romanticismos ochenteros
El último vecino

Si fuera el Día de los Inocentes y te dijéramos que El último vecino fue un grupo de la Movida madrileña al que no llegaron a publicar oficialmente pero que, treinta años después, un arqueólogo de las grabaciones perdidas dio con estas nueve canciones y ha decidido desenterrarlas y darle nueva vida, te lo comerías con patatas. Pero el proyecto en solitario de Gerard Alegre Dòria es contemporáneo, aunque nos proponga un viaje estético al pasado. Una estética que se ve en dos frentes.

Por un lado, en absolutamente todas las asociaciones visuales e idiosincráticas a las que adscribe El último vecino: formar parte del catálogo de Doméstica Records, sello especializado en grabaciones inéditas o descatalogadas de grupos que practican géneros como el synth-pop, la dark wave o el techno pop; lanzar vídeos que parecen extirpados de una pila de VHS de algún melómano de la Movida; lucir el mismo Alegre una estética ochentosa que confunde tribus urbanas de la época, del skin al techno-dark. Por otro, el sonido: le hace la ola a la new wave y el synth-pop británico pero, sobre todo, a proyectos de oscuridad cañí como Décima víctima, Aviador Dro, Oviformia Sci, Dinarama o La Mode.

Y de esa colisión ética y estética, el debut de El último vecino se convierte en una oda total y romántica al sonido sintético de los años ’80, a aquellos movimientos sonoros y culturales de la democracia sonora y, sobre todo, y más allá de nostalgias puntuales, el disco supone una de las mejores colecciones de canciones del año. Con premeditación y alevosía, Gerard Alegre parte y reparte dos “zonas” sonoras, respetando el romanticismo de las dos caras del vinilo: la primera, circunscripta a sonidos mucho más densos, oscuros e industriales; la segunda, mucho más bailable, dejando tras de sí algunos de los pelotazos más dance de las posibilidades sintéticas del proyecto.

Sumergido en una batalla de sintetizadores, guitarras reverberantes y melodías que se debaten entre la new wave de proyectos como OMD o The Human League y el sonido synth-wave de la Movida, El último vecino canta como un híbrido entre Fangoria y Yazoo (Qué más da), recuerdan el hedonismo, sensualidad y purpurina pop de los argentinos Virus (Otra vez asustado), suenan a híbrido entre Décima Víctima y Golpes Bajos (Haremos más), a colisión entre Eurythmics y The Smiths (Riscas), a ola rehabilitadora del legado del Manolo García pre-solista (Un sueño terrible) o a acuoso viaje entre lo necro-pop y Extraperlo (Antes siempre esperaba). Bienvenido al vecindario.

Los films de EL ÚLTIMO VECINO. Capí­tulo 1: CASSETTES from EL ÚLTIMO VECINO. on Vimeo.

LOS ÁNGELES. from EL ÚLTIMO VECINO. on Vimeo.

El último vecino

+ INFO

Artista: El último vecino

�lbum: El último vecino

G�nero: Synth-pop

Gira:
01.11: Lleida. Live Sessions Day
30.11: Barcelona. Hangar (Festival Conjunto Vacío)

Discogr�fica: Doméstica Records

A�o: 2013