23 marzo, 2016. Por

Soledad Vélez

Dance and Hunt
Soledad Vélez da un giro a su propuesta y se interna en un planeta de cables y sintetizadores
Soledad Vélez

La mejor manera de conocer la personalidad de los artistas es, tras una serie de discos, movimientos, muestras, exhibiciones o como queráis llamarlo, dar con la clave que aúna, que conecta esas mismas propuestas. De Soledad Vélez se habló mucho de esa naturaleza guerra, de la temática casi bosquejada o selvática de sus canciones, de la rugosidad de su propuesta folk y de su voz, tan grave y expresiva que parece una performance en sí misma.

Después de un par de EPs que la situaron como una de las grandes promesas de una posible facción weird folk en nuestro estado, la chilena de adopción valenciana desplegó certezas y más que buenas formas en sus dos primeros álbumes, unos Wild Fishing y Run With Wolves que la ubicaron en medio de un bosque que parecía mostrarnos a una nueva musa tardía para nuestro folk, tras la explosión (y hartazgo colectivo) que supusieron un puñado de años atrás Russian Red, Anni B. Sweet o Alondra Bentley, entre otras.

Como ellas, Soledad Vélez nos presenta en su nuevo movimiento, y primero tras el fichaje por Subterfuge Records, un giro que la mueve de los bosques más pétridos y menos nítidos del folk rugoso hacia las órbitas espaciales. Allí, un nuevo coqueteo con la música sintética, aunque, a diferencia de las otras ex musas del femme folk patrio, encontramos en Vélez a su voz moviéndose en círculos, habitando planetas inexplorados, sonando más doméstica que sus coetáneas, disparando menos melodías inmediatas, centrando su fortaleza en el carácter gravitacional de sus canciones, dispuesto no sólo en esa expresiva y potente expresión vocal, sino también tirando de bombos con tono, de bajos gruesos, de corrientes circulares que atraviesan el tiempo.

Y si bien hay alguna traza de su pasado reciente (Dune o The Cave, la canción-puente entre ambas etapas), el grueso de Dance and Hunt que invita a soñar con una Soledad Vélez viviendo en las notas graves de un sintetizador para elucubrar una suerte de noise-folk espacial (Jeanette o Nightmare), acercándose a la primera Julia Holter pero con arranques más épciso (You Have No Choice With Me), poniéndose festiva en un dream sintético in crescendo (Knife), haciendo del folk de bajas fidelidades una opción aérea y asteródica (si es que eso existe) para el tecnopop más doméstico (Asteroid o Thunderstorm) o desplegando uno de los escasos estribillos del disco en derredor de una batidura synth-folk (Dance and Hunt). La loba ahora ruge desde la sala de máquinas de su paraíso de cables.

Soledad Vélez

+ INFO

Artista: Soledad Vélez

�lbum: Dance and Hunt

G�nero: Space synth-folk

Gira:
07.05: Madrid. Siroco
27.05: Valencia. 16 Toneladas

Discogr�fica: Subterfuge

A�o: 2016