23 diciembre, 2014. Por

Rufus T. Firefly

Nueve
Rufus T. Firefly publican Nueve, un álbum que expande su pop hacia atmósferas cuasi científicas
Rufus T. Firefly

El número redondo es el que tú decidas. El de Rufus T. Firefly han decidido que sea el nueve: los años que llevan funcionando como banda; y el año, este 2014, en el que decidieron darse un auto-homenaje publicando Grunge (un álbum de rarezas y descartes que ha hecho más explícito su pasión por los experimentos y las atmósferas sonoras) y Nueve, la consumación y, según oímos, el disco que confirmará a una banda que lleva picando piedra y mereciéndose una exposición en la escena alternativa mayor de la que ha conseguido en su casi-década.

Si la gelidez y la melancolía se impuso en el metódico Ø, el quinteto de Aranjuez ha decidido mantener cierto regocijo emo en sus turbados textos, repletos de una añoranza de ciencia, de ficción y de romanticismo pétrido, pero concentrando más la presión que se excluía en sus álbumes anteriores, dando un paso más en una batalla de liberaciones creativas y de búsqueda tanto de la canción perfecta desde el punto de vista melódico como de la intensidad. Una intensidad que, por tener la sensación de estar ante un grupo excesivamente pulcro y respetuoso desde el punto de vista técnico, despreciaba o dejaba de explotar algo que en Nueve sí se intuye: una apertura desde las atmósferas hacia una compresión que aprehende del noise, de la psicodelia, del indie mainstream y del rock alternativo noventero con la misma destreza, sin adherirse a ningún subgénero ni escena en particular y encontrando, al fin, personalidad e himnos con las que confabular su asalto al mercado neo-indie.

Si bien el proyecto liderado por Víctor Cabezuelo (a quien podéis conocer por ser músico en proyectos como Mucho, Inlogic, Renomo o Penny Necklace, entre otros) mantiene cierto contacto con referentes que van desde Fon Román a Standstill, Manta Ray, Migala, Mecromina, Penélope Trip, Maga, Havalina Blu (la primera mutación de lo que hoy es, a secas, Havalina, uno de los modelos de conducta preferidos del quinteto de Aranjuez, dada su sociedad perpetua junto a Manuel Cabezalí, productor de sus discos) en canciones como Metrópolis o Lie8, Nueve libra batallas en las que logra mantener la visceralidad eléctrica de los momentos más explosivos de sus anteriores placas (Pompeya), abre su épica circular hacia terrenos de exploraciones espaciales y cuánticas (El problemático Winston Smith o Demerol y piedras), bucea por una indietrónica melódica (Midori), merodea las periferias más circulares de la indietrónica (El increíble hombre menguante), contactan a Sigur Rós con Maga (Nueve) y hasta se acerca al pop instrumental más etéreo y aéreo (Canción infinita). Por fin, la consagración.

Rufus T. Firefly

+ INFO

Artista: Rufus T. Firefly

�lbum: Nueve

G�nero: Space pop

Discogr�fica: LagoNaranja

A�o: 2014