4 Octubre, 2016. Por

Sidonie

La peor entrevista del mundo
Sidonie: 'Decir que haces música para ti mismo es una gilipollez'
Sidonie

Sidonie llevan meses teniendo bastante más que una chica y una pistola: tienen un álbum que es un auténtico manifiesto reivindicativo del pop sin manierismos. Un disco que ha levantado todo tipo de especulaciones y preguntas, de múltiples lecturas pero que ha despertado una sensación común: el trío barcelonés ha vuelto a la senda de los álbumes plagados de hits, a la melodía por bandera, a cancionero-bisagra que traza el puente más directo entre la radiofórmula y la escena independiente.

El peor grupo del mundo nos devuelve a unos Sidonie en estado de gracia, dispuestos a recoger nuevamente las mieles del éxito multi-circuito, pero también dispuestos a responder a través de sus canciones lo que ellos consideran que son los pilares de un grupo pop.

Nos reunimos con Marc Ros y Axel Pi, voz y guitarra y batería, correspondientemente, en las oficinas de Sony Music, en un receso que se tomaron mientras firmaban los ejemplares que unos días después entregarían a sus fans en su exitosa firma de discos en la Fnac, para hablar no sólo de confianza e ilusión, sino también del Primavera Sound, radiofórmula, prejuicios musicales, arrogancia, crítica, barreras intelectuales e ilusión en una charla sin pelos en la lengua.
Entrevista: Alan Queipo

Notodo: Decís que es “un disco de pop que habla del pop. Es el pop dentro del pop”. ¿Hay que entenderlo como un álbum-manifiesto?
Marc Ros: Me gusta mucho lo de manifiesto porque, además, si te fijas cómo reivindicamos a un grupo como Lori Meyers en el estribillo de Carreteras infinitas, es por algo que ya poca gente reivindica: la melodía, dos voces cantando juntas y haciendo armonías, practicando el noble arte del pop. Entonces sí que tiene ese punto de reivindicar a grupos que no esconden la voz detrás de una producción llena de ruido o de versos rimbombantes. Queríamos hablar claramente desde el pop. Y en ese sentido sí que tiene algo de manifiesto reivindicativo.

“Sabemos que por ser un grupo popular nos va a caer por todos lados, así que nos adelantamos y nos insultamos primero ”

NTD: De algún modo, ya desde el título hay una reivindicación también a que todos los grupos merecen su oportunidad. Como si primara más la ilusión y la confianza que las opiniones externas. ¿Es también una colleja a la crítica? ¿No creéis que tenga tanto valor la opinión de los considerados ‘expertos’?
Axel Pi: La ilusión y la confianza es la gran herramienta para combatir la crítica. Desgraciadamente, la crítica determina muchas veces el futuro de los grupos. Y me refiero no tanto a la de la prensa especializada, sino más bien al público. Todo grupo que empieza sabe que está expuesto a esta crítica. Lo que pasa es que cuando un grupo empieza tiene mucho camino por recorrer, y en ocasiones, al principio, pueden afectar más.

Por eso creemos que es importante que esa ilusión y ese compromiso te haga seguir trabajando y pueda compensar esas críticas que quizá un día hicieron que te considerasen “el peor grupo del mundo” o “un payaso” o “un torpe o mal instrumentista o mal cantante”.

Más que la colleja a la crítica, que al fin y al cabo hacen su trabajo, es un empujón a los grupos que empiezan, para que crean en sí mismos y relativicen todo lo negativo que pueda traer una crítica. Por eso decimos que seguramente grupos como la Velvet Underground, los Kinks o los Ramones fueron considerados el peor grupo del mundo: se salían de los cánones, tenían algo personal, eran unos incomprendidos.

NTD: Me viene a la cabeza otro disco-manifiesto, el Copacabana de Izal, que también es un disco-manifiesto contra los que los critican. No sé si todo el boom de la crítica virtual, el alzamiento de los haters por encima de los aduladores, el anonimato de la crítica negativa, ha hecho que también queráis hablar de este tipo de cuestiones. ¿Creéis que ahora se os mira más con lupa, se analiza más todo?
Marc: Yo creo que grupos como Izal, Supersubmarina, Love of Lesbian o nosotros, que cada vez arrastramos a más gente, estamos cada vez más expuestos y somos cada vez más carne de la crítica o del insulto, sobre todo en España, que es el país de la envidia. Creo que era Borges el que decía “en España para decir que una cosa os gusta decís que es envidiable”. Esto viene de lejos, de cuando Picasso, Miró o Dalí tuvieron que irse fuera para que se dimensione su obra, su éxito, se les tenga respeto por lo que habían creado.

Nosotros, sabiendo en el país donde vivimos, decidimos insultarnos a nosotros mismos desde la portada, el concepto y el título del disco (risas). Como sabemos que por ser un grupo popular nos va a caer por todos lados, nos adelantamos. Estar en medios de comunicación tanto especializados como masivos o tener una presencia tan continua en eventos de masas como los festivales hace que te expongas a la crítica de cada vez más gente.

“Hace años rajábamos de grupos como Dorian o Deluxe: queríamos ser como Oasis vs. Blur ”

NTD: No sé si este buen rollo o hermandad que se prodiga en algunas canciones del disco es completamente cierto. ¿Cada vez se raja menos en el circuito?
Marc: (Ríe) Nosotros seguimos rajando de todo el mundo…

NTD: Todos los que no aparecen mencionados en las canciones que se den por aludidos, ¿no?
Marc: A mí lo que me parece admirable es que grupos que empezaron con nosotros y fueron destino de nuestras rajaduras ahora son amigos…
Axel: ¡Y recíproco! Era parte de la gracia del circuito…

NTD: ¿Se pueden decir nombres?
Marc: Sí, claro. Deluxe o Dorian en su momento, por ejemplo. Ahora nos damos cuenta que cuando tocamos de vez en cuando con Dorian somos ultra fans: sentimos admiración profunda por el grupo. Tienen unos directazos, cada vez hacen mejores canciones y llevan casi veinte años tocando.

Axel: Lo cual es admirable. Pero creo que el uso de esa arrogancia necesaria en un grupo cuando empieza, que es la de criticar y ser criticado, añade un poco de gracia, hace incluso que te motive. Nosotros rajábamos mucho de Deluxe, por ejemplo; y quiero pensar que era nuestra manera de sentirnos cerca de aquel “Oasis vs. Blur” que pasaba en el Reino Unido. Ahora nos reímos con muchísimo cariño de aquello.

Pero, ¿qué mejor reflexión puede hacer uno que, después de veinte años, poder decir “qué afortunados somos de seguir haciendo lo que hacemos”; y luego mirar a nuestro alrededor y ver que hay tantos compañeros generacionales compartiendo escenario con nosotros? Mirar a nuestro alrededor y ver cómo se creen lo que hacen y cómo siguen dando síntomas de crecimiento hace que nos dé muchísimas ganas de homenajear esto que estamos viviendo: dar las gracias a lo que nos permitió llegar hasta aquí; pero también al público y las bandas que han permitido que no nos sintamos nunca más pequeños antes o después de tocar de un grupo guiri en un festival, que es algo que pasaba más en los ’90: te sentías empequeñecido, acomplejado. Y ahora eso no ocurre, o al menos no como antes. Por eso nos gusta la idea de mirar alrededor y ver que hay cierta hermandad, que quizá hace tiempo no existía y ahora es bueno que exista.

NTD: De todos modos algún golpe sí que soltáis por ahí. Se habla mucho de la mención a “otro año más, Jota cantando en el Primavera Sound”. Personalmente veo el ataque más hacia el Primavera Sound que hacia Jota; y tenéis razón. Pero, ¿no creéis que si hay que hablar de “grupos repetidos” no pasa más en el circuito indie mainstream, donde un puñado de entre cinco y diez grupos actúan en caravana en el grueso de festivales?
Axel: Sabemos que hay grupos que están (o estamos) presentes en muchísimos festivales, y eso puede ser carne de crítica, y es cierto; pero el contenido de la crítica es distinto. Al fin y al cabo lo que se dice en Carreteras infinitas no tiene tanto que ver con la repetición de Jota (con el que creemos que tenemos una gran relación y al que admiramos mucho) en ese festival, sino en la exclusión que el Primavera Sound hace de tantas bandas de Barcelona que llevamos tantos años queriendo tocar allí; y que desde el momento en el que asomamos la cabeza y empezamos a ser un poquito populares dejamos de tener posibilidades de tocar allí.

“Disfrutar de escuchar música sin barreras intelectuales es la mejor sensación ”

NTD: ¿Creéis que sólo es por haber ganado popularidad?
Marc: No. Gabi Ruiz, que lo más gracioso es que se ha declarado admirador de Sidonie, ha dicho que por razones estéticas no estamos. Y al final tampoco se lo puede criticar: el festival goza de un éxito indiscutible… ¿Quiénes somos nosotros para decir lo que tienen que programar? Pero sí que nos gustaría (o nos hubiera gustado en su momento) tocar en el festival de nuestra ciudad, que es un exponente de lo que se hace en España y Europa. Ellos prefieren llevar a Manel y a Los Chichos.

Axel: O muchísimas bandas desconocidas de otros países del mundo. Lo cual es completamente aceptable y entendible. Pero nosotros también queríamos reivindicar con nuestras canciones, con un tono medio irónico o sarcástico, lo que nos gustaría que pase.

Y con respecto a todas esas pocas bandas que tocamos en tantas festivales, lo que ocurre es que este país es pequeño y los grupos que tenemos la suerte de tocar tanto corremos el riesgo de repetirnos y quemarnos; y ahí tiene que ver mucho la estrategia que cada grupo tenga. Nosotros intentamos reinventarnos siempre, y conseguir que después de veinte años y después de haber visto a Sidonie 100 veces, a la 101 ver algo distinto. Es lo único que podemos hacer dentro de que tampoco podemos cambiar la estrategia o decisiones que toma la industria de festivales a la hora de programar…

NTD: Cantáis “no me habléis de honestidad, dadme algo que me haga llorar”. ¿Esa es la clave de la buena canción pop? ¿Dais algo que haga llorar en este disco?
Marc: Espero que sí. Nosotros lo que buscamos en una canción pop es que nos emocione y nos haga llorar como cuando nos pasaba cuando éramos pequeños y descubríamos todas esas bandas sin ningún tipo de barrera intelectual: escuchar música y disfrutarla sin analizar las cosas, esa era una sensación espectacular que sólo consigo recrear cuando me drogo o voy muy bebido. Ojalá que esta emoción puramente pop la podamos compartir con la gente.

Por eso cuando decimos “no me habléis de honestidad” nos referimos a ese tipo de gente que dice que sólo hace música para sí mismo, y me parece que es la peor gilipollez que he escuchado nunca: para nosotros lo más importante es compartir nuestra música con la gente, da igual si es una dependienta del Zara o si es el director de una revista musical.

“Decir que haces música para ti mismo es una gilipollez ”

NTD: También hay algunos puntos de humor negro o macabro, sobre todo en el bloque de Fundido a negro, Atragantarnos e Instrucciones para construir un submarino: mencionáis desde el “Empire State desplomándose” a “guillotinas a la Casa Real”, “esvásticas”… ¿Se abre una vía más líricamente punki para Sidonie?
Marc: Es algo más estético que otra cosa. Después de un disco que hablaba sobre la robótica como Sierra y Canadá queríamos hablar algo de tan vital como la muerte, que forma parte de la vida y queríamos que tuviera peso. Pero es algo puramente estético; no es que a partir de ahora nuestras canciones van a servir como pequeños manuales macabros.

NTD: En Os queremos hay una alusión a esa sensación de juventud infinita que en ocasiones parece que hay que pedirle a los grupos de rock o pop. ¿Sentís que vosotros también proyectáis de algún modo frescura, juventud, melodías, luminosidad; u os consideráis ya un grupo maduro?
Marc: Si lo que insinúas es que nuestra música no va acorde con nuestra edad o que deberíamos hacer jazz (risas)… Yo creo que la música que hacemos es un reflejo de la música que escuchamos, y yo sigo escuchando a The Police o grupos de pop de guitarras de los años ’60. También escucho mucha otra música, desde flamenco a bluegrass, pero no sé hacerla, si no la haría también.

Si conseguimos conectar con gente de 15 o 20 años que entiende nuestro lenguaje y empatiza con él, genial; pero tampoco vamos buscando premeditadamente un target de público concreto. Cada vez que se nos acerca un fan que ya tiene hijos y viene con él y están los dos cantando nuestras canciones es espectacular: ver que conectas con ese ser tan inocente aún y le llega el pop de una forma súper pura, y que del mismo modo que escucha reggaetón también escucha Sidonie, es de puta madre.

Axel: Hemos vivido, gracias al grupo, cosas increíbles, anécdotas tenemos para aburrir; pero hay momentos de dosis de realidad como ésos. Y sin esos momentos no seguiríamos haciendo lo que hacemos. Pero tener a niños en tus conciertos cantando canciones es una de las razones por las que haces que te sientas muy grande como artista.

NTD: En cuanto a sonido también, parece que después de un par de discos donde explorasteis la psicodelia en un casi suicidio comercial y la música sintética, retomáis la senda de la canción pop inmediata de la trilogía Fascinado, Costa Azul y El Incendio. ¿Por qué retomar este sonido?
Marc: Si no pasó con El Fluido García y Sierra y Canadá es porque las melodías no salían o porque no hubo tanto tino melódico. Si ahora vuelven a aparecer las melodías es normal que la gente, e incluso nosotros, veamos similitudes con el sonido de aquella trilogía. Pero veo similitudes con toda la carrera de Sidonie, en realidad: hay momentos de El Incendio y de Costa Azul, pero también de El Fluido García y Sierra y Canadá. Me gusta pensar que todo lo que hemos aprendido está en este disco para reforzar o vestir a las mejores melodías que hemos hecho.

“Nos causa gracia que el director del Primavera Sound se haya declarado admirador nuestro ”

NTD: Hay canciones, sobre todo los dos primeros singles, que me suenan mucho a Cindy Lauper y ese sonido pop de la frontera 80-90s. ¿Escuchasteis cosas concretas como patrón, algunos puntales referenciales?
Marc: Nosotros siempre estamos al límite del plagio. Supongo que al ser tan melómanos y fans del pop, acabas jugando con eso. Pero en el caso de Cindy Lauper no pasó; o al menos no de manera premeditada. Una vez que acabamos el disco sí que notamos que había cosas que sonaban a ella, pero no estaba buscado. ¡Una vez que queremos ser originales y no podemos! (risas)

NTD: “Hemos luchado por romper barreras”, celebrabais en el programa Lo+40 poder estar en Los 40. Es cierto que sois de esos grupos-bisagra, de los que ayudaron a crear un diálogo entre la música alternativa y el circuito comercial. ¿Notáis el cambio? ¿Os sentís un grupo pionero?
Axel: Sería temerario considerarnos pioneros, pero sí que nos sentimos parte de una escena que ha propiciado un cambio que llevábamos reclamando desde hace años. Desde que empezamos se nos ha definido como un grupo con un pie en la escena alternativa y otro en el circuito comercial. Y esto es porque somos un grupo de pop con melodías y pretensión pop: queremos llegar a más gente y nunca nos hemos escondido de ello, sino todo lo contrario.

Cuando alguien nos ha querido poner de manera demasiado drástica la etiqueta de “indie” hemos huido de ella; no porque huyamos de la escena, sino porque tenemos pretensión de seguir creciendo, y no de encajonarnos en un circuito. Pero para que esto pase tiene que haber una voluntad de llegar a los medios de difusión masiva, sin tener que excluir a todos los medios y voces alternativas, que han hecho que podamos seguir adelante. Este salto tiene que ver con llegar a la radiofórmula, que durante muchos años ha estado marcada por un tipo de política que dejó de apostar por un tipo de música con algo de alternativa. Y ese conservadurismo ha sido letal para muchas bandas que, como nosotros, estábamos con un pie en un sitio y con el otro en otra.

“El conservadurismo de la radiofórmula fue letal para las bandas y el público ”

Marc: Y letal para el público, al que casi no se le da opciones donde elegir y todo suena casi igual.

Axel: Exacto. Yo recuerdo haber escuchado a Oasis, a Guns’N’Roses, a Alaska, a The Cure, a Gabinete Caligari, a Radio Futura… y ahora eso ya no pasa. Y nos sentimos vacíos escuchando el contenido de la radiofórmula actual. Ya no se dan las oportunidades que se daban a los grupos en los ’80 o los ’90. Muchos de los grupos que llenan festivales no tienen la oportunidad de sonar en este tipo de radio. Nos hemos reivindicado tanto con la palabra como con las canciones. Ojalá el cambio sea cada vez más explícito, y nos podamos sentir cada vez más parte de la apertura de estas radios, que cada vez reclaman más nuestra presencia en ellas. Ojalá sea el principio de un cambio mayor.

NTD: Es verdad que hay grupos del circuito indie que no tienen espacio en radios comerciales, a pesar de llevar el grueso de ellos muchísima más gente a sus conciertos que el grueso de artistas mainstream; pero también pasa al revés: artistas como Leiva o Dani Martín, por ejemplo, que pueden tener similitudes en cuanto a sonido con muchos grupos de indie mainstream, también tienen las puertas cerradas de los festivales. ¿Veis posibilidades de apertura, en ese sentido?
Marc: La enfermedad viene de los dos lados: tanto del alternativo o indie como del comercial. Nosotros llevamos tiempo sugiriendo que artistas de la talla de Leiva puedan tocar en festivales como el Sonorama. Sería genial. Ya sucedió con otros grupos-bisagra a la inversa como Amaral y ha funcionado muy bien. Son artistas que tienen muy buena acogida entre el público y convierten sus conciertos en grandes fiestas, porque sus canciones son conocidas por muchísima gente, sean o no seguidores suyos.

Axel: Ojalá ninguna de las escenas seamos víctimas de unos muros o barreras que, parece, afortunadamente comienzan a derribarse.

“Hay una arrogancia necesaria en los grupos cuando empiezan que puede ser hasta motivadora ”

NTD: Recuerdo que hace más de diez años vosotros participabais en festivales como el ViñaRock cuando teníais poco que ver con el supuesto target de rock transgresivo: acababais de publicar Shell Kids. ¿Veis que pueda volver a pasar eso?
Axel: El Viña es un festival con muchísima influencia; y demostró un gesto de apertura indudable en aquellos años, aunque ahora lo haga un poco menos. Y el público mismo demuestra y agradece esa apertura, también. Otro ejemplo cercano es el del Festival Gigante, que también mostró un gesto de apertura este año programando no sólo a Amaral, sino también a La Pegatina, que aparentemente no tendría cabida en un festival supuestamente indie: y han conseguido que la gente baile y se divierta como lo haría con Love of Lesbian, por ejemplo.

NTD: ¿Qué esperáis que pase con El peor grupo del mundo?
Marc: Nos gustaría que sirviese como el disco que permita que salgamos a Latinoamérica con avales. Ya hemos tocado allí pero hace años que no volvemos, desde la época de Costa Azul, y apenas sirvió para picar. Ahora nos gustaría abrir mercado más a lo grande, es uno de los principales objetivos que tenemos a medio plazo. Nos consta que Ciudad de México es la tercera ciudad del mundo con más escuchas en Spotify; y ya sólo por curiosidad y por ver si de verdad se las saben nos gustaría poder ir.

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